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Thursday, May 3, 2012

El Mundo de los Dule:Capítulo II:Mitos y Creencias de la Tierra Guna





En el capítulo anterior hemos hablado acerca de la historia de la población dule, su establecimiento original y actual, así como que hemos hecho una descripción bastante exhaustiva de su organización social.  En este capítulo me atreveré a irrumpir como observadora y recorrer su maravilloso mundo mitológico y de creencias y reunir los cientos de recuentos de viajeros y estudiosos que han visitado y escrito sobre ellos. Intentaré a través de esta recopilación, introducir al lector dentro de un mundo que cantando y bailando convoca a todas su divinidades para que los ayuden a librar la diaria batallla entre los espíritus buenos y malos de la naturaleza, aquella que ayuda a luchar por el equilibrio cultural.  Un mundo donde el mito se convierte en una justificación de su realidad y donde el pasado forma parte de su presente.
Pero primero intentaré ubicar a esta cultura dentro del mundo en el que viven, y  los retos que se les presentan, con el fin de que sus mitos y creencias se  comprendan dentro de su historia y desafío ambiental.
Los indígenas TULE, como se denominan ellos mismos y que quiere decir "gente", son conocidos como LOS CUNA (Gunas) en lo amplio de la geografía Americana. Pertenecen a la familia lingüística Chibcha, su origen es en el cerro de "TAKARCUNA", como lo dice su tradición, localizado en la reserva indígena de Arquía en el Departamento del Chocó y vecino del país de Panamá, que sirve de línea divisoria de las Repúblicas de Panamá y Colombia. De acuerdo con la tradición oral los Dule de la tierra guna se originaron en la Sierra Nevada de Santa Marta en el Norte de Colombia.  Debido a la presión de las tribus vecinas, se vieron obligados a refugiarse en las montañas del Darién, en el monte Tacarcuna (es la montaña más alta de Panamá y tiene una altura de 1875 msnm), al cual consideran sagrado por ser refugio de los ataques y desastres naturales. Ellos mencionan al jefe Diurén quien los enseñó a defenderse.
Las guerras, su exterminación por los invasores, y las enfermedades, los han ido desplazando  por su territorio, y ahora viven en menor cantidad, en la reserva indígena de El Caimán en el Golfo de Urabá,y en Arquía en el Chocó; y en mayor número, en una franja continental  y en las aldeas asentadas en alrededor de 49 de las 360 islas y arrecifes del archipiélago de San Blás en Panamá. .

Cuando los españoles llegaron a la zona del istmo, había una población indígena calculada en 600 a 700,000 habitantes, perfectamente organizados en cacicazgos distribuidos por la región. Los dules fueron obligados a huir desde las regiones del Darién, adonde vivían, cruzando el continente dividido, hacia la costa caribeña
Durante el siglo XVII las poblaciones gunas amenazaban las expectativas españolas en colonizar la región. Entre 1719 a 1726, los dule del Darién lucharon contra la dominación española. Colaboraron con los piratas, escondiéndolos en los ríos del área para atacar a los españoles (ver el interesante relato del viaje del pirata inglés Lionel Wafer, quien vivió con el pueblo guna por un período en 1680).  Ante tal amenaza, para 1783, la Corona expidió una Real Orden para la "reducción" o "extinción" de los dules. Los españoles emplearon a los indios Chocoes de Colombia, quienes armados con cerbatanas y dardos venenosos, formaron un "ejército de choque". Unidos con los negros y españoles, lograron echar a los dules hasta las cabeceras de los ríos Chucunaque y Tuira.

Durante la colonia, los Dule desempeñaron un papel muy importante como comerciantes. Suministraban cacao, raicilla, corteza de quina y pieles a traficantes ingleses, escoceses y franceses. Recibían pólvora, armas de fuego, herramientas, vestidos europeos usados y adornos de cuentas de vidrio.

Fue tan destacada la actividad comercial emprendida por los aborígenes, que en el siglo XVII se estableció una compañía escocesa dedicada a llevar a Europa lo suministrado por los Guna. Lionel Wafer, viajero que participó en esas actividades, dejó unas muy interesantes memorias al respecto.

Pero la compañía debió abandonar sus operaciones ante los ataques de los españoles, franceses y piratas ingleses. Por su parte, los indígenas tuvieron que ser maleables en sus estrategias de adaptación: apoyaban circunstancialmente a los nacionales que fueran teniendo mayores triunfos de poder. En tal sentido, tenemos que recordar que cada uno de estos invasores representaba un peligro para la tierra de los aborígenes, la cual tenía que ser defendida por ellos a toda costa.

A partir de 1850, los indígenas, presionados por los movimientos de colonización de sus tierras emprendidos por prófugos de las guerras en los estados de Bolívar y Antioquia, fueron migrando paulatinamente hacia el archipiélago de San Blas o Mulatas (Romoli 1987) y ocuparon parte de sus islas como Ailigandi, Ustupu, Achutupu, etc.

Durante la revuelta guna de 1925 en Panamá, los rebeldes proclamaron la República Independiente de Tule, afecta al Estado colombiano. Lamentablemente, no sabemos por ahora cómo incidió tal movimiento político sobre las comunidades gunas colombianas. Sin embargo, en la década del treinta se presentó cierto incremento de la migración hacia las localidades del golfo de Urabá en busca de tierras. Varios de esos inmigrantes permanecen aún allí, aunque muchos de sus descendientes hayan retornado a las islas o al Darién panameño.

En una bella introducción sobre la Historia Guna, escrita por Carlos Inalkeliginia López, él dice:
Las riberas del río Atrato (Ogigidiuala, Koskun Diuala o Amukua diuar) en Colombia hasta los afluentes del río Tuira (Duileuala) en Darién, han sido el tradicional hogar del Guna,  al ser la región donde inicialmente se asientan las primeras comunidades Gunas y se establecen las bases de la formación cultural del pueblo Guna. Es allí, donde se construyen las primeras comunidades que serán el patrimonio cultural del pueblo Guna y donde se forman los grandes personajes de nuestra historia, desde ancianos, nelegan y grandes líderes que han guiado, a la sociedad Guna, a través de los años.
Al ir creciendo la población Guna, fue expandiéndose a otras áreas y formando nuevas comunidades. Con el transcurrir de los años empezaron alcanzar su desarrollo con la guía de sus dirigentes que dejaron para la posteridad el nombre de varias comunidades, sobre todo lo que representa los grandes nelegan. Dichas comunidades quedaron grabados en la memoria de los ancianos, quienes nos transmitieron hasta nuestros días; aun en la actualidad existen dos comunidades en esa región, Paya y Púcuro”

Los gunas suman alrededor de 62.000 personas y se ubican en la actualidad mayoritariamente en Panamá, habiendo sin embargo dos comunidades en territorio colombiano en la región del golfo de Urabá. Las localidades propiamente kunas en Panamá se encuentran en tres comarcas, Kuna Yala (49 comunidades), Madungandí (14comunidades) y Wargandi (2 comunidades), y en la región de Takarkunyala, donde se ubican las comunidades Púcuro y Paya, dentro de lo que el Estado decretó como Parque Nacional Darién. Constituyen un total de 67 comunidades. Una cantidad apreciable de la población kuna (alrededor del 30%), sin embargo, se ubica en la ciudad de Panamá y en otras ciudades o localidades panameñas

Según el antropólogo dule Aristeydes Turpana: En un libro firmado por el antropólogo sueco Erlan Nordenskiold se dice lo siguiente: "E Ibergoun les dijo a los indios, que este mundo donde Dios nos ha situado lo llamaremosNap-kua-na (nabgwana) , porque estamos en el medio del mundo; estamos en Guna. Caminamos derechos sobre la superficie de la tierra "ukurmakke",esto quiere decir que caminamos en la tierra". (pág:129). Esto es puro pensamiento dule: Guna o Gunas no es el "indio", no es la persona, es la superficie de la tierra, donde vive el dule=la persona. Nosotros nos autoapelamos dule (persona) o neggunas dule (hijo de la madre tierra). En este sentido,la palabra "dule" tiene la misma acepción que tiene la palabra francesa "enfant" que dependiendo del contexto significa "niño" o "hijo.

La Tierra:


La tenencia de la tierra presenta tres tipos fundamentales: 1) privada: el individuo es dueño absoluto de los terrenos, pueden venderlos o repartirlos; 2) familiar: consiste en que dos o más hermanos son dueños de una o varias parcelas y las trabajan por un tiempo determinado; 3) comunal: son los terrenos que pertenecen a la comunidad y la organización y explotación de los mismos está en manos de dos jefes. La propiedad de un terreno puede ser adquirida por medio de trabajo (abriendo claros en el monte virgen que no pertenece a nadie), o también, por medio de compra y de la herencia.
La herencia proviene de ambos padres, éstos reparten las tierras equitativamente a sus hijos de ambos sexos antes o después de contraer matrimonio. El resto de los bienes se distribuyen de modo equitativo entre los hijos después del fallecimiento de los progenitores. Hay algunas propiedades, como por ejemplo, un cocal, que no pueden ser repartidas cuando son muchos los hijos. Si el jefe de familia muere sin dejar ninguna descendencia, su tierra pasa a los hombres consanguíneos del difunto y no a la viuda. Normalmente la viuda y las hijas reciben la casa, ellas continuarán viviendo en ésta, por ser el patrón de residencia matrilocal.  
La herencia de las tierras se transmite de padres a hijos. Cuando la propiedad es pequeña no se asigna individualmente, sino que es compartida por los hermanos y sus frutos son distribuidos entre ellos y sus respectivas familias de procreación, si son casados. En el caso de los hombres, la producción lograda en su tierra heredada, se destina en buena parte para la familia extensa de su mujer, de la cual él ya forma parte.
Además del conducto hereditario puede adquirirse tierra por donaciones o abriendo nuevos lotes mediante la tala del bosque.
Los inmigrantes indígenas que tengan parientes en las comunidades que los reciben, presentan más facilidades para obtener tierra, pues la autorización de la comunidad se fundamenta en la existencia y reconocimiento de dichos nexos.
"Eso significa que el sistema de parentesco regula en buena parte el movimiento migratorio..." (Morales, 1987: 271).
Tradicionalmente, las tierras no se arriendan ni se venden. Sin embargo, los colonos, han presionado para que los aborígenes hagan ventas clandestinas. Con el régimen de resguardo en Caimán, esta práctica se torna más difícil por cuanto la propiedad no se puede enajenar.

Actividades Económicas:
La agricultura, caza y pesca son fuente de alimentación de los pobladores de esta etnia y también de su actividad comercial.

Agricultura:
Los dules se rigen por la presencia de los fenómenos naturales que se suceden en cada mes, para cultivar y recolectar su comida. Se rigen por los astros las fases de la luna y las señales que les da la naturaleza…cuando la chicharra comienza a chillar en las copas de los árboles, se apuran a talar los árboles para la siembra…saben la época de cada mes del año en el que pueden realizar sus actividades de cultivo y pesca y temporadas de lluvia. Conocen muy bien la flora y sus conocimientos se transmiten a través de los cantos.
La técnica agrícola que utilizan es la de tala y quemado y tienen mayormente, una agricultura de subsistencia.
El calendario agrícola se inicia a finales de septiembre, cuando los hombres cortan el monte de la tierra en la que sembrarán. Éste es quemado en abril, y en mayo inician las siembra. La  cosecha se lleva a cabo finales de julio. Las especies agrícolas más utilizadas por los kunas son el plátano, el guineo, maíz, yuca, cacao, caña de azúcar, arroz y coco. La gran cantidad de coco que se vende a los barcos colombianos que comercian con los gunas, es ahora una gran fuente de ingreso. 

Cacería:
La cacería es una actividad que se desarrolla principalmente en la zona continental de su territorio (hay ocho comunidades que están al borde de partes del litoral, y dos, Wargandi y Madugandí, a varios kilómetros adentro,en tierra firme) y los indígenas  la practican dentro del ámbito de sus áreas de cultivo compartidas de esa zona, alrededor de las cuales se encuentran estratégicamente establecidos los islenos  para aprovisionarse diariamente  de agua, leña y materiales de construcción y de productos para su subsistencia.. Ellos son primariamente agricultores y pescadores y la caza y recolección son actividades secundarias.  Todavía siguen existiendo prácticas tradicionales de compartir los alimentos y la comercialización de carne de monte es bastante incipiente.  Por otro lado, el isleño prefiere el consumo del pescado.  Entre los mamíferos y aves que cazan están los sajinos, tapir y la pava.
En cuanto a la cría de animales, ésta es casi inexistente en las islas,  y se lleva a cabo mayormente  en la zona continental.

