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Tuesday, August 16, 2011

San Martín en la Yunga Peruana: Un Viaje Para Recordar





La Selva Alta es también llamada Rupa-Rupa, ceja de selva o bosques lluviosos de altura. Esta ecoregión se extiende por las estribaciones orientales de la Cordillera de los Andes, entre los 800 a 3.800 msnm. Sus temperaturas son cálidas en las partes bajas, y frías en las partes de mayor altura. La fauna es de origen amazónico con muchos endemismos (seres vivos que sólo habitan en dicho lugar mas no en otro en el mundo), debido al factor de aislamiento, ocasionado por la orografía accidentada de esta zona.
Allí donde la Cordillera de los Andes comienza a bajar,y a querer morder a aquella vegetación que comienza a espesarse con árboles, cuyas copas semejan algodones verdes desde la altura; donde ríos como el Huallaga, Mayo, Cumbasa y Shilcayo serpentean agrediendo ruidosamente a sus pedregosos lechos... por las quebradas y valles que los alojan; donde los sauces, caobos, cedros, aguajes y palmeras se yerguen majestuosos y oscilan cual sombrillas mecidas por el viento, queda el departamento de San Martín y sus ciudades principales como su capital, Moyobamba, Rioja, Tarapoto, la presunta ciudad de las palmeras, Shapaja, Sisa, Saposoa, Lamas, la de los motilones, y otras más. Hacia allá emprendimos un viaje que recordaremos por mucho tiempo. Hacían ya como 25 años que no regresaba por esos lares y para mí fue toda una emoción pisar la tierra familiar...esa tierra que nos recibió y alojó y nos contó sus más íntimos secretos.  Hace 40 años,  la Choli (mi prima) y yo llegamos para recabar información para nuestra tesis de bachillerato de Antropología....allí conversamos con los indios lamistas, me bañé bajo la lluvia intensa con mi gorro plástico de baño, "tahuampié"" de lo lindo,  palpé el sentido acogedor y caluroso de "la gente de la montaña" y nos enamoramos de nuestros esposos.
El antiguo aeropuerto deTarapoto, al que recordaba como un lugar rústico, lleno de laberintos de cajas y maletas, adonde toda la familia iba a recogernos y a dejarnos, estaba convertido en un moderno y bien cuidado edificio.  No dejé que me carguen mi maletín para que después no digan "que otro ha llegado en vez mía"...en tiempos antiguos corría esa broma.  Ahora llegábamos 4 mujeres y su ''escolta''  a recordar, visitar a la familia y conocer.  Esta es la crónica de 5 días fabulosos que difícilmente olvidaremos, porque conjugamos nuestra camaradería con la oportunidad para poder disfrutar al máximo nuestra estadía.
Julio y yo

Choli, Laura, Yo y Meche

Saliendo del aeropuerto vemos los motocars
PRIMER DÍA:

El run rún de los motocars nos dio la bienvenida, mientras la movilidad del hotel nos recogía.
Han pasado 40 años desde que llegamos por primera vez, sin embargo, los recuerdos siguieron vivos y el cambio había sido ínfimo....y que pasó con los presupuestos regionales? 
Decidimos ir a un hotel dentro del perímetro de la ciudad, con el fin de poder movilizarnos con mayor facilidad por todas partes y poder pasear en las nochecitas.  El dueño del Nilas, Teddy Saavedra, amigo de nuestra primera juventud, nos recibió con gran cordialidad y se preocupó de que tuviésemos todas las comodidades del caso... cuartos cómodos y de buen tamaño, piscina, cuarto de juegos, refrescos, buen desayuno con tamalitos, cecina, tostadas, café con leche y grandes vasos de jugo de frutas de la región. Ya establecidos y previa visita familiar a la casa materna de mi esposo, como habíamos llegado temprano, contratamos un carro y nos dirigimos a San José de Sisa.  Antes, ni lo hubiésemos pensado, el ir y regresar al final del día...esta vez el camino, como la mayor parte de las otras rutas hacia los diversos distritos estaba asfaltado.
La carretera a Sisa ha sido entregada la primera semana de junio del 2011 por la empresa constructora Odrebretch Perú al Gobierno Regional de San Martín, después de un año de haber sido inaugurada. Sin embargo, debido a su poco mantenimiento, los derrumbes sobre las cunetas están deteriorando la carretera.  También ya se han presentado algunas rajaduras en la pista.  Cuando pasamos vimos dos enormes piedras caídas a la vera del camino...fuimos afortunados de que éstas no cayeran cuando pasábamos. 