Pesca:
La pesca en la zona continental se realiza en los ríos y en la insular, en el mar.  Es la actividad principal para los indígenas de las islas, tanto para la comercialización, así como que es la fuente principal de proteínas para su alimentación. Para la extracción de peces del  mar, se usan mayormente anzuelos.  y redes. Se extraen langostas y tortugas (muy estimadas por los comerciantes para la obtención del carey), que son destinadas principalmente para la venta, así como cangrejos, moluscos, y variedades de peces marítimos. Antes los dules, no consumían tortuga puesto que creían que aquellas eran seres espirituales reencarnados en aquellos animales; pero  el contacto con los extranjeros los hizo perder esta costumbre, y la integraron en su dieta   Hoy en día recolectan lo huevos, cuidando dejar una parte para su reproducción. Ellos tienen mucho respeto y preocupación por la conservación del ambiente y de la biodiversidad. Hoy, siguiendo el tren de comercialización, aprovechan los vuelos comerciales que se iniciaron en 1984, diariamente desde Kuna Yala, para venderlos.
Los recursos marinos han disminuido considerablemente. Son expertos en el manejo de canoas o cayugos,  botes con motor fuera de borda y cuando la pesca se hace en lugares profundos, utilizan botes con velas.
En la zona continental, la pesca en el río se hace con arpones, barbasco, anzuelos y redes y pescan camarones, peces y moluscos. 

El 70% de la población guna está desnutrida, por la disminución y desgaste de las tierras de cultivo que ya no obtienen el suficiente descanso después del tipo de agricultura de tala y quema y por la comercialización irresponsable de sus productos y el suplante de cultivos de subsistencia por los destinados a la venta.
Muchos pobladores se están desplazando hacia las ciudades de Colón y Panamá para trabajar en los negocios o como trabajadores del hogar, para poder complementar sus ingresos y poder mantener a sus familias.
Los gunas colombianos son afamados constructores de botes y su reputación es grande entre los indígenas de San Blas. Resulta que en las islas es escasa la vegetación de bosque y por tanto es muy difícil tallar un bote, circunstancia que ha desarrollado una actividad comercial según la cual los aborígenes de Arquía y Caimán llevan canoas a las islas y las venden o cambian por escopetas.
Un cayugo


En su cosmovisión, una de las principales funciones de los kalus o compartimentos de los espíritus, es la de servir de reserva de plantas y animales para ellos. Si el hombre abusa en su explotación de aquellos, los kalus se cierran y no dejan salir más reservas. La tala indiscriminada del bosque, la matanza de peces con dinamita o el empleo de perros de presa en la cacería, prácticas muy usadas por los colonos, son evaluadas por los dules como motivos para que los dueños de los animales restrinjan la disponibilidad de éstos en los kalu.   

Ellos han  han hecho una racionalización del trabajo para mantener la tradición cultural y la cohesión de las comunidades. Así mismo, este proceder constituye una estrategia específica de adaptación a las circunstancias cambiantes de la sociedad y a las presiones exigidas desde el exterior de la cultura.

Últimamente se ha establecido un  servicio llamado “Turismo de Aventura, administrado por los nativos de la zona de San Blas y funcionan allí algunas instalaciones para turistas, especialmente en el Sector de Cartí. En Playón Chico se instaló, en una isla cercana, un Hotel Resort para ecoturismo y existen otras instalaciones en la Comunidad de Achutupu, ambas en el Corregimiento de Ailigandi. 

Los pobladores de estas zonas se transportan a pie o en carros cuando en tierra, y en lancha o en canoa por mar al igual que por río. Los turistas que no deseen trasladarse a la Comarca de San Blas de estas maneras, podrán utilizar los servicios de transporte aéreo que aterrizan en el Porvenir, desde donde podrán movilizarse hacia su lugar de destino.
Otras fuentes de ingreso lo constituyen los empleados públicos, especialmente los educadores, y las remesas que envían los familiares que trabajan en las ciudades de Panamá y Colón, o en el Area Canalera.

Las mayores amenazas que encuentra la sociedad dule, son los terratenientes, campesinos sin tierra, los madereros, los cazadores , las empresas mineras sin directivas ambientales, el turismo de masa y los medios de comunicación que dan información equivocada sobre la disponibilidad de territorios “sin aprovechar” en la nación guna.

Alimentación:

Su principal fuente de alimentación y de comercio la constituyen  los plátanos, arroz, coco, cacao,  peces y langostas y cangrejos. Los productos se venden generalmente a los barcos colombianos que vienen a comprar a las islas,  como también a los turistas de las islas y en la ciudad, y a los habitantes de los poblados gunas. 
Las bebidas refrescantes más comunes son  la chucula y el madún.
La chucula es preparada con cacao tostado, molido y cocido con jugo de caña de azúcar. Se le añade maíz, café o plátano maduro.  Lo toman todo el día.
El madún es un jugo de plátano cocido y majado al cual se le agrega el cacao.
Utilizan el coco para sazonar sus comidas, así como picantes y limones. Ahúman la carne y el pescado. Cultivan muchas frutas, verduras y granos en tierra firme.
Artesanía:

Los hombres confeccionan canastas, algunos objetos de madera y collares de huesos y de dientes de animales.
Las mujeres confeccionan bordados maravillosos, las molas, que usan para decorar sus vestimentas, y que además venden a los viajeros en la ciudad y en las islas.  De este arte hablaré un poco más, en las siguientes páginas.  También hacen pulseras y tobilleras de abalorios.
molas

venta de artesanía en Panamá

Comercio:

El Concejo Administrativo Guna se encuentra en la isla El Porvenir; y es donde deben de detenerse todos los barcos que transitan por la zona para realizar trámites administrativos y de control. En cuanto a San Blas, Lawrence A. Hirschfeld trata de entender los mecanismos que allí regulan la circulación de capital o que previenen su distribución desigual. Piensa que los indígenas de esa zona se han adaptado a una situación que amenaza su integridad socio-cultural, y para ello han preservado su autonomía económica controlando sus compras y sus ventas de productos. Pero Hirschfeld aclara que los indígenas no optaron por restringir la distribución de bienes, decisión que hubiera podido evitar o bloquear actividades que produjeran capital. Por el contrario,  han aprovechado la coyuntura económica y por ejemplo, ya en 1940, Según información de Stout, los cunas vendían 13 millones de cocos, en tanto que en 1960 las ventas ascendieron a 24 millones; y las molas, con la popularidad de la que gozan como obras de arte en el mundo, se están adaptando a las demandas comerciales, peligrosamente perdiendo su simbolismo cultural…o adaptándose quizás a un mundo cambiante dentro del cual quieren ocupar un lugar para difundir el reconocimiento y justificación de su valor cultural y para elevar el clamor de justicia para la afirmación de aquella en la comunidad nacional.

Vivienda:

Sus viviendas son simples, de 50 pies de largo, y están hechas de palos de jira, manglares o bambú, unidos por sogas hechas con fibras vegetales. Sus techos son de hojas entrelazadas de palmeras y en las islas, los pisos son de arena apisonada. La cocina se construye separada, y también hay una casa para las que las parturientas, otra para la ceremonia de la chicha, y otra para las reuniones del Concejo y en algunas islas, hay una donde van los que han sido picados por culebras.  Duermen en hamacas y tienen escaso mobiliario. La mayoría de los pobladores obtienen agua fresca de los ríos, haciendo viajes diarios desde las villas de sus islas.  Algunas villas han construido acueductos desde los ríos principales hasta aquellas.

Vestimenta:


El vestido de una indígena dule consta de
MOLA o corpiño de vivos colores  y artísticos dibujos geométricos;
SABURETE o falda de tonos apagados que a manera de faja envuelven alrededor de su cintura y que les tapa hasta la pantorrilla después de dar dos vueltas, y
ABALORIOS, compuestos por: OLASU o anillo de oro que va colgado del tabique nasal; OLUA, pendientes generalmente de oro muy grandes de formas variadas; UIN TUKAR o collares de múltiples vueltas que penden de su cuello, formados unas veces de monedas de plata, otras por cuentas de vidrio de múltiples colores, o por conchas de crustáceos, dientes de diversos animales o semillas de diversas plantas, y UINI o pulseras brazaletes muy anchas que rodean los brazos, antebrazos (UINI ARGANSILI) y tobillos (UINI NAIMATAR), la pantorrilla (UINI NAISILI) y la muñeca (UINI ARGANMATAR) formadas de pequeñísimas cuentas generalmente de vidrio o de concha de diversos colores hábilmente tejidos formando complicados dibujos geométricos.
El TUNUET, es el pañuelo rojo que llevan a la cabeza y la ropa interior que está compuesta de PICHA (paño interior) y MUTUP (cuerda con la que se ata éste).
A todo esto se añade una pequeña bolsa que suelen llevar colgando del cuello (MURSOR-KUAL-LU).

Con excepción de la mola, todas las prendas son importadas de Panamá. Tanto en las ceremonias como en el adorno diario, las mujeres se pintan la cara con achiote y se trazan una línea negra a lo largo del dorso de la nariz, que simboliza la dualidad y las protege de los malos espíritus.; llevan grandes aros de oro, narigueras y pectorales, todos obtenidos en las joyerías de Panamá y de Colon.
La indumentaria masculina no difiere mucho del estilo occidental debido a la veloz aculturación de los varones: usan sombreros, camisas, camisetas, suéteres, cinturones, etc., que son importados de Panamá y Colombia. Solamente en las ceremonia de la chicha, y únicamente los curanderos cuando van a recolectar los vegetales medicinales, se pintan la cara al igual que las mujeres. En cuanto a los niños y las niñas las vestimentas que emplean son similares a las de los adultos.
Otras de las prendas occidentales que se han vuelto indispensables para los pobladores son las “chancletas” de hule, especialmente, entre las nuevas generaciones, aunque muchos aun prefieren andar descalzos. Las cinco prendas femeninas nombradas anteriormente están prohibidas arrojárselas a los hombres, por miedo a que las culebras los muerdan. Así como también, se les prohíbe a los niños palpar la faldilla y el cinturón de las mujeres, ya que creen que si lo hacen se volverán ineptos cazadores y pescadores.

Justificación:
Cuando en el verano de 2012 visité las aldeas de Guna Yala en San Blas, nunca pude imaginarme la riqueza mitológica imbuida en la historia de la cultura Guna, ni que estaría ante uno de los pueblos con la organización política y administrativa más perfecta del mundo en lo que se refiere a la activa participación de sus miembros en las decisiones comunales, locales y ante el gobierno de su país. Es un pueblo que mantiene en sus venas la sangre luchadora de sus ancestros, y que es la que los guía en su quehacer diario.

Sobre estos temas he disertado ampliamente en la primera parte de mi documento de viaje. En éste,  presentaré una documentación sumaria sobre su mitología, su visión del mundo y sus creencias…temas que he podido recopilar de varias lecturas sobre estudios anteriores y actuales al respecto.  Quiero mencionar que existe innumerable literatura al respecto, que proviene de viajeros, estudiosos, antropólogos, instituciones de gobierno y privadas y hasta de piratas agradecidos de los años 1600…

Los Mitos:
La mayor parte de referencias sobre el significado de los mitos, los califican como historias fantásticas y muchas veces las han considerado como mentiras.  Sin embargo, en el análisis de varias culturas, se determina que los mitos son entendibles dentro de su contexto y determinan o explican la razón del comportamiento de una sociedad en cuestión. Los mitos no son explicaciones racionales, sino culturales, que establecen la identidad (solidaridad, paz y hermandad en el caso de los gunas) de las personas dentro de una comunidad.  Para los gunas se entiende la cultura como una sociedad estrechamente vinculada por su historia, cosmovisión o manera de interpretar la realidad, la naturaleza que los rodea, su idioma y sus creencias espirituales, su sentido de pertenencia y su reconocimiento mutuo; en una eterna interconexión.   El mito es una interpretación de la realidad de un pueblo, es su asidero de subsistencia y de cohesión. Es la herencia de un pueblo que se ha transmitido desde sus antepasados. Para entender el mundo actual, estos pueblos recurren a aquellas referencias históricas y episodios, hay veces anteriores a la humanidad, en los que se crearon los elementos de los que se compone el universo.  Así, los personajes mitológicos gunas, han jugado un papel fundamental en el establecimiento de su cultura.  Además, tienen una función educativa, y son constantemente recitados por los sahilas o jefes comunales con el fin de imbuir el valor y orgullo cultural o sentar ejemplos de vida entre los pobladores. Agregase a esto, su efectividad psicológica al tranquilizar al individuo sobre lo desconocido con una explicación fehaciente, dándole un asidero existencial o explicándole el porqué de la sucesión de tradiciones en su cultura.
El dilema de los dioses modernos (Oswaldo León Kantule, pintor dule)

Los gunas creen en la complementariedad de la energía masculina y femenina y creen en la integración de cada uno de sus miembros entre ellos y con el resto del universo. Creen en la existencia de un Dios, que junto con su esposa, han creado a la humanidad y al universo que los rodea, y que han mandado a sus mensajeros, personificados en héroes, para guiarlos y acompañarlos en el camino hacia la perfección y de lucha contra el mal. No creen en la muerte como el fin de la vida, sino como la continuación de ésta en otra dimensión; cerca de Dios. En ese sentido, el principio de la simbiosis entre el hombre y su entorno ha sido y sigue siendo la base sobre la que se fundamenta el equilibrio y la armonía entre todas las especies del universo. El dule concibe que nada ni nadie es superior a otro. Cada ser o especie tiene una función específica que cumplir para la continuidad de la vida dentro de un marco de respeto y tolerancia. El universo guna tiene su equivalencia invertida en el submundo y el firmamento, allí está al fondo de los ocho niveles…una complementariedad o unión con el universo de arriba. El sufrimiento es representado en el paso por los niveles de la tierra. El sufrimiento se produce al transformarse el universo.   Ellos consideran que sus mitos son el motor de su continuidad e identidad presentes…su guía para defender su identidad.

Nos dice el antropólogo Aiban Wagua: El Pab Igala no toma el pasado como pasado - por lo tanto no ofrece fechas- porque se trata de dar continuidad, movimiento y vida a "las huellas de los abuelos" que después de muertos, siguen integrados formando parte de la comunidad. Se trata de ubicar los acontecimientos "pasados" en el contexto de la actualidad, redescubrir el sentido de los hechos para una renovada identidad en el autodescubrimiento.”

El sistema mítico o de creencias de los Dulegan (hijos de la tierra, de acuerdo a su cosmovisión) tiene una estructura compleja, que intenta describir y explicar  su origen e historia a través de relatos que interpretan su realidad pasada y presente.  Los mitos de la tierra guna se dividen en: Los de la creación del mundo y otros que tratan sobre las deidades, los héroes culturales  y el camino de los abuelos,coincidiendo todas las tradiciones en considerar el Monte Takarkuna como el espacio sagrado de los dules.  A pesar que muchos autores de procedencia guna coinciden en observar que su cosmovisión no es producto de un sincretismo cultural, los mitos de origen están profundamente vinculados con las enseñanzas de la religión católica.  Sin embargo, los mitos sobre  el camino de los abuelos y los héroes culturales,  abiertamente intentan desagraviar la intrusión y  destrucción extranjera en su territorio  y tratan de dar fórmulas para la edificación y permanencia y defensa de su cultura de acuerdo a los moldes dictados por una comunidad estrechamente vinculada y organizada. La  complejidad de sus creencias sobre el paso del individuo por la vida, en sus diferentes etapas, nos sorprende por su similitud con el de otras culturas lejanas que nos sugieren un vínculo temprano con aquellas. Sus ritos de pasaje tienen un transfondo de promesas y compensación, con una visión de un futuro mejor si es que se logra vencer a los espíritus del mal que se constituyen en obstáculos para el logro de una felicidad; que si bien no se puede conseguir en este mundo, vendrá como premio, con la continuación de una vida de riqueza y tranquilidad en otra dimensión inalienable.

Dicho todo esto, he considerado importante presentar los Mitos de creación más importantes que determinan y explican la historia de la cultura Guna.

El Árbol de la Vida
Jagua o Genipa

Es curioso que en muchas culturas, desde épocas antiguas, se haya introducido el concepto del árbol de la vida, que fue adoptado por el judaísmo allá por el siglo I AC. Estos últimos lo describían como compuesto por diez esferas y 22 senderos, cada uno de los cuales representa un estado que acerca a la comprensión de Dios y la manera que El creó el mundo.  Este concepto fue adoptado por el cristianismo, después, y hasta por pueblos paganos y luego lo encontramos en culturas tan remotas como la guna…coincidencia, ¿no?  

Como relaté anteriormente, en su cuarto viaje, Colón encontró abrigo en un paraje de la costa digno de mención por la costumbre de los habitantes de fabricar sus viviendas en las copas de los árboles para resguardarse de los ataques de las fieras y de las inundaciones frecuentes de la región y de los terrenos pantanosos cerca del río Atrato.  Después, utilizaron estos como refugio de los ataque de los españoles. En los grabados de Theodore de Bry del siglo XVII se pueden apreciar las mencionadas viviendas de los indígenas del Urabá.  Yo le encuentro relación con la descripción que se hace en sus mitos de la forma como vivían los primeros pobladores de la tierra en el árbol de la vida.





Entre los gunas, el árbol de la vida es el árbol saptur, genipa americana, relacionado con el café y la canela.  Tiene frutas carnosas que sueltan una resina negra, a la cual le atribuyen poderes mágicos para espantar a los malos espíritus. Era usado por los antiguos para resucitar a niños, pues venía del fruto del árbol de la vida. (Keele)
Fruto de la Genipa

Este que sigue es el mito del Árbol de la Vida:

"Tata Ipelele tuvo la forma, o sea toda la concepción, o sea toda la infraestructura de ser como Papa Tummat, que es hermafrodita, macho y hembra.
PeroTata Ipelele no quedó allí, sino que era una masa que no aguantaba dentro de su estructura, estar tan compactos los dos, macho y hembra.
Entonces ahí se revienta y al reventar entonces se separa Ipelele y Olo Tililisopi, que es la parte hembra, mujer" (relato recogido por Abadio Green. En: Carmona Maya, 1989:145.)


La porción que sigue fue contada por el teólogo dule, Aiban Wagua

El planeta era una masa de tierra compacta  que asemejaba coágulos rojos  que se decía que eran de la sangre del creador. No había mar ni ríos ni quebradas ni hombres. Los únicos pobladores eran los animales hablaban como las personas de hoy y aquellos que tenían cuatro patas andaban sobre dos. Tal fue el paisaje que vio Ipelele Opa (Ibeler) a su llegada. Pero un día su esposa vino ebria y él no supo a qué atribuirle la causa. Entonces se sacó una muela que se metamorfoseó en arriera y ella anduvo y anduvo hasta llegar a Ipuwala (muchos lo llaman Paluwala): era un árbol grande, frondoso, cuya copa era un bosque donde tenían los animales plantaciones de maíz, arroz, cañas de azúcar, guineos de jugo embriagante y otras plantas que servían de alimentos a los animales; y agua salada y dulce.
Así fue como Ipelele Opa determinó talarlo. Congregó a los habitantes de la tierra y ellos obedecieron.  Pese al esfuerzo que realizaron juntos aquel día lograron solamente la mitad de la tarea. Al día siguiente, en cuanto Ipelele Opa y los animales llegaron para terminar de talar se maravillaron grandemente y no encontraron explicación alguna de cómo o por qué pudiese estar intacto el árbol. Acometieron con mayor esfuerzo. Trataron de terminar pronto. Trabajando los sorprendió la noche y se vieron obligados a irse al descanso. Ipuwala  quedó solo, envuelto en la oscuridad, hasta la mañana siguiente en que llegó Ipelele Opa y su séquito de animales para reanudar el trabajo, pero el árbol estaba ya sin las cortaduras del día anterior.  Ipelele Opa montó en cólera, pero ninguno supo darle explicación alguna y volvió a mirar a Ipuwala: enorme, frondoso, intacto.
Al llegar la noche, el árbol estaba cortado hasta la mitad únicamente. Se suspendió el trabajo. En esta ocasión se escondieron entre las malezas. Disimulados por las sombras, aparecieron: Olo No, sapo de brillantes ojos: Olo Nia, diablo dorado; Olo Naipe, serpiente de áurea mirada; Olo Achu, perro de oro; cada uno por cada uno de los cuatros puntos cardinales, respectivamente. Al llegar estos animales al árbol juntaron sus lenguas al corte e Ipuwala volvió a cerrarse, pero ellos murieron atravesados por las saetas invencibles del terrible flechador Puksu.
Inmediatamente, en plena noche, Ipelele Opa y los animales se pusieron a talar y los pedazos que caían se transformaban en cangrejos, aretes, zorros,  y peces no comestibles, etc. Cuando llegó el sol, habían logrado cortar el árbol, pero no cayó por más que le mecían y remecían: sus frondosas ramas estaban enredadas con las nubes. Para desenredarlo, Ipele Opa llamó a una ardilla.
Llevaba entre los dientes un machete; más habiendo escalado un poco se resbaló y cayó cortándose la espalda: desde entonces se le conoce como Esttinkana, cortado con machete. "Sube tú", le ordenó al mono, pero al llegar a la copa, el animal no pudo desenredar el árbol ni tampoco se bajó. Desde entonces vive en los árboles con el nombre de aullador.
En última instancia, llamó a una ardilla más pequeña, sin embargo ésta se negó aduciendo estar casado y en vista de ello Ipelele Opa le prometió otra mujer; la hija de Mastalipe.
A pesar de todo, el héroe esperó dos días porque el animal le dijo que antes era preciso acostarse con ella.  Ipele Opa le entregó un hacha de oro y además determinó regalarle un vestido dorado al finalizar el trabajo. El animal se preparó a la vista del público. Tomó impulso. Se oyó el hachazo y en medio del más ruidoso de los estruendos se desplomó el árbol y de él nacieron los mares, los ríos y las quebradas; pero nunca más se supo de la pequeña ardilla. Pero antes de que cayese por tierra, extendióse una red de oro (ôlôsakï) y otra de plata (mânisaki) para recoger todo lo que había en la сора del árbol. La gente vino entonces corriendo y recibió cada cual su parte de frutas de diversas clases como plátanos, yuca, ñames, maíz, árboles frutales etc., lo mismo que peces como el pargo, sábalo, la corvina y muchos otros.  Y por habernos procurado Olôuaipipilèle (Ibeler) todo esto a nosotros es nuestro gran Něle.
Con una fiesta de gran solemnidad se celebró este hecho, pero hubo peleas al embriagarse los animales y por ello Ipelele Opa los castigó haciéndoles perder los caracteres humanos y así fueron arrojados hacia las selvas y aquellos que andaban sobre dos patas anduvieron sobre cuatro y las plantaciones quedaron para los hombres que nacerían con el tiempo.
Después de este acontecimiento el héroe subió al Cielo. Luego envió a Ipelele Sipukua y a su esposa a la tierra. A su arribo se detuvieron en las verdes pestañas del árbol del calabazo, en la cima de la montaña Takarkuna (la cuna de los kunas). Esta pareja tuvo hijos y sobrinos entre los cuales se puede contar a Ipelele Okkelele, que también tuvo hijos y sobrinos, como Ipelele Kakkatottokun, por ejemplo, quien a su vez tuvo hijos y sobrinos y así sucesivamente hasta que nacieron los Tule.
Tal es la historia de Ipuwala, tal el nacimiento de los mares, de los ríos y de las quebradas, tal la genealogía de los gunas.