Sisa, llamada la Hermosa Flor de la Reión del Oriente,  se encuentra 68 kms al oeste de Tarapoto y a 600 msnm y es la capital de la provincia de El Dorado en el Departamento de San Martín.  Llegamos en aproximadamente 1 hora y media. Su plaza tiene un raro monumento de piedra al medio, coronado por un ruiseñor...quizás un tributo al modernismo...no pude averiguar su significado.  
Sisa se fundó como distrito en 1876 y tiene alrededor de 14,000 habitantes, la mayor parte de los cuales llegaron a la zona en busca de mejores trabajos y tierras.  Las etnías que poblaban la zona en épocas prehispánicas  provenían de la la selva baja y de grupos serranos que habían escapado de los conquistadores incas. Durante el siglo XIX y principios del XX, llegaron familias como Los Tuanama y Reátegui, procedentes de otras provincias de San Martín, quienes fueron los que fundaron el distrito.
En Sisa, , cuyo nombre proviene de los vocablos Killu Sisa o flores amarillas, se produce arroz, cacao, tabaco y árboles frutales.
Después de un almuerzo en un restaurante familiar, donde mi esposo se tomó una forticante sopa de gallina y en el que mi cuñado quedo frustrado por no conseguir un pedazo de lomo fino, nos fuimos a hacer un reconocimiento del pueblo.  Sería la hora de la siesta, porque el pueblo parecía dormido.  A la vera del camino veíamos mantas tendidas al sol, con granos de cacao asoleándose, para luego ser pesados y encostalados con destino a las comerciantes de este preciado fruto.

El cacao ya secado al sol 

el cacao lo pesan y encostalan
Por los alrededores hay algunas chacras productoras de tabaco...sus hojas se secan, como tomando el sol, para luego ser comercializadas, también.  Asimismo,Sisa es productora de arroz y árboles frutales, como los limones, mangos, aguajes (los aguajes son el fruto de unas palmeras que crecen en pantanos).  Hay muchas piscigranjas en las que se crían peces, entre los que está el codiciado y gigante paiche.
Cruzando un puentecito, nos dirigimos a la vera del río Sisa.  Por el camino divisamos algunos lugareños regresando del trabajo. No importan las edades...todos colaboran en el trabajo diario.

 

La hora ya apremiaba y nosotros queríamos multiplicar nuestro tiempo a lo máximo, con tal de visitar todo lo que pudiésemos en el corto tiempo que estaríamos en la zona...así que nos volvimos a meter en nuestra "pequeña lata de sardinas",  decorada  por nuestro chofer con calcomanías que acostumbran poner los ruteros en sus carros y camiones...Ésta decía: "Hoy soy fiel..mañana, tal vez."  Cosa más grande, chico!