Los de la comarca Bri-bri tienen una historia parecida sobre el “’arbol de la vida” que complementa un poco la anterior:

Los bribris somos temerosos del mar, casi nunca nos adentramos en él. Quizás por eso le inventamos una bonita leyenda:
Mulurtmi era una mujer muy inquieta, siempre en movimiento. Un día fue a visitar a un awá (curandero). Cuando un awá guarda ayuno, no puede tocar a nadie, aclara Juanita Segundo al recrear la leyenda.  Mulurtmi le pidió permiso de acostarse en su hamaca. No le costó mucho convencer al curandero.
Entrada la noche, ella sintió deseos de orinar. Como estaba tan oscuro, le pidió su bastón prestado. Un awá nunca debe separarse de su bastón, pero Mulurtmi sabía cómo persuadir a los hombres.
“Llévalo, pero no lo sueltes ni dejes que caiga al suelo”, recomendó el awá. Ella no hizo caso alguno y cuando intentó recuperar el bastón de la tierra, éste se convirtió en serpiente y la mordió. El awá no pudo curarla. Ella murió, pero su vientre crecía y crecía.
“Dios, como es Dios, sabe lo que ello significa”, apunta Juanita, así que mandó unas ranitas a posarse en su estómago para que no estallara. Las ranas escucharon ruidos misteriosos en las entrañas de la diosa muerta. Era una criatura llorando desconsoladamente.
Las ranitas se pusieron a arrullarla, pero el vientre seguía inflándose hasta reventar y lo que brotó fue un árbol y mucha agua salada. El árbol creció y creció, traspasó la bóveda del cielo. Sibú comenzó a preocuparse y envió a unos hombres a cortarlo, pero el árbol se sellaba cada vez que lo herían, porque los hombres comían alimentos secos.
El árbol estaba a punto de romper el techo cósmico. Fueron enviados otros hombres que hundían el hacha en el tronco y sólo conseguían sacar astillas. Sibú mandó entonces a Okama y otros espíritus que al fin derribaron el árbol y, antes de que las aguas se perdieran en el espacio, mandó al venado a circundar la tierra para que el gran océano derramado de las entrañas de Mulurtmi quedase como un anillo alrededor del mundo.
Fue así que las hojas se convirtieron en peces, las loras en tortugas, la araña en pulpo o en estrella de mar; y muchos pájaros que habían hecho su nido en el gran árbol se quedaron viviendo cerca del mar, como las gaviotas y las fragatas.
Ese fue el mar apacible, tempestuoso, a veces femenino, que surcó Colón: el mar Caribe.


Este relato sobre el  árbol de la vida  tiene versiones parecidas entre los grupos indígenas de la misma etnía y está presente en muchas de las concepciones de las tribus de indígenas norteamericanos.

Mito del Camino por Donde Vinieron los Abuelos:
Se le conoce como el Pab Igala, y su versión se publicó recién en 1970 (Chapin, 1970).
Esta una manifestación por medio de relatos que vienen desde la tradición oral, del origen del mundo, de los héroes civilizadores, y  los sentimientos, planes, proyecciones del pueblo guna; saber que es parte de la tradición oral de los sailas.

Aquí tenemos un pequeño resumen de la historia. Fragmento narrado por un guía espiritual e interpretada por un vocero (argar) y plasmada por el filósofo kuna, Atilio Martínez:

El relato empieza con la referencia a Baba y Nana como seres creadores del mundo. Baba y Nana son el eje central de la historia oral kuna. Luego, siguen los relatos de la creación de la Madre Tierra por etapas. Después, sigue el relato del primer hombre enviado por Baba para cuidar a la madre Tierra: Uago, considerado padre de los árboles, de las plantas y de los arbustos. Luego, sigue la historia de Piler y Pursob, como primeros hombres. Esta primera pareja generó sufrimientos a la Madre Tierra, por la desobediencia a Baba. Dicho relato simboliza la maldad.
Y por último, Baba envió a otro hombre, que se llamaba Mago y a Olokuaduryai. Tuvieron tres hijos, y la historia llega hasta Ibeler; los sailagan la enfatizan más por su gran importancia, de lucha y la búsqueda de la identidad.
Después de los primeros hombres que Baba envía para proteger y cuidar a la madre Tierra, se termina el plan de Baba, que era crear la Madre Tierra (Nabguana) y enviar guardianes a la Madre Tierra. Después de la larga historia de Ibeler, Baba envía a otro hombre para gobernar la tierra. Se llama Kalibe. Con este abuelo empieza la historia de los cataclismos.
El primer cataclismo fueron los ciclones, con los que la creación fue arrasada por completo, los sailagan dicen "que Baba lavó la Madre Tierra", y que este desastre fue producto de la degeneración de la humanidad.
A esta tierra que fue destruida se llamó Gualagun Yala. El segundo período de cataclismo fue la "oscuridad, en tiempos de Karbana, esta tierra que conocemos tomó el nombre Dagargun Yala.
En el tercer período de cataclismo, gobernaba Olotubyakiler, cuando cayó fuego sobre la Madre Tierra, y esta tierra que conocemos tomó un nuevo nombre y se le llamó Yalatingua Yala. El último cataclismo fue el diluvio, en tiempo de Aiban. Esta tierra que conocemos se llama Abya Yala.
Todos estos relatos de cataclismos, nosotros los consideramos la historia de cataclismos. Después de Aiban, viene la historia de Duiren: historia de un joven que le enseño la palabra "combatir" a su abuelo para defenderse de las amenazas de otros grupos étnicos. Luego de esta historia, viene la historia de las hijas de las estrellas, mejor conocida como historia de Olonadili. Se trata de la enseñanza del amor a los niños, la enseñanza del canto de arrullo a los niños y la enseñanza de cómo llorar cuando un allegado se fallece.
Continúa después la historia de Ibeorgun y Kikardiyai. Este relato histórico es de gran transcendencia por ser la historia del primer profeta kuna. Ibeorgun, considerado como forjador de la cultura kuna. Por último, tenemos la historia de los nelegan (profetas kunas).
El camino por donde vienen nuestros abuelos, todos estos relatos de historia oral constituyen la realidad vivencial kuna, que converge en BAB IGALA (camino a la morada de Baba y Nana), la divinidad de los seres creadores.

Según los "sailagan el Pab Igala es el tronco de toda la historia kuna. Es ese tronco que sostiene la visión histórica y cosmovisión  dule". Así lo afirma el filósofo Kuna Atilio Martínez. En otras palabras, el dule cuando empieza contar y cantar sobre la historia o acontecimientos actuales, hace vivir los personajes míticos de los relatos en forma simbólica y luego actualiza estos relatos a la luz de la realidad concreta, por medio de voceros (Argar). Son ellos los que interpretan, actualizan y hacen vivir el simbolismo a la realidad de que se está tratando en el momento. Estos relatos son importantes para entender los pasos que da el pueblo dule para su liberación. “No podemos vivir sin una historia, sin la historia viva como la nuestra. Si no, corremos el peligro de ir detrás de la que no es nuestro, detrás de la que escribe Kueloyai (Madre de los sapos) para sus hijos, que es la historia de nuestra muerte (...) Si consideramos lo que hacen los uagas (los no indígenas) en contra de nosotros, si pensamos en las trampas que utilizan para someternos y callarnos, entenderemos que Piler sigue vivo. Piler con su sistema de miedo, Piler de grandes ciclones, Piler de grandes confusiones, nos está debilitando hoy, para robar nuestras riquezas, nuestras minas, nuestras playas. Piler y sus aliados no han muerto: viven destrozando el universo, viven sembrando miedo en los pobres. Así como Piler destroza y mete miedo, también Ibeler se levanta hoy, construyendo y repartiéndonos valor a todos nosotros”(Wagua, 1997, 38-40).

Mito de Ibeleer y sus hermanos: (Marcos Guevara, Sobre el Valor Pragmático del Mito, Anuario de Estudios Centroamericanos).

Me referiré a un mito en particular, o quizás valga mejor hablar de un segmento del gran relato que los kunas llaman Pab Igala (o Bab Igala, según las fuentes), pues los eventos de que trata tienen un orden sucesivo, lo que hace que historias contadas independientemente se puedan conectar en una trama narrativa.El relato de Ibeler y sus hermanos, en el Pab Igala, es el de un episodio de luchas de seres benefactores contra seres corruptos, en medio de sucesivas destrucciones del mundo provocadas por Dios y por sus enviados para tratar de eliminar a las sucesivas humanidades, por haberse corrompido. El siguiente resumen del Pab Igala, se basa en el que ofrece Chapin (1989, 13-16) y permite ubicar el episodio que analizo en el contexto narrativo: Dios creó el mundo y a los primeros seres, que se reprodujeron y multiplicaron; estos seres corrompieron el mundo, por lo que Dios mandó dos veces a otros seres para tratar de enmendar el camino, fracasando en ello; entonces mandó ciclones y terremotos que destruyeron el mundo y luego envió a otra pareja para enseñarle a la gente el “camino de Dios”.  Un hijo y una hija de esta pareja cometieron incesto y ella quedó embarazada, concibiendo a siete hijos (siendo Ibeler el mayor) y una hija; Ibeler y sus hermanos lucharon contra los seres malignos que habían quedado desde el tiempo primigenio y contra espíritus malignos, derrotándolos, luego se convirtieron en el sol, el planeta Venus y diversas estrellas; Dios destruyó totalmente lo que quedaba, pero la gente se volvió a multiplicar y volvió a corromper el mundo; Dios de nuevo destruyó todo, pero otra vez se multiplicó y corrompió la gente; Dios mandó la inundación, de la que se salvaron unos pocos; entonces llegó Ibeorgun, quien les enseñó a vivir correctamente; llegaron entonces los grandes neles y aunque se corrompieron, generaron hijos que lucharon contra distintos males y la gente se multiplicó.

La selección del episodio de Ibeler responde al interés de poder establecer una relación entre el mito y hechos históricos determinados

Otra variación del mito de Ibeler y sus hermanos (Marcos Guevara)

El mundo estaba dominado por Piler, espíritu maligno, y su descendencia, pero Paba (Dios) mandó otra generación de seres. Entre ellos quedaron un hermano, Olodualigipiler, y una hermana, Gabaryai, huérfanos. En la noche, un extraño se acostaba con Gabaryai, pero esta no logró saber quién era sino hasta que le embarró la cara con jagua y así, al día siguiente, descubrió que era su hermano. Este, abandonó la casa y no permitió que Gabaryai lo siguiera, pero al tratar de hacerlo se perdió hasta llegar a la casa de los sapos y los peces. Gabaryai, embarazada, fue acogida por Muu Ologweloyai, la abuela-sapo y otras abuelas-sapo. Pero sus hijos, los peces, querían comérsela y, a pesar de que la abuela la escondía, un día la descubrieron y la descuartizaron.  La abuela se guardó las entrañas dentro de una tinaja que puso al fuego para cocinarlas. Pero eso provocó que nacieran los hijos de Gabaryai, que fueron 7 hermanos y una hermana. Crecieron rápidamente, eran muy inquietos y exploraban la montaña. Un día las aves les cantaron en una forma que los hermanos interpretaron como indicación que las abuelas-sapo no eran sus madres y que su verdadera madre había sido devorada por esa gente. Se pusieron a buscar los huesos dispersos de su madre envenenando el río con barbasco, matando a los peces y vengándose de las abuelas-sapo. Trataron sin éxito de resucitar a su madre, pero su espíritu logró hacerles entender que tenían que liberar al mundo de la opresión que lo sometía y que además les pertenecía. Lucharon y destrozaron a Piler y a toda su descendencia, recuperando la tierra y preparándola para los kunas.

Algunos detalles de importancia que proceden de otras versiones son los siguientes:- las abuelas-sapo abusaban de los hermanos, aprovechando su extraordinaria fuerza y sus habilidades, haciendo que trajeran mucha comida para todos, pero a los niños superdotados les daban la peor parte o muy poco (Wagua, 1995a,31).

 Ibeler es el sol, su hermana Olowaili es Venus, los demás hermanos son otros astros (Chapin, 1989,15). Es interesante notar que Ibeler y sus hermanos figuran igualmente como protagonistas en otros relatos importantes que amplían la última frase del anterior, señalando los distintos seres malignos que los hermanos tuvieron que enfrentar. También figuran en el mito de Baluwala o Paluwala, llamado también “árbol de sal”, que dio origen al mar cuando fue derribado y a los alimentos de los humanos que cayeron de sus ramas (Chapin, 1989; Wagua, 2000).

Vinculación del mito con la historia:

El mito se relaciona con un episodio muy importante de la historia reciente de los gunas y que se conoce como “Revolución Tule”, ocurrido en 1925.  Más allá de la historiografía nacionalista panameña, que tiende siempre a minimizar la importancia de este suceso o a considerar que se produjo por injerencia externa, diversos autores han estudiado a profundidad y con una muy rica documentación histórica lo acontecido, siendo el primero el jesuita guatemalteco Ricardo Falla (1978), seguido del historiador y antropólogo panameño Francisco Herrera (1984), del teólogo kuna Aiban Wagua (1997), que recoge, entre otros, el testimonio del saila dummad (cacique general, gobierno comarcal, ya fallecido) Inakeliginia y de otros testigos de la época, y del antropólogo norteamericano James Howe, quien logró  reunir una fabulosa y pertinente documentación,  que le permite niveles de precisión extraordinarios

Los Hijos de la Luna:

Entre los indígenas guna existe una alto índice de albinismo o deficiencia de melanina que se traduce en baja pigmentación de la piel, problemas oculares y baja expectativa de vida. El gen es recesivo o sea que existe la posibilidad de que el 25% de los hijos de padres albinos, tengan hijos albinos. Como consecuencia de aquello, son susceptibles a los rayos solares pues su piel es muy delicada, y sus ojos no resisten la intensidad de la luz. Entre la etnia guna, existe uno de los más altos índices de albinismo en el mundo: uno de cada 146 dules son albinos.  En los Estados Unidos, según datos de la Sociedad Nacional de Albinismo e Hipopigmentación, uno de cada 17,000 pobladores del mundo son albinos.
Mujer albina guna (Rik Guidotti, fotógrafo Neoyorkino)

Se cree que cuando los españoles los invadieron, ellos fueron los que sobrevivieron a la gran matanza de la que fueron objeto sus congéneres, debido a que mientras los otros salían a pelear, ellos quedaban dentro de las casas o escapaban al bosque tropical oscuro para protegerse de la luz solar, según era su costumbre.

Existe una bella leyenda acerca del origen de estos seres entre estos indígenas.  Se dice que ellos nacieron así porque sus madres, cuando estaban gestándolos, miraban mucho hacia la luna.  La familia que tiene un hijo albino es considerada bendecida.  Nadie los puede tocar, puesto que son elegidos de Dios y la luna los protege. Ellos son considerados seres sagrados e imbuidos de divinidad y destinados para ser guías dentro de sus pueblos.  Muchos han sido elegidos como sailas o líderes de los congresos locales, así como curanderos y chamanes.  Durante la época de eclipses lunares, cuando la sombra del sol empieza a envolver a la luna, los dules creen que un dragón de grandes proporciones  intenta comérsela y que si esto sucede, el mundo se va a acabar. Mucha gente bebe cacao durante la luna llena para que éste los proteja de los malos espíritus. Como los demás pobladores creen que si salen de sus casas, se van a encorvar o que se pueden enfermar, mandan a los albinos, hijos de la luna, o Ibeguas a disparar flechas y a matar al monstruo.  Refiere, un antropólogo que cuando alguna vez les hizo notar que las flechas en vez de impulsarse e ir hacia el espacio, caían al mar, estos les dijeron que no era el aspecto físico que llegaba hacia la luna, sino el espíritu de las flechas.

Cuenta la fotógrafa periodista Marjorie Vandervelde quien investigó la cultura guna desde 1973 y que escribió el libro Keep Away from Paradise, que cuando las mujeres salían embarazadas, iban adonde el chamán para que les diera de tomar carbón con el fin de no tener hijos albinos. 
Hay un video publicado por la Iowa Public Televison (IPTV) donde Marjorie Vandervelt cuenta sobre sus experiencias entre la etnia guna. El link es:  http://www.iptv.org/iowapathways/artifact_detail.cfm?aid=a_000898&oid=ob_000340

A pesar de que estos eran asociados con las divinidades, constituían un gran problema para la comunidad, ya que por lo delicado de su condición, requerían mucho cuidado.  El Nele Kantule, uno de los líderes de la Revolucion Guna, observó y prohibió las frecuentes prácticas de homicidio de los niños albinos, a los que sus madres mataban y los enterraban bajo sus hamacas, observando que esto se contravenía con la  asociación y mediación de aquellos con sus divinidades: ésta fue una de las razones por las que la población de albinos empezó a disminuir. 

Los antiguos contaban que después de la muerte de Ibeorgún, héroe cultural guna, había un Nele blanco que investigó y descubrió cómo llegar a la morada de Dios o Bab Dummat, por caminos de oro tachonados de flores olorosas. Como este Nele, no podía tener esposa (hasta hoy la mayoría de albinos no se  casan por temor a la constitución de una raza débil, no apta para las labores fuertes de la comunidad y para sobrevivir las inclemencias y vida en condiciones adversas dentro de la comunidad) en la tierra, Bab Dummat le prometió dársela en el cielo. Y así fue como el albinismo se asoció con la característica sagrada. Y así fue también que se le asignó la función de tipo divino de ahuyentar a la bestia que se quiere comer la luna en época de eclipses.

Lionel Wafer,el corsario inglés que vivó cuatro meses entre los gunas allá por 1686, en sus crónicas de viaje cuenta sobre los “indios blancos” y  en su libro A new voyage and description of the Isthmus of America,  describe por primera vez esta enfermedad, al contar  que de padres cobrizos salían hijos de un color blanquísimo…”que se asemeja al color de un caballo blanco :ni es tampoco su cutis como el de nuestras gentes pálidas, siendo más bien de un blanco de leche, más claro que el color de cualquier europeo y muy parecido al de un caballo blanco..”.y habla de sus facciones completamente diferentes a las de cualquier europeo, y  de su debilidad y de su baja estatura. Por otro lado, él había observado que de padres albinos salían niños cobrizos: Pero nunca el hijo de un hombre o mujer de estos indios blancos es blanco como los padres, sino como los padres de éstos.
Familia con hijo albino (Rick Guidotti)

En 1908 el médico inglés Sir Archibold Garrod,escribió el primer ensayo conocido de carácter científico sobre albinismo y citó el descubrimiento hecho por Wafer.

Sorprendido por los indígenas “blancos” llevados a Estados Unidos por Robert Marsh en 1924, el Dr. Reginald G. Harris, director del laboratorio Cold Spring Harbor de investigación genética, que fue más adelante, director de  uno de los organismos que colaboraron en el proyecto “genoma humano” llegó a San Blas en enero de 1925 para iniciar estudios de contacto con las familias indígenas. A raíz de su permanencia de dos meses entre los gunas, publicó un diagrama de gran importancia histórica para la etnografía panameña. Se trata de la primera ilustración que representa una de las genealogías recogidas entre las familias kunas para demostrar el método de herencia que produce descendientes albinos, y también se refiere a la descripción de Lionel Wafer.
Histórico diagrama del Dr. Reginald G. Harris que muestra el patrón de herencia de las características de los "indios blancos" (albinos), según datos obtenidos en matrimonios kunas en 1925.

Hay etnógrafos que ubican la presencia guna en Darién como posterior al exterminio de los Cueva, y otros que los vinculan estrechamente en la misma época y ámbito geográfico. En este dilema podría ser decisiva la observación de Wafer y la corroboración del Dr. Harris.

En 1927, los científicos Elan Nordenskiold, Henry Wassén y Sigvald Linné, estudiaron dentro de su etnografía de los gunas, el fenómeno del albinismo.

Un programa de estudios muy conocido se llamó The albino moon-child research project, y fue dirigido por el Dr. Clyde E. Keeler en 1963.

En el año 2000 un grupo de investigadores franceses, encabezados por Pascale Jambrun, hicieron estudios para determinar las causas del problema y ofrecer tratamientos preventivos a los pacientes, de manera que pudieran tener un mejor cuidado de su piel. Se ha hecho el seguimiento de casos.

La SOS Albinos es una asociación de defensa de los albinos creada en Mali por el célebre cantante albino, Salif Keita, iniciativa que luego se materializaría en Panamá.  El albino Harmodio Vivar, hijo del cacique Vivar, es el actual presidente de esta asociación, que ayuda a sus miembros a luchar contra la discriminación.

De acuerdo a este estudio se ha determinado que el alto índice de albinismo se debe al aislamiento que han tenido estos en Kuna Yala con respecto al resto del país.

Creencias Universales de los Dules:

El mundo tiene ocho niveles espirituales donde se encuentran el oro, la plata, el hierro y muchos minerales que sostiene la madre tierra.  Si permitimos que estos sean explotados, los árboles morirán y la producción disminuirá…es como si a uno se le rompiera un brazo o una pierna y uno nunca pueda moverse de nuevo. El  cuerpo y la madre tierra son similares; son la creación del gran padre Bab Dummad o Baba. El y su esposa la tierra, crearon todo.  Los árboles deben de ser protegidos porque atraen la lluvia que refresca el ambiente. Las plantas o los árboles que se encuentran a lo largo del río, son factores importantes de dar vida al agua, las raíces de esos árboles son fuentes de vitaminas que avivan el organismo de los seres vivientes. Ellos penetran la tierra a través de 6 niveles y también emergen a la superficie.  En el rito de los muertos veremos más acerca de estos niveles.  Dicen que los árboles renuevan su salvia tomando agua de los ríos a través de sus raíces.  El  agua circula por sus ramas y hojas.  La madre tierra se bebe la salvia y resina de los árboles y se llena de energía y fortaleza.  Así se ve que cada uno de los elementos de la naturaleza tiene su función.

El agua es simbolizada como  la leche materna que Nana, la madre tierra, ofrece a las plantas, animales y microorganismos;  el agua les da vida y vitaminas. Trazan el origen de los ríos desde las grandes cordilleras y desde las capas profundas de la tierra…desde donde la madre tierra emana su leche para la sobrevivencia de los seres humanos.

  Existe un mito interesante sobre el origen de los ríos que dice que en tiempos antiguos Bab comenzó a pensar qué debía hacer menstruar a la madre tierra, Así que le abrió el sexo con un cuchillo.  Cuando la madre comenzó a sangrar, aparecieron los ríos y riachuelos en la tierra.  Entonces el padre hizo una hoja de plátano, usando el pubis de la madre, para que el recién nacido se sentara sobre ella.

En la primavera no pises fuerte la tierra; nuestra madre está embarazada (Roberto Trevilla)
Por esta razón, las mujeres siempre colocan al recién nacido sobre una hoja de plátano.   Dicen que si la tierra puede poseer un órgano femenino, el cuerpo de una mujer puede contener las ocho capas que tiene la tierra.  Los remolinos en el océano simbolizan la menstruación.   Dicen que sus antepasados vinieron por los grandes ríos antes de que vieran el mar y se hicieron fuertes, porque fueron alimentados por las plantas y árboles.  Los ríos están llenos de piedras y tienen corrientes fuertes.  Los padres tomaban de esos ríos y se hacían fuertes, y entendían a la naturaleza.  Los ríos también tocaban las raíces de las plantas medicinales y cuando los ancianos las ingerían, se hacían más enérgicos.

En este sentido, el agua es  usada como parte de todas las ceremonias de la comunidad y los baños son parte de todos los  rituales importantes como los del nacimiento, matrimonio y muerte como elemento purificador.  Es recomendable que estos baños se hagan antes de que salga el sol, puesto que el abuelo sol trae enfermedades de otro mundo, y el agua las controla.

Al nacer se le baña al bebé para darle energía. Cuando una joven recibe su primera menstruación, se le pone en un cuarto por cinco días y se le baña con agua.  Esto energiza a la muchacha y la hace apta para empezar una nueva vida y entrar en el mundo de la adultez.  Si a un músico se le rompe una flauta u otro instrumento, se le baña para minimizar el castigo.  O sea, el agua es purificadora de los errores…el agua es medicina.

El Chamanismo Guna:

Los chamanes son los mediadores entre los miembros de la comunidad y el mundo espiritual.   Se comunican con los espíritus para buscar respuestas a los problemas comunales, así como para curar enfermedades que son inducidas por espíritus nocivos. El chamanismo se basa en la premisa de que el mundo visible está dominado por fuerzas o espíritus invisibles que afectan las vidas de los vivientes. El chamán obtiene sus ayudantes en el mundo de los espíritus, como los espíritus de las plantas o de chamanes muertos, para guiar el camino de la comunidad o curar las enfermedades causadas por los espíritus malignos que habitan las profundidades de la tierra.
Espíritu atrapado en una gota (Oswaldo León Kantule)

Entre los dules, todos los ritos chamánicos se realizan acompañados de cantos de varias clases que poseen una efectividad psicológica para la curación que están realizando; la modulación y el ritmo de la melodía se vuelven en elementos indispensables para efectivizarla. Los cantos o formulaciones rituales, que acompañan a los procedimientos terapéuticos, describen los procedimientos que debe llevar a cabo el alma del paciente (acompañada con la del nele) para vencer determinadas fuerzas espirituales y curarse. En la casa del congreso, en los ritos de pasaje, en las ceremonias fúnebres, en las curaciones, en la casa de parto, siempre se utilizan los cantos.  Cantan en un lenguaje simbólico llamado Purbalet  o lenguaje oculto, y que se refiere las plantas.

En el mundo de los dules existen tres clases de chamanes: inatuledi, nele y absogedi. Según Nordenskiold (1938), los primeros son curadores de enfermedades que han aprendido sus conocimientos de otro; los segundos, aunque también los han aprendido, han tenido algún anuncio sobrenatural, como una aparición o algún rasgo especial al nacer, etc. Son los más famosos y los más sabios. Los últimos, según la misma fuente, se especializan en curar epidemias.