Lamas (alrededor de 19,000 habs.) es la ciudad de los motilones (llamados así por los españoles, y que significa cabezas rapadas), adonde se refugiaron aquellos quechuas de la región de Apurímac, del grupo de los aguerridos y fornidos chancas, que huyeron de las huestes del Inca Pachacutec, bajo el liderazgo del rebelde general Ancoallo, allá por los años 1438.  En Octubre de 1610, La ciudad de Lamas fue fundada por los españoles (al mando de Martín de la Riva Herrera Díaz) que se atrevieron a adentrarse a esta región, con el nombre de La Ciudad del Triunfo de la Santísima Cruz de los Motilones de Lamas.  El sabio Raimondi la nombró la ciudad de los tres pisos, porque ésta se encuentra en una meseta de 800mts. que tiene 3 terrazas.  En la parte de abajo se encuentra el nivel denominado el Wayco, adonde viven los pobladores descendientes de los chancas.  Su idioma es predominantemente el quechua mezclado con el cahuapana...un lenguaje que conservan de los antecesores Arawacs y otros grupos nativos que los chancas encontraron en esta región de grandes lagunas y cochas adonde ellos llegaron, como contaba el Cronista Bernabé Cobo. Los mestizos y la parte comercial se encuentran en el nivel del medio y en el de más arriba, se encuentran la Iglesia y la plaza.
Fue emocionante ver a las "yanasitas"sentadas al dintel de sus puertas, como las vimos hace 40 años, cuando íbamos con mi prima Choli a estudiar la cultura de los indios de Lamas para presentar nuestra tesis de bachillerato en la Universidad.  Lamas ha cambiado y ya no se visten todas con sus faldas azules y blusas de bobos y miles de cintas de colores, como las que usaban antes...'"diz que el progreso les ha llegado".  Ya no las veo hacer sus tinajas simples y utilitarias, ya los hombres no se visten con sus pantalones pegados y sus camisas llenas de botones (les decían los filabotones) , ya no están los comerciantes antiguos y las Iglesias Adventistas, pero todavía se celebra la Fiesta de la Patrona, la Santa Rosa, y allí sí se baila y chupa de lo lindo. Los mestizos, a la usanza de los españoles, celebran la fiesta de la Santa Cruz de los Motilones, el 14 de Julio.
 Y en medio de un pueblo simple, con sus platanales, árboles de coco, palmeras y frutales, se levanta una mole: el castillo del italiano Nicola Felice.  Es un monumento medieval del piedra...con banderas en sus torres, con esculturas de piedra, con pinturas con motivos medievales, con escudos departamentales en el techo, con instalaciones higiénicas, piletas, espacios que parecen que van a ser cuartos, pero que no se sabe qué serán: preguntando, algunos dicen que será un casino, otros, un hotel, y otros, simplemente la residencia de su creador. El caso es que por 5 soles lo puedes visitar y soñar por unos momentos...todos los que quieras... que eres un rey o reina medioeval.  
 

 
 

Nicola Felice es un italiano que llegó a Lamas, se enamoró de la región, se casó con una dama natural de estos lares, se convirtió en el gerente general de la Tabacalera del Oriente, a la que fundó y de la que fue desplazado de aquella como presidente por dos italianos con acciones mayoritarias,  alla por el 2009; que tiene un restaurante romántico y decorado así de a media luz, el Café del Mundo, en Tarapoto; que sueña con exportar más habanos al extranjero, pero al que le cortaron las alas para hacerlo.
Nuestra noche no podía terminar sin irnos a comer a uno de esos restaurantes improvisados en casas que abundan por Tarapoto, una "parrillita" con su tacachito, juanecito y cecina más...ah! y sus paletas de aguaje (fruta típica del lugar..muy laxante). 
 

EL SEGUNDO DÍA:
Como éramos seis personas, al día siguiente Teddy nos recomendó contratar una van que nos cobraría a cada uno, día a día, las tarifas que cobran los diferentes medios de transporte que se dirigen a los diversos puntos de esta región.
  Y así, el chinito Dante se convirtió en nuestro guía.  Era un selvático que había vivido muchos años en Colombia y que se regresó por miedo a la violencia en ese país...sólo para encontrarse con que Tarapoto estaba "gobernada"por el MRTA!  Y como dicen los tarapotinos...."qué para hacer".
Esta vez decidimos irnos a Moyobamba, y Rioja que quedan sobre el valle del Alto Mayo.
Moyobamba es la ciudad más antigua de la selva alta y es famosa por sus orquídeas y flores tropicales. Es la primera ciudad fundada por los españoles en  la selva del Perú en 1540. Queda a una hora y media de Tarapoto, tomando la carretera marginal que ya está toda asfaltada.  Los moyobambinos andan tan orgullosos de su flor regional, la orquídea, que hasta le han hecho un monumento.  Hay muchos viveros adonde se pueden encontrar éstas y otras flores exóticas con formitas caprichosas.

Es una ciudad agrícola que vive del cultivo del arroz  y las frutas tropicales.  Cuenta con unos baños termales que son famosos por sus propiedades curativas.
A 20 kilómetros de Moyobamba se encuentra Rioja, allí se cultivan el arroz y el café.  Es famosa por su artesanía de paja bombonaje.  La ciudad se fundó en 1782.
Nuestra primera parada fue en el recreo turístico donde está la naciente del río Tioyacu.  Es una linda zona con un río cristalino y frío donde uno puede bañarse y disfrutar de un lindo paseo.  Tenía un tobogán en construcción, y sólo uno de nosotros, Julio, se atrevió a bañarse. Nosotros, fuimos a pasear por los alrededores y a ver la naciente del río.  Allí se puede ver cómo éste emerge como un manantial del medio de una roca en el cerro, y va creciendo en caudal, pasando por el poblado de Tioyacu, dirigiéndose hacia   el mar, a miles de kilómetros de allí. 


Ya en Moyobamba, comimos en un restaurante típico donde sirven carne propia de la región, como majaz, huangana, venado, cecina y potajes como avispa juane, juane de arroz, plátanos maduros, patacones, cebiche de  cecina, yuquitas fritas, tacacho.....you name it!
Ese día nos quedamos picones porque nos habían pasado la voz sobre una reserva ecológica lindísima, pero ese es un viaje que toma todo un día y de haberlo sabido, hubiésemos dejado lo otro para dedicarnos exclusivamente a visitarla.  Pero si tienen la oportunidad, les paso el dato:
La reserva del río Abisado, es una reserva ecológica que pertenece a Moyobamba, y donde se puede apreciar la naturaleza en su más auténtico e inalterado habitat. El acceso a la reserva se realiza desde Moyobamba. a 30 minutos en auto, hasta el puerto de la desembocadura del río Huascayacu, y luego, en bote motor llamado peque-peque en la zona surcando el río Mayo hasta la entrada del río Abisado en 45 minutos aproximadamente. 
Esa noche comimos en el pueblo cercano a Tarapoto, Morales. Bien cerca de los sitios adonde íbamos a las discotecas como La Ribera y otras cuando éramos más agilitos!

EL TERCER DÍA:
Chinito Dante estuvo puntualísimo  a las 9a.m.  Ya habíamos tomado nuestro desayuno en el Nilas, donde nos engrieron con cecina, tacacho, humitas, un humeante café con leche, jugo de papaya y tostaditas.  Qué hambre me da recordarlo!  Hace horas que comí, por si acaso!
Esta vez nos íbamos a conocer Sauce, la famosa laguna azul.  Esta se ubica en el distrito de Sauce, a 52 kilómetros de Tarapoto, en la márgen izquierda de la carretera Tarapoto-Juanjui, cruzando el río Huallaga. 
La carretera está asfaltada hasta el desvío que lleva al embarcadero para cruzar el Huallaga.  Cruzar el río es toda una aventura.  Ese día el camino estaba barroso, por la lluvia intensa que había caido el día anterior. Ya nada más llegando, vimos cómo varios hombres jalaban a una camioneta pickup con una soga, para poder situarla sobre el camino de regreso.  
Los carros y camionetas suben a una balsa transbordadora, construida sobre tres botes con motores fuera de borda.
 El transporte es de lo más rústico y se hace subiendo y bajando los carros con la ayuda de dos maderos sobre los que estos tienen que pasar, para poder cuadrarse dentro de la balsa. 
 Si se sale una rueda de sitio...se puede caer el carro, como pasó con un camioncito de regular tamaño, cuando estábamos regresando.  Hay que ver cómo se retrasó el tráfico y el trabajo que les tocó a los pobres muchachos que trabajan subiendo y bajando carros.