El nele es el curandero o “médico indígena” entre los gunas y es el que negocia con los espíritus responsables de lo que está ocurriendo. Desde su niñez tienen sueños y visiones espirituales.  El entona cantos terapéuticos para curar a sus pacientes.  El nele nace ya designado por Dios para  esa habilidad, y puede eventualmente, administrar remedios y prescribir baños, ayunos, etc. Toma medicinas hechas de vegetales, y utiliza sahumerios, cantos curativos y procedimientos psicológicos para curar a los pacientes. A pesar de que la medicina de los dules siempre ha utilizado esta clase de invocaciones y ha hecho curaciones con yerbas, sin embargo, hoy en día, algunos dispensan medicamentos modernos. Generalmente el nele de la comunidad hace el papel de jefe o saila, por su investidura espiritual, lo cual le permite un estrecho acercamiento con sus divinidades. Este tiene sueños,  visiones o revelaciones, que lo ayudan a diagnosticar la enfermedad.

Según Aiban Wagua,: “Cuando el nele entona los cantos, y el argar los repite, no sólo es  muestra de costumbrismo sino que se trata de un acto educativo y político.  El saila recuerda la historia, recuerda la necesidad de resistir los embates de los que, o de quienes buscan dominar su cultura.” (Wagua, “Cultura e Interculturalidad”, 1999).

En la casa del congreso, dentro de las comunidades, el saila canta la tradición oral y les recuerda a sus miembros la historia de la formación del mundo, el camino de los abuelos y su identidad cultural. Actúa de educador al contar las historias con un fin didáctico y de concientizador de su pueblo acerca de su situación dentro de una comunidad mayor en la cual debe de luchar para mantener lo propio  y desarrollar y preservar su identidad guna.  Tiene un ayudante que es el argar, quien interpreta los cuentos (que son cantados en lenguaje simbólico), y extrae moralejas que le servirán a la comunidad, como orientación en el diario actuar. El conocimiento de los neles se pasa de uno al otro hasta cumplir los 40 años.

El nele es depositario de una tradición oral muy particular, que se forma de cantosterapéuticos muy largos, tan largos que los kunas suelen referirlos en español como “tratados de medicina kuna” y que el nele dura varias horas recitando cuando cura a alguna persona necesitada. Dicen que algunos neles se saben entre 12 y 16 cantos y que quizás esto es producto del trance en que se encuentran que les permite recitar aquello que está retenido en su memoria.

Como siempre se utilizan los baños rituales con agua para las curaciones, los neles colocan a sus pacientes dentro de unos cayucos o piraguas de madera que tienen dentro de sus propiedades; y los rodean de nuchus  o muñecos de madera investidos de poderes espirituales,  y cantan para que los buenos espíritus de estos últimos puedan salir de ellos y persigan a los demonios que causan las epidemias y enfermedades.  La adopción del traje de levita y sombrero de copa que desde finales del siglo XVIII lucen los nuchus, es un ejemplo de innovación en el arte indígena. Ese traje y particularmente el sombrero de copa eran símbolo de los revolucionarios franceses al final del citado siglo, coincidiendo con la época de la colonización francesa entre los gunas).  Para las curaciones, también usan esqueletos y otros huesos, hierbas, palos torcidos y algunas conchas.  Algunos hombres tienen animales protectores que pueden ser empleados para matar a diablos que se presentan en la forma de ellos.  Los uchus antes eran de formas zoomorfas, pero los actuales antropomorfos, sirven para capturar a los malos espíritus.  Y los brujos los usan para combatir a los malos espíritus causantes de las enfermedades.
Nuchu alado (OswaldoLeón Kantule)


Los neles tienen un tipo de escritura utilizado para propósitos rituales de cantar a sus espíritus. Hoy se hace en cuadernos  y con lápices de colores.  Antes era hecho sobre piezas de madera y usando tinta vegetal para los dibujos.  Los neles venden las escrituras de sus diversas curaciones a sus propios grupos.

Ni los cantos del inatuled ni los del absoged pueden considerarse mitos, aunque contienen elementos simbólicos que se relacionan con ellos. La narración de mitos, por lo tanto, ocurre realmente en la Casa del Congreso.

Los innatuledi son los especialistas en botánica, rocas, piedras mágicas y huesos.  Hacen baños curativos, pócimas, sahumerios, cirugías menores, etc. El nele es además quien diagnostica la enfermedad, gracias a su capacidad de dilucidar cuáles espíritus han raptado el alma. Pero es el inatuledi quien tiene que recuperar el alma del enfermo, aparte de usar su conocimiento de medicinas preparadas con plantas, pedazos de madera, segmentos de lianas y ramas espinosas, resinas, granos de cacao y piedras mágicas. Para ello se vale de la mediación de los espíritus de los nuchus, estos bastones y figurinas esculpidos en madera.

(Los nuchus son pequeños muñecos de madera cuya talla depende de la habilidad del artesano.  Una vez que está terminado se lleva. la curandero, quien le pone un espíritu al ncuchu.  Este espíritu bueno, cuida a su dueño, pero no es peligroso para los demás. Un nuchu imbuido de un espíritu nunca debe venderse. Cuando alguien se enferma la familia pone sus nuchus alrededor de su hamaca y estos lo protejen contra los malos espíritus que lo han penetrado e impiden su recuperación, ayudando a curarlo. Una vez que un nuchu ha sido usado para este propósito, ya puede ser deshechado o vendido, pero la mayor parte de kunas los guardan juntos en una canasta, por muchos años después de la curación . También los ponen en el dintel de sus bohíos para protegerse de los malos espíritus.)
nuchus

 El inatuledi envía entonces a los espíritus de los nuchus a negociar el rescate del alma en el kalu respectivo. Su táctica en muchas ocasiones es levantarse el sombrero debajo del cual cada espíritu de nuchu mantiene una reserva de humo con un olor tan mortalmente repugnante que el secuestrador de almas casi enloquece. Entonces entrega el alma rehén.

Ninguna medicina tiene valor si no va acompañada de una invocación correspondiente y de los granos del cacao. El innatuledi canta la canción del cacao a medida que quema los granos en su braserillo.
Nele viajando a través del humo del cacao (Oswaldo León Kantule)

De otra parte, recordemos que el inatuledi canta personalmente a los espíritus protectores  (nuchu; nele) durante los rituales de curación.

El estado de éxtasis se logra por la concentración y el compromiso cultural expresado en el simbolismo de los cantos de invocación. Así se logra entrar en contacto con esos espíritus y transportarse a los kalus ,o a las diversas capas del mundo, lo cual también implica un viaje a través de la historia  (más adelante ampliaré el concepto de kalus)

Los absogued son los especialistas en cantos que alejan a los espíritus  responsables de la enfermedad.

Cuando brota una epidemia en la comunidad, el absoguet entra en trance, y los nuchus lo llevan hasta el lugar donde se encuentra el demonio responsable de la epidemia.  A base de humo de cacao apresará y acomodará el demonio en su hábitat para reducir la enfermedad. Los  espíritus de los nuchus descienden al mundo de abajo para buscar la salud del paciente enfermo.

Vale especificar que el fruto del cacao, ha sido el elemento que acompaña a todas las ceremonias de la comunidad  guna ,  pues se dice que fue una de las primeras plantas investida de grandes poderes que envió Dad Ibe a la tierra para la protección de los hombres. Todas las curaciones e invocaciones se hacen acompañadas de la quema de los granos de cacao y de unos cantos alusivos a éste.
Espíritu del Cacao Rojo (Oswaldo León Kantule)

Los cánticos son especializados y de acuerdo a las necesidades del paciente. Por ejemplo, el canto de la muerte muestra el viaje al mundo de los espíritus en unas piraguas especiales.

La enfermedad es el resultado de la lucha entre las fuerzas del mal y del hombre.  Los espíritus malignos están por todos lados tratando de hacer daño.   En la mayoría de casos, el rapto del alma por los demonios es la causa de la enfermedad. Hay espíritus malos que generalmente tienen éxito y hacen morir a varias personas (como en el caso de 1/3 de las mujeres que dan a luz) y que pueden ser espantados por los animales correspondientes a sus cráneos dentro de la tierra.   También reconocen causas naturales de algunas enfermedades. 

La noche de mi espíritu extraviado (Oswaldo León Kantule)

Así las dolencias son interpretadas culturalmente, y podemos inferir que la salud tiene un significado diferente dependiendo del contexto en la que se le defina.

No podía dejar de incluir esta bella historia sobre las creencias dules que fueron publicadas por Nina S. de Friedeman en su artículo “Cunas Parlamentarios y Poetas” (Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango)…

Alfonso Díaz Granados, cacique segundo de Arquía, fue alumno del nele Catalino Urrutia, y también discípulo del nele de Kantule. En 1969 vivía allí, cuando le confió a Leonor Herrera y a Marianne Cardale de Schrimpff narraciones magníficas de la tradición cuna:

En los tiempos antiguos no había lagos. Había muchos neles y todo era de oro: pájaros, árboles y piedras de oro. Cuando vinieron los españoles, los neles o divinadores llamaron al hombre de trueno, Mara, y le dijeron: vamos a hacer lagunas para meter oro. Entonces, los truenos mandaron los rayos y estos cayeron veinte metros debajo de la tierra y así formaron las lagunas […]

Más adelante, el cacique habló sobre el otro mundo, así:

Cuando los muertos llegan al cielo, Dios les regala a cada uno una bandera de oro... En el cielo hay ropa de oro, aviones de oro, dantas de oro, todo de oro. Aquí tenemos que trabajar, pero allí podemos descansar porque el alma de cada animal que matamos aquí, o de cada cosa que está hecha aquí, va al cielo... Allí hay fábricas de toda clase, lo que nosotros hacemos aquí, allá lo fabrica Dios... En el cielo no hay ni pobres ni enfermedades.

Los Kalus:

En el espacio sideral, entre los gunas el barco del sol navega alrededor de la tierra, cargado de láminas lisas y brillantes como espejos dorados que iluminan en una sola dirección. En ese navío viaja el rey del sol con una enorme serpiente enrollada en su contorno y su enorme séquito. En la proa del barco se yergue un gallo que canta al amanecer y al cual le contestan todos los gallos de la tierra. Cada mañana el barco se detiene un instante para que pasajeros-espíritus de las enfermedades se embarquen. Al entrar a descansar el sol, el barco de la luna, que también transporta grandes láminas plateadas, colocadas en círculo, inicia su viaje y sobre la cubierta de la nave se acomodan los espíritus de las enfermedades de la noche. Estos espíritus, al igual que los que viajan en la nave del sol, desembarcan, raptan las almas de los enfermos y las transportan a los kalus.
Foto: Marianne Cardale de Schrimpff
Año (creación o publicación): 1968
Comentario Libro: Indigenas, inmigraciones.
Comentarios:
Edificios siderales donde viven las fuerzas de la naturaleza, los espiritus y Dios, dibujo del cacique segundo de Arquia .

Los kalus son edificios que, según los gunas, existen en ciertos lugares de la tierra, en las montañas, en el mar y donde habitan espíritus benignos, malignos o indiferentes. Son moradas de las fuerzas de la naturaleza y de la potencia vital, y es tal su importancia que sin ellos los gunas piensan que dejarían de existir. Hasta allí tiene que interponer sus recursos el nele, que es un personaje complejo, predestinado desde el momento de su nacimiento a ser profeta, sabio e historiógrafo y es el único ser que visita los kalus.

Herrera y Schrimpff anotaron la existencia de kalus en donde se modela la naturaleza, la vida y la conducta de los hombres, la de aquellos que sirven de habitación a espíritus y la de otros kalus que tienen funciones variadas. De todos modos el cacique segundo de Arquía les aseguró a las citadas antropólogas que él tenía informes sobre el kalu ibesaila como el más importante. Y en efecto les mostró un dibujo del mismo. En este kalu vive Olomageriyai, la madre principal que ordena la concepción de los niños en las matrices de las mujeres, y que también ordena la bajada de todos los animales a la tierra.

En el kalu ibesaila viven también todos los reyes de los árboles y de las plantas, de los saínos, los pavos, las dantas, los loros y los peces. Este kalu tiene diez pisos y está rodeado de flores y banderas, de cascabeles de oro y plata. Tiene relojes y teléfonos y muchas oficinas donde se trabaja para Dios, para cuidar el mundo.