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Esta balsa en la que íbamos no estaba sujetada por ningún cable en el evento que se lo lleve la corriente del río.  Lo que es más, dos motores de los tres se malograron felizmente ya cuando habíamos vadeado el río. Si hubiese pasado ésto en el medio de la trayectoria, estábamos sujetos a ser jalados por la corriente hasta los malos pasos, con consecuencias que no me quiero ni imaginar.  
Por otro lado, me pregunto cómo puede ser que hagan la carga y descarga de autos y de mercadería de la balsa en forma tan artesanal.  Siendo Sauce un lugar eminentemente turístico, con grandes beneficios para la región, deberían construirse embarcaderos con cemento para recibir a las balsas con rampas más seguras para los carros y pasajeros.
El camino a Sauce después de vadear el río, demora aproximadamente media hora.  Se le ha llamado Sauce o Saucecocha (cocha en quechua se refiere a una aglomeración de agua) debido a que en sus inmediaciones crecen árboles de Sauce los cuales tienen propiedades medicinales como el uso de su corteza como astringente o para combatir la fiebre y también la gripe y el reumatismo. Está rodeada de pastizales y centros turísticos, asi como por el centro poblado de Sauce , el Caserío Dos de Mayo, y las instalaciones del centro Piscícola Sauce del Ministerio de Pesquería.  Hay muchísimas especies de aves como garzas, patos, águilas, aves pescadoras y también hay muchos reptiles. La Corporación Turística Amazónica ha montado una importante infraestructura orientada hacia el aviturismo, en sus hoteles Puerto Palmeras, Puerto Pumas, Puerto Patos y Puerto Pericos.  Además, en Lago Lindo, reserva ecológica a su cargo, se pueden observar variedades bellísimas de aves como  el martín pescador grande la coqueta coronada, el colibrí maravilloso la lechucita bigotona  el barbudo brilloso y muchísimas otras. (perú ecológico ofrece estas fotos) 
La laguna azul es de orígen volcánico y en el medio de ella existe un volcán inactivo.  Para comprobar esta aseveración que hacían los de la región que en algunas ocasiones la laguna olía a azufre y los peces morían,, una expedición de Mundo Azul, asociación reconocida a nivel nacional por sus esfuerzos para el logro del desarrollo sostenible y protección del ambiente, hizo en el año 2000 un reconocimiento subacuático en la parte profunda de la laguna con un sonar de sedimentos para confirmar la presencia del volcán y  efectivamente se le  encontró allí. La apertura del volcán está cubierta por una capa de sedimentos muy suaves.  Los gases sulfurosos parecen penetrar la capa de sedimentos disolviéndolos y envenenando el agua periódicamente. Según un lugareño que nos servía de guía, los peces mueren cada vez que aflora el azufre del volcán, por lo que se tienen que "sembrar" nuevas familias de aquellos, aproximadamente cada cuatro años.  
En los restaurantes se sirven variedades riquísimas de pescados, como la gamitana, doncella, bagre, etc.
Se le llamó la Laguna Azul, por su intenso color azul durante los meses de marzo a noviembre.  Cuando viene la época de lluvias o el invierno selvático, de noviembre a marzo, las aguas se ponen oscuras.   


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  Tiene una longitud de 5 kilómetros por uno y medio de ancho y una profundidad máxima de 37 metros. Su superficie total es de 430 hectáreas.  La laguna de Sauce es la "madre" que nutre a  las otras cuatro lagunas que la rodean,:Shikiacocha, Chauquicocha,  Sinicocha o Lago Lindo, una reserva ecoturística de propiedad de la Corporación Turística Amazónica, y Limoncocha (tiene agua salada por la progresiva concentración de sales a lo largo del tiempo).
Desde el mirador de Miracocha, el punto más alto de un camino opcional  hacia Lago Lindo (también se puede ir en bote hasta un punto en donde sólo se caminan 10 minutos para llegar al lugar), donde la Corporación Turística Amazónica (también dueña del hotel Puerto Palmeras en Tarapoto) tiene su centro recreacional , se pueden divisar las 5 lagunas.  En Miracocha, después de reforestar donde antes se incendiaba basura, los dueños de esta empresa han recuperado la montaña y allí mismo han diseñado un grupo de esculturas en piedra de personas importantes y un área preciosa.  Carlos Gonzáles Henriquez, el más, más de la corporación, que se dice el cacique de Kanchiscucha y que tiene hasta una web con ese nombre en la internet, ya tiene planeado hasta el estudio de probabilidad para erigir una pirámide de grandes proporciones que se vislumbrará desde el aire dominando todo el panorama majestuoso del area y la cual planea será algún día su mausoleo.
Lago Lindo , que se une a través de un canal con la laguna de Sauce, se ha formado por el represamiento de las aguas de lluvia y es interesante ver cómo afloran las copas de los árboles en medio del agua.  Allí se han formado helechos donde anidan toda clase de aves, de las que ya hablamos.
Yendo en el bote, se puede ver la desembocadura de la laguna de Sauce... donde sus aguas se dirigen hacia el Huallaga.
La desembocadura de la Laguna de Sauce