Cuando un cuna muere, los bastones de los nuchus adornados con plumas amarillas se colocan junto a la hamaca donde yace el cuerpo. De esta suerte los espíritus que regresan del kalu pueden reunirse para acompañar al difunto al reino de los muertos. El viaje se efectúa en canoa. Se cruza el río. Al otro lado está el bosque donde la arena, las piedras, los árboles y las frutas son de oro. Entonces se entra al kalu ibesaila y desde el último piso se observa al mundo por medio de un catalejo. Allí el espíritu del muerto recibe una explicación sobre la creación de la tierra y del cielo, después de lo cual emprende viaje a otros kalus y finalmente al paraíso. Allí todo es de oro. De la misma manera que la tierra en un tiempo lejano era también de oro.
Mi canoa me espera (Oswaldo  León Kantule)


Según las tradiciones, el cerro de Tacarcuna, en el Darién, alberga muchos kalus. Así mismo hay bastantes localizados en la cordillera de Púcuru, en Panamá, y también en el río Tuira, hábitat histórico importante de los cunas.

Música y Danzas:

Las danzas simbólicas están relacionadas con la muerte o cambio de morada y la esperanza de la continuidad de la vida;  otra, simboliza el camino de la vida que se vive en comunidad y en armonía con el universo; la danza de la semilla (Arguate) que simboliza el comienzo de la vida, el dolor inicial de la caída y el salto de la misma vida que completa la vitalidad de la Madre Tierra; la danza de los loros que comparten los restos de su comida con los demás seres de la naturaleza,y que simboliza la necesidad de compartir con el prójimo, y otras más.

El origen de la danza y la Música Guna proviene de los sonidos de la naturaleza. Cuenta la historia oral que un día Dad Ibe convocó a grandes conocedores de la disciplina de la Danza y la Música Guna para que lo acompañaran en la gran ceremonia de Inna Suit de su hermana Oloawili.  Ellos aprendieron profundamente el trinar y el danzar de las diferentes especies de aves, descifraron el significado del quejido de los animales, el borboteo de los riachuelos y los chirridos de los grillos.

A las danzas, los kunas les llaman "Noga Gope". Necesariamente deben participar seis mujeres y seis hombres, quienes se reunirán siempre de tarde, nunca en las mañanas, para danzar. Las mujeres y los hombres danzan por separado. Los instrumentos musicales son flautas de pan doble, macho o hembra según las tonalidades,flautas verticales simples, flautas hechas de huesos de águila o de gallinazos o gavilán, flautas de cráneo de armadillo que son instrumentos de viento, y el único de percusión son las maracas hechas del calabazo y que se usan en los bailes o para arrullar a los recién nacidos. También usan la caparazón de la tortuga, la cual raspan con la mano para arrancarle sonidos.

Los hombres tocan las flautas o "Kammu Burwi", que es una especie de flauta dulce. Las mujeres hacen sonar las maracas, conocidas en su lengua madre como "Onasis".

Dichas danzas se ejecutan para el deleite de los espectadores en las diferentes comunidades, y se enseñan de padres a hijos.

En eventos muy especiales, como es el rito de iniciación de la pubertad o matrimonios, se realizan ceremonias en las que intervienen cantores especializados, conocidos como los "Kandures". En estas fiestas excepcionales, se interpretan melodías con otro tipo de flautas, conocidas como "Tolos" y "Korgis Galas

Festividades Principales:

Las festividades principales de las comunidades Gunas se concentran en la celebración de la importancia de la mujer dentro de la comunidad.  Las  familias son matrilineales. Los rituales INNA, que quiere decir fiesta con chicha, "giran en tomo a la existencia de lo femenino, de la fertilidad, de la abundancia y de la reproducción" (Nina Friedemann, 1992).

Entre las ceremonias de más importancia se encuentra el Ico-Inna (Fiesta de la Aguja), en la cual se celebra la perforación del tabique nasal de la niña y la delos lóbulos de las orejas, cuando ésta tiene apenas diez días de nacida; y  se llama así, porque se utiliza una pequeña aguja para perforar el septum. Esta fiesta se realiza dentro del seno familiar. En un primer momento, la persona encargada de hacer la perforación, efectúa una cirugía en la nariz, en donde se le coloca un hilo embebido en aceite de coco a fin de evitar una infección. A los días, se le coloca una argolla de oro (olo), la cual llevará puesta por toda su vida, y que se le cambia por una más grande y pesada a medida que la niña crece. En la descripción de este anillo, hecha por  el pirata inglés Lionel Wafer, quien vivió entre ellos por 4 meses allá por el siglo XVIII, él nos dice que el anillo era de diferente metal y tamaño, dependiendo del rango de la mujer.  El significado de este anillo está relacionado con la protección contra los malos espíritus…es símbolo religioso y de tradiciones arraigadas. “Al dar las normas matrimoniales y de residencia, la mujer se lleva al hombre a su casa y como expresión de esta institución queda la nariguera de oro, es decir el poder de tener al semen del hombre bajo su control. De ninguna manera podrá interpretarse como gobierno o matriarcado, sino control espacial del hombre y recuerdo de la institucionalización hecha por Ibelel como culturizador original.” (Geografía Humana de Colombia, Instituto Colombiano de Cultura Hispánica)

Demuestra así, su casta femenina, y pasa a ser una protegida de los dioses. Y cuando la mujer llega a morir, sus familiares lo retiran y a veces la madre o la hermana pueden usarlo como anillo. “Pero mientras viva, la mujer luce el olo que le evita después de su muerte, al encontrarse con los espíritus de los animales en su camino al cielo, que le prendan fuego por no lucir la perforación en la nariz.”(Cunas: Parlamentarios y Poetas: Biblioteca Virtual Luis Ángel Arango)

 Es curioso que hace 4,000 años,  en el Medio Oriente, las mujeres usaban este tipo de anillos nasales.  En un pasaje de la biblia referente al compromiso de Isaac con Rebecca, Abraham, su suegro, le regala un anillo de oro para su nariz.  Entre los beduinos, entre los hindúes y entre los mayas y aztecas, aparece también este adorno.


En esta fiesta se consume chicha y cada bebedor se toma 4 totumas de chicha al lado de la casa de la celebración, mientras aspiran 4 veces humo de las hojas del tabaco como forma de considerar a los espíritus de la chicha.  Cada participante recibe un pedazo de carne ahumada y debe tirar un pedacito al suelo para que coma el perro de la chicha.  También se le ofrece un granito de maíz, como símbolo  del surgimiento en conjunto del hombre y del maíz en el mundo.  No deben de faltar las tijeras y las maracas.  La madre y sus ayudantes se emborrachan después de realizar las perforaciones.  Los padres de los iniciados se abstienen de relaciones sexuales, porque tienen la creencia de que de hacer lo contrario, la chicha se llenaría de gusanos.

En la fiesta del Inna-Suit (primer corte de Cabello), a la niña se le corta el cabello por primera vez y se le da un nombre. ). Esta se realiza cuando la niña tiene alrededor de 6 años y se le pone un pañuelo rojo o musue como señal de que ha participado en ese rito.  Según investigaciones realizadas por El Antropólogo Arysteides Turpana, en los años 20, la institución responsable de registrar los nacimientos vivos de los nacionales elegía el nombre de los aborígenes al azar y por ello es que en un mismo núcleo familiar el papá, la mamá, los tíos, abuelos y primos tienen apellidos diferentes como Arias, Morris, Fábrega y otros y no Kantule y Bibi, que son propios de las regiones indígenas.

En la pubertad existen dos ceremonias: La primera, la fiesta del Inna-Muustiki (fiesta del inicio de la pubertad) celebra el momento de la primera menstruación de la niña, la cual se ha convertido en mujer y es apta para la maternidad. Esta ceremonia fue establecida por el héroe Ibeorgun.

Ella permanece en su casa mientras se encuentre en su período menstrual, donde las mujeres de la comunidad la bañan con agua del río. En ese período, solo su madre y las mujeres que la bañan, tienen contacto con ella. La ceremonia se realiza dentro de una surba; una habitación especial a modo de cuarto de baño que se construye con palos de caña y hojas de palma edificada exclusivamente para esta ocasión.
Al finalizar el ritual, la familia realiza una gran fiesta en honor a su hija y a la cual se invita a todos los pobladores de la aldea. Es entonces que la joven podrá salir nuevamente de su hogar.
Además, se pintará su cuerpo entero de negro con el jugo de lo que llaman fruta de la Jagua como señal que el rito ha concluido. Esto se hace para conmemorar la “menstruación negra” de dos deidades que cometieron incesto.  


Para la obtención del fruto de la jagua, el recolector quema 8 granos de cacao cuyo humo envolverá al árbol de la jagua mientras se colecta, con el fin de espantar a los malos espíritus. Concluida la ceremonia, la mujer ya está lista para el matrimonio y el padre procederá a divulgar el estado de su hija y a buscar un marido para ella.

Existe una ceremonia para la pubertad masculina, la cual está acompañada de gran cantidad de licor, en la cual las mujeres no participan. Los hombres más ancianos realizan un baño ritual en el mar.

La segunda ceremonia de pubertad para las mujeres, inna-nuga, reemplaza a la inna-suit, y aquí la niña recibirá el nombre que usará por el resto de su vida. Es una fiesta de gran importancia y lujo. Los padres ahorran meses para comprar los ingredientes para la chicha, los pescados, los bananos y resto de frutas, que serán ofrecidos a los comensales…todo el pueblo participa. Cuando termina, el "kantule" entona una canción, durante la cual se le corta el cabello a la niña y se le da un nombre, que es con el que se identificará ante la comunidad. Este es un ritual prematrimonial, ya que después de ser celebrado ella podrá contraer matrimonio.

El Kantule recita un canto  largo  llamado dislaigala (canción de las tijeras). Esta ceremonia va acompañada del humo del cacao para proteger a la niña de la mala suerte y peligros; y dura tres días. . El "gammdur" es el centro de la fiesta y durante los días que dura la festividad canta el tratado de la flauta "gammu" con versos líricos que se llaman igargan.

Se dice que si un muchacho toca el agua donde se bañó la niña, se afectará su actividad de pesca o cacería.

Durante esta ceremonia, se realiza la celebración de la chicha fuerte, que se dice fue impuesta por Ibelele para el corte de pelo de su hermana Olowaili. Esta se lleva a cabo en una surba o choza construida especialmente para dicha ceremonia, por los parientes y amigos de la iniciada y que queda al costado de la casa de la chicha.
La chicha está madura (Oswaldo León Kantule)


La chicha se hace a base de caña de azúcar fermentada durante 12 a 14 días, y luego se le mezcla con maíz y cacao tostados.  Esta se toma en todas los ritos de pasaje.
Haciendo chicha

Antes se machucaba al plátano hasta producirle espuma, se lo pasaba por un cedazo para recoger el jugo y le agregaban maíz tostado. Después, lo enfriaban y depositaban en unas tinajas de barro y a los dos días se le agregaba el jugo de la caña y se le dejaba reposar por 6 u ocho días, antes de servirlo. Hoy en día el plátano está muy escaso y hasta lo compran a los barcos colombianos que los comercializan en la zona. La chicha se prepara con la ayuda de los padres parientes y amigos y de preferencia, durante la luna llena, para evitar que los diablos se cuelen en la fiesta.

No pude resistir la tentación de incluir un extracto del artículo : SURBA INNA: Rito de Iniciación Femenina en la Cultura Cuna-Tule del Lic. Oscar Salazar, como le fue contado por una indígena guna:

SURBA INNA

En este ritual ceremonial de la SURBA INNA, hay dos momentos básicos: el primero fue narrado por Nevaquiriadi (que en el lenguaje Cuna quiere decir "madre del temblor") mujer Cuna-Tule habitante de la reserva indígena del caimán, la cual, nos relató, explicándonos, en su casa, en las horas de la noche, paso tras paso este ritual mágico-religioso. El segundo momento, fue la fiesta ceremonial a la cual fuimos invitados los integrantes de La Gran Expedición Humana en noviembre de 1992.

Relató Nevaquiriadi:

"Los niños Cuna crecen libres al lado de sus padres, los cuales se encargan de enseñarles las labores cotidianas. El varón desde la edad de 7 años acompaña a su padre al monte y adquiere el conocimiento para cazar y pescar. La niña permanece al lado de la madre y aprende los oficios de recolección de frutos, preparación de alimentos, y la de confección de las molas (tejidos alegóricos a la cultura Cuna que usan en sus blusas) y los saburretis (faldas); la mamá de la niña la observa y está atenta cuando ella llega a la edad de 8 años, revisando su desarrollo corporal y detallando sus pechos buscando el brote mamario, éste se presenta como una pequeña bolita, que indica que la niña debe estar quieta y se le prohibe brincar, para que esta bolita no se le vaya a perder. La madre Cuna es orgullosa de tener una hija CUNA.