Nuestro Chinito Dante nos consiguió un amigo que nos llevó a dar una vuelta por la laguna y a almorzar a uno de los tantos recreos turísiticos que hay.  Ni que decir de lo rico que comimos ...pescado fresquito y exótico, con su tacacho más.  Ya antes nos habíamos comido unos maduros rellenos con queso de la región....
Por allí tuvimos la oportunidad de conocer a un señor que se había encontrado una serpiente loro-machacu, venenosísima, y nos la quería vender por 20 soles... Ni locos! "Pero seño, con eso puede hacer el viborachado.  Le pone aguardiente a la botellita donde la tengo encerrada y allí se ahoga la demonia y suelta su venenito que se neutraliza con el licor.  Ese se lo toma, y le quita la artritis por arte de magia"...  Ni loca de nuevo!!!! no,no no.  Aunque es uso en la región esa toma.  Por si acaso, el chinito nos contó que los nativos le habían enseñado cómo neutralizar la más horrible picadura de serpiente.  Se le agarraba a la serpiente agresora, se le cortaba en pedacitos y se hacía un corte en la herida donde mordió el animal, y se ponía un trozo de la carnecita y automáticamente se absorbía el veneno. Y si se escapa el bicho?
Julio se encontró un hongo "psicodélico" y yo, un tronquito con las hormigas más picosas que producen un dolor terrible cuando te agarran, las isulas.
Julio y su descubrimiento

las temibles hormigas
Conversamos con una viejita que nos contó sobre su lucha por conservar su terreno en la zona, abrazamos a un árbol para recibir su energía,
Abrazando al árbol

 visitamos un hostal simpático,

 y después enrumbamos en nuestro bote hacia el pueblo para dirigirnos hacia la balsa que nos llevaría al puerto donde tomaríamos el carro que nos llevaría a Tarapoto.




Por el camino nos ofrecieron sangre de grado, pociones y pomaditas diferentes, compramos un poco de ese afrecho de yuca que dicen que cuando uno lo toma se siente tan lleno el buche que ya no come (todavía no me atrevo a tomarlo), y nos subimos a nuestra van.
 Allá por el camino, en el sector Puerto López de la carretera que baja de Sauce, vimos un cartelito que decía que habían unos baños termales de nombre Paucaryacu (hospedaje, comidas, bebidas y luz las 24 horas con su propia hidroeléctrica) así que lo convencimos al chinito y nos metimos por un camino pedregoso a un lugar que los dueños recién están comenzando a desarrollar.  Eran dos piscinas que olían a azufre puro.  Julio estaba en su ambiente y se bañó mientras que nosotros le dábamos de comer a un michi raro unas rosquitas dulces.  Por supuesto que Julio salió oliendo a puro antimonio, chapa que le valió todo el camino!


el michi comiendo rosquitas dulces

una de las pozas con agua sulfurosa


Laura probando la calentura del agua

Qué sorpresa tendríamos! Tuvimos que esperar como dos horas, porque de los tres lugares donde se puede tomar la balsa.  TODOS tenían problemas...que el motor de las balsas se había malogrado... que un camioncito se había "ladeado"en uno de los maderos por los que se desembarca y había que sacarlo...


Mientras un camión ayudaba en el rescate, miramos el cielo estrellado a ver si por allí pasaba una estrella furtiva que nos concediera el deseo de no tenernos que quedar toda una noche metidos en la van esperando que se arreglase el problema.  Después de una espera que nos pareció interminable, logramos cruzar con mucho miedo, en medio de la noche y en una balsa impulsada por motores fuera de borda, hacia el otro lado del río Huallaga.
Creo que esta aventura nunca la olvidaremos porque estuvo llena de grandes y gratificantes impresiones!
En la nochecita, ya en Tarapoto, todavía tuvimos fuerzas para irnos a comer un pollito a la leña en un restaurante riquísimo.

CUARTO DIA:
Nuestra prima Meche estaba en busca de sus ancestros, porque su mamá nació en Saposoa y ella quería saber dónde había sido su casa...aunque ahora no encontrase ni rastros de ella.  Pero le dimos gusto y enrumbamos los mosqueteros y su corsario hacia una nueva aventura.
Saposoa es la capital de la provincia sanmartinense de Huallaga. La llaman la ciudad de las colinas porque está rodeada de varias colinas cubiertas con amplia vegetación.

 Se extiende sobre la margen izquierda del río Piscoyacu, un afluente del Saposoa. Se encuentra a 307 mts.snm.  Con aproximadamente 12,000 habitantes, es una de las provincias menos pobladas del departamento. Los caseríos de las montañas están dedicados en gran parte a la agricultura de subsistencia.  Actualmente, con la política de sustitución de los sembríos de coca, que fueron muy populares durante los años 90, se está introduciendo con mucho exito el cultivo del cacao y el tabaco. También tienen frutales, arroz, café, ganadería lechera e industria de derivados como queso con cecina y yogures y néctares de frutas.
El nombre Saposoa deriva de una leyenda que dice que un sapo muy grande se robó las botas de unos cazadores dormidos. Uno de ellos se despertó a tiempo y le hizo soltarlas mientras le gritaba: Sapo Sua, que significa sapo ladrón. 


una espiga de arroz lista para ser desmotada

un campo de arroz


 Saposoa fue fundada a orillas del Lago Santa Cruz (hoy Sapo Perdido) por Pedro de Ursua, uno de esos exploradores españoles en busca del Dorado, que con la excusa de evangelizar nativos se atrevieron a meterse entre la maleza de la selva; y yendo por el río Porotongo, hasta su desembocadura en el río Saposoa, que abastece con sus aguas todo el valle de la provincia de Huallaga, fundaron en 1559, esta ciudad que se hallaba a tres días de camino de la actual.  Posteriormente los pobladores huyeron de invasores en balsas y vivieron un tiempo en un sitio llamado Palmira, pero fueron alcanzados por una plaga de insectos y tuvieron que volverse a mudar a un lugar llamado Cocha Grande, un bebedero de animales silvestres, y allí se establecieron y fundaron la ciudad de Saposoa con el nombre de Villa Vereda de Santa Cruz de Saposoa en 1668.  El Virreinato del Perú la incorporó como capital del distrito de Huallaga en 1802, Simón Bolivar le dio categoría de distrito en 1825, y por decreto ley del 25 de noviembre1876, se estableció a Saposoa como capital de la provincia del Huallaga, elevándola tambien al rango de ciudad.
Saposoa también es cuna del famoso escritor y poeta don Francisco Izquierdo (1910-81). Fue amigo de Ciro Alegría, Daniel Hernandez y José María Arguedas; con este último escribieron juntos Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos en 1946. En 1947 fundó y fue jefe de la Sección de Folklore del Ministerio de Educación, de la que fue despedido y apresado por oponerse a la censura de libros revolucionarios e irreligiosos. Su casa en Saposoa puede ser visitada todavía.

Saposoa ofrece numerosos atractivos turísiticos como baños termales, cataratas y sitios arqueológicos.  
El complejo arqueológico del Gran Saposoa es una de las más antiguas culturas de la amazonía peruana y data de los años VI o VII después de Cristo. Está compuesto por cinco ciudadelas pre-incas que alojaban alrededor de 6000 a 1000 habitantes.  También se han encontrado edificaciones incas; lo que indica que eventualmente, los incas conquistaron a los Chachapoyas.
Después de comer unos platitos típicos con carne de monte y otros platillos de la región en el novísimo y riquísimo Restaurant La Leña de la Avenida Lima, nos dirigimos a buscar las raíces de Meche por el pueblo.  Como todo el mundo se conoce, fuimos de puerta en puerta preguntando por el tío que nos daría los datos donde nació y vivió su mamá sus años de juventud.  La persistencia nos ayudó, y lo encontramos!
Un logro bien merecido
Ya bien entrada la tarde, decidimos regresar a Tarapoto, pero no sin antes tratar de visitar una catarata que nos ofrecía buenas perspectivas de un rico baño.  El camino de penetración fue desastroso; y ya ante la eminencia de caernos en un hueco con el carro, el chinito se rebeló y nos mandó a pata mientras que él se quedaba comiendo frutales en una chacra por el camino. Después de 20 minutos de caminata por unos prados con caminos inclinados, donde pastaban amenazadoramente unos toretes y otros animales, oimos unos ladridos y observamos que a la distancia venían dos de nuestros compañeros corriendo y perseguidos por los perros guardianes de una de las chacras... una perra flaca se dejaba mamar sus últimos vestigios de leche aguada por su famélica cría. Así se terminó nuestro paseo y regresamos a Tarapoto, no sin antes pedir un fruto del cacao para mostrarlo en vivo y directo a nuestros amigos en Lima.

Después de un baño bien merecido en nuestro hotel, nos fuimos a comer...esta vez nos recomendaron un chifa...al estilo Tarapoto chino....qué rico!

QUINTO DÍA:

Llegó el día de nuestra partida, pero queríamos aprovechar al máximo nuestra estadía en este maravilloso lugar.  Asi que tempranito nos fuimos al mercado de Tarapoto a comprar algunos productos regionales con los que pensábamos agasajar a nuestros parientes en Lima...y porqué no traer un poco de rosquetitos, ñutos(mis parientes), huahuillos y suspiritos, y hasta queso, que sí son permitidos en viajes internacionales? No lo son? No sabía!!!
Camino al mercado vimos un entierro tradicional, con llorona, banda de música en moto y de colegiales y muerto y deudos por delante.  Le seguían a pie, como en las épocas antiguas, mujeres y  hombres con sombrillas negras para protegerse del intenso sol que abrazaba con sus rayos a los transeuntes. Era como vivir los tiempos de antes.
paseando al muerto
una banda de música en motos


La mañana la pasamos entre cecinas, paiches, quesos regionales, sachaculantros, más del afrechito de yuca, la farinha, que te hace sentir llena y no te deja comer demás...sólo te vuelve buchisapa...como yo. Compramos carnes de todos los animales y de todos sus cortes imaginables, compré los dulcecitos más baratos que donde el vendedor de la plaza con su gran canasta nocturna.  Los vendedores son superamables y siempre listos a ayudar, y hay mucha conciencia de la limpieza y salubridad.
vendedora de cecina

vendedora de chorizos

vendedora de paiche
Al salir del mercado teníamos tanto calor, que nos vino bien una aguita helada de coco y la comidita suave y dulce del llamado coco de cuchara!


Laura comiendo coco de cuchara por primera vez

el vendedor de cocos
Nuestra última visita fue al centro  de rehabilitación de toxicómanos y de investigacion de medicinas tradicionales.  Fue una visita gratificante donde aprendimos sobre una forma alternativa de curación para enfermos con esta afección.  Una voluntaria nos ilustró con la tarea del Takiwasi y nos proporcionó una información bastante completa, la cual he publicado aparte en este blog, con una película que la acompaña.
Después de un paseíto de regreso por el Achual, sitio donde desde tiempos antiguos se recogía agua para el uso doméstico y lavado de ropa, regresamos a almorzar un riquísimo juane con su tacachito para despedirnos con broche de oro de esta ciudad. Como todos los días de nuestra estancia, fue un día en el  que tratamos de abarcar un poco de todo lo que significa para nosotros una visita de este tipo: un reencuentro con nuestro pasado y el recuerdo de los ímpetus de nuestra juventud, así como una oportunidad para escapar del mundo real en el que hoy vivimos...sumergirnos en la juventud de lo tiempos y tener la oportunidad de recrearla, HOY! 

Choli, Julio, Meche y Laura en el Takiwasi

Con la vountaria del takwasi

la madre ayahuasca

En reconocimiento, honor y méritos a la bondadosa madre ayahuasca: y sus numerosos hijos e hijas que nos fortalecen, nos enseñan y protegen y otros tantos beneficios que nos brindan. Legítima curandera, gracias, gracias, gracias!

Los dormitorios
el centro de venta


el Achual
Una casa nueva en lo alto de Tarapoto.


 
Chau Tarapoto!!!