Año tras año, revisa constantemente los senos de la niña, los cuales crecen lentamente. En el momento de la adolescencia, aparece el obscurecimiento del pezón el cual se abre sobre la aureola, lo que indica que en un mes se desarrollará (tendrá su primera menstruación o menarca). La madre avisa entonces al padre, el cual va, en busca del cacique y le dice "ARBAE NOSA" (que significa "nos ha salido trabajo"), el cacique lo escucha y acepta la ley, luego sopla un enorme caracol que avisa a la comunidad, que se prepare para la celebración del rito, el cual tiene dos momentos diferentes; el primero donde la joven permanece en el SURBA y no se le deja ver de los miembros de la comunidad, sólo de su madre y las mujeres que le ayudan, y el segundo momento que es la gran fiesta, en la cual ella sale de la SURBA y preside la ceremonia ritual.

La madre prepara todo lo necesario para este acontecimiento como son las cocas de totuma, una tinaja y agua fresca. En la hora crepuscular, le coloca a la joven unos tizones apagados en la cabeza, y los cubre con un manto cuna, luego, es llevada a la maloca junto con su madre y otras mujeres que ayudarán en el ritual. La abuela de la joven la acuesta en una hamaca con toldillo, quedando encerrada y a oscuras. A la mañana siguiente llegan los hombres jóvenes de la comunidad trayendo hojas de palma, y danzando construyen, dentro de la maloca, el cuarto de los ritos llamado SURBA. En las horas del mediodía, la joven es encerrada en el SURBA junto con su madre, y permanecen solas durante dos días, al cabo de los cuales, al anochecer, vendrán las otras mujeres para bañar a la joven, la cual está de pie y desnuda, le riegan el agua fresca traída del río en su cabeza y la dejan deslizar por su cuerpo, hasta caer al suelo donde han abierto un hoyo en el piso, que recogerá este baño con la sangre menstrual y evitará que salga de la SURBA, este baño se repite 8 veces. En la noche se sienta y posteriormente se acuesta en la hamaca, así cada día durante el período de la menstruación.

En la SURBA la joven sólo puede comer huevos, cangrejo, beber chicha dulce de maíz o plátano y debe evitar los alimentos que contengan sal, que sean espinosos, que tengan carne de monte, y sólo una toma al día en las horas de la tarde, además no debe ver ni ser vista por ningún hombre. El padre fermenta la chicha para la fiesta, (si la joven es de espíritu altivo, la chicha fermentará rápido), la cual puede ser de plátano, caña o panela. El avisa cuando está lista haciendo sonar un enorme caracol, para que lleguen todos a su casa. Es la ocasión apropiada para que se adornen con las joyas de oro y plata, las cuentas de chaquiras en los tobillos y brazos, además de lucir molas y saberretis nuevos. La gente de la comunidad se desplaza desde lugares distantes, ya sea a pie, a caballo o en sus cayucos (canoas) durante horas o días para asistir a la Surba Inna.

Los hombres jóvenes y ancianos dialogan con el padre y hacen un homenaje al dios de los Cunas BATDUMAN (Padre Grande). La madre prepara en un calabazo limpio, plátano asado y huevos, además de chicha para un hombre joven, que va por 12 pepas de jagua, (fruto que servirá para extraer el zumo con el que se pintará a la joven) el cual, debe buscar el palo de la jagua en la selva, orientarse al sur de éste y treparlo por la izquierda. Así mismo, otro hombre joven va por dos cangrejos, son estos dos elementos: la jagua y los cangrejos, los que servirán de oráculo dando a conocer el futuro de la joven y le servirán de protección contra los malos espíritus. Es importante observar la posición de las jaguas en el árbol, si sueltan fácil, si se caen y así mismo se analizan los cangrejos, su color y cómo están ubicados al encontrárseles. Las jaguas las toman las mujeres acompañantes y las parten por la mitad con un cuchillo limpio, en ocho (8) movimientos lentos, observan la parte interna de los frutos y predicen el futuro de la joven. Con hojas de pijao y totumas de chicha se extrae el zumo de la jagua con el que se pinta a la joven desde la cabeza a los pies. Las mujeres que ayudan a la joven son las que primero toman chicha, tocan y bailan en esta primera fiesta.

Un segundo ritual es preparado a los dos días, la joven presidirá la ceremonia. En esta ocasión la madre le raspa el pelo, "una vez y luego otra vez, porque todo debe tener su pareja y hacerse par", luego le coloca un manto Cuna en la cabeza, y le enrolla una tira tejida de chaquiras en las muñecas y tobillos, luce un traje con la vistosa mola y el saburretis estampado en vivos colores, adorna su cuello con numerosos collares de pepas, dientes, monedas y luce la argolla nasal (OLO).
Piernas y tobillos con chaquiras

El personaje principal, por excelencia en estas fiestas, es el KANTULE o contador, el cual llega al lugar de la INNA ataviado con una corona de plumas y collares de colmillos de animales, acompañado de una flauta e inicia un recital que transporta el alma de la joven hasta el borde del mundo de los espíritus, donde moran los reyes de todos los animales. EL KANTULE y su séquito constituido por seis ayudantes entran a la gran maloca, con flautas y maracas hechas de finas cañas, huesos de águilas y de cráneos de armadillo, fuman sus pipas, queman cacao seco y tabaco en los braceros de cerámica y lo dan a oler a los invitados. El KANTULE se pinta con achiote los pies y la nariz para espantar a los espíritus malignos que acechan a la joven, luego prueba la chicha e inicia el canto; la joven ofrece 8 veces la chicha a las mujeres que la acompañaron en la SURBA, las cuales danzan al compás de las flautas y las maracas, simulando animales. Es en este momento del ritual, en el que la joven se transforma en mujer, dando así su primer paso maravilloso a la vida adulta "al asomarse al cielo de oro de los Cuna". La joven se para 4 veces al frente de los que danzan ofreciéndoles chicha, éstos interpretan con sus movimientos los ritos que los espíritus hacen al subir al cielo y recorren los senderos de los Kalus (espacios siderales donde viven las fuerzas de la naturaleza, los espíritus y los dioses). Algunos hombres de la comunidad son escogidos para vigilar que en la fiesta no haya peleas, ya que esto acarreará malos presagios para el futuro de la joven, de acuerdo a como se desarrolle la fiesta será el temperamento de la joven. La fiesta ritual debe terminar al día siguiente, luego de haber consumido toda la chicha, antes de que el sol se oculte, ya que éste es el guardián de la joven.

De esta manera, los dules efectúan varias celebraciones a lo largo de la vida de la mujer, las cuales no sólo marcan su crecimiento, así como su integración a la sociedad, sino que también evidencian el profundo respeto y admiración que le guardan como figura principal de su comunidad.
"Desde el nacimiento, el cuerpo y rostro de la niña son escenario de colorido y de figuras
geométricas en señal de pureza.  Cuando se haga mujer llevará en su torso las vistoss molas, chaquiras en las piernas y figuras pintadas en la cara.  De su voz los niños aprenderán el dialecto tule y cargará durante su vida conla responsabilidad de transmitirles la cultura de sus ancestros, lo hijos de la tierra."
"Cada rito, fiesta o celebraciónde los tule hace honor a sus mujeres, porque fueron ellas, en el principio de los tiempos,quienes convirtieron en llovizna la gota de agua que le dieron los dioses, para esparcirla sobre la tierra y llenarla de hijos."
(Tomado del periódico ADN, de El Tiempo, 1 de Otubre de 2008)

Matrimonio, Nacimiento y Muerte:

En los  ritos referentes al matrimonio, nacimiento y muerte de los miembros de la comunidad tule, se condensa toda la cosmovisión y creencias de aquellos.  Es por esto que trataré de describir en algún detalle cada uno de estos eventos.

Matrimonio:

La ceremonia nupcial se efectúa cuando el novio se traslada a casa de la futura esposa, mientras es acompañado de un grupo de jóvenes quienes entonan cantos alusivos a su condición de casado. En la casa de la novia, el novio es sentado un una hamaca, en compañía de la novia. Durante el tiempo que dura el ritual, entre cuatro a cinco días, el suegro somete al novio a diversas pruebas a fin de establecer su capacidad para afrontar los retos del matrimonio. Finalmente, debe acudir al corte de leña para demostrar su capacidad física. Toma una bebida llamada "chucula" (hecha a base de plátano), regresa a casa de su familia a fin de buscar sus herramientas, y se instala en su nuevo hogar. El hombre recibe de su padre tierras que le servirán como dote para su matrimonio. Según Lionel Wafer, quien cuenta acerca de los indígenas, allá por el siglo XVIII, él dice que los padres de las recién casadas dormían con sus hijas las primeras siete noches y después las entregaban a sus esposos.  Si el padre estaba muy anciano, era el hijo mayor disponible el que lo reemplazaba.  Esto, cree Wafer, se hacía como muestra de lo difícil que era dejar ir a su hija o hermana…hay otros testimonios de piratas que vivieron entre ellos, que aseveran que habían casos de incesto y embarazos de estas niñas.

El matrimonio dule es monógamo y matrilocal  donde el esposo trabajará para la familia de la esposa según la Carta Orgánica de los indios de San Blas, la que señala en el artículo 37 que "en el matrimonio, la mujer lleva al varón, quien está obligado a trabajar al servicio de la familia de su esposa". La pareja y sus hijos viven en la casa de los padres de su mujer hasta que ellos mueren. Son familias extensas porque todas las hijas llevan a sus esposos a su casa a vivir.  La mujer hereda la casa familiar. La descendencia es bilineal; las hijas heredan tanto del padre como de la madre. Sin embargo, el hombre  es el jefe de familia.  Todos los miembros de la familia contribuyen con su trabajo al sostenimiento económico del hogar.
Preparándose para el matrimonio

El matrimonio es arreglado por el padre, lo que significa que los jóvenes no escogen a su pareja. El padre entonces tratará de buscar una pareja con buenas virtudes para su hijo o hija. Las mujeres más atrayentes son aquellas que poseen belleza física, honestidad y son hábiles domésticamente; y la virtud en los varones es representada por la capacidad de trabajo, una buena herencia de tierras para cultivar, fuerza física y la posesión de instrumental de transporte y agricultura.  Las mujeres se casan a los 15 0 16 años de edad, y los hombres, a menos de 20 años.

Embarazo y Nacimiento:

Keele: La fertilidad es un regalo de la madre tierra o del creador en la forma de un árbol de nacimiento, al cual se le puede llamar un brote o retoño.

Maternidad (Oswaldo León Kantule)

El embarazo de la mujer dule es ocultado en la mayor parte de su duración.  Existen una serie de tabúes acerca durante el proceso de gestación, como son que durante éste no se debe de comer nada pegajoso, si es que no quiere tener un parto difícil; o que si comen plátanos muy calientes o fríos, su parto será difícil. Tampoco puede ver sangre ni matar animales o comer peces resbalosos o viscosos pues esto podría producir el parto antes de tiempo.

Desde el comienzo el curandero o inatuledi, le prepara una bebida a base de hierbas, para garantizar un embarazo saludable.  En un artículo escrito por el Dr. José Manuel Reverte Coma, del Museo de Antropología Médica de Madrid, éste nos cuenta que cuando la madre desea una niña se dirige al inatuledi (chamán menor o el hombre que da medicinas) y le expresa su deseo. Este busca en la selva una planta cuya flor tiene un gran parecido con unos genitales femeninos. De esta flor tomará la gestante unas infusiones periódicas durante el embarazo para conseguir su deseo. Si por el contrario prefiere un varón, el inatuledi le administrara infusiones de otra flor parecida al Anturium que tiene un cierto parecido morfológico con los genitales masculinos.

En ningún tiempo existen restricciones para  la relación sexual, salvo cuando la protuberancia abdominal ya está avanzada.

El parto se realiza en una habitación cerrada, ya sea dentro de la casa o en una choza aislada y dan a luz sobre una hamaca y asistidos por la partera y el curandero.  La madre puede tener el parto dentro de la casa, sola o con la ayuda de su mamá o de una partera.  En caso de partos difíciles existe todo un ritual por el cual el chamán canta un relato por el cual el nuchu o espíritu protector, se transforma en “nelegan”o  su ayudante. Así, ambos entran por la vagina, para rescatar a Muu, o sea la "abuela", responsable de la fertilidad femenina y que reside en la vagina de las mujeres. Muu ha sido raptada por los ponio, espíritus de la enfermedad. El chamán acude con una especie de altarcito de madera donde están los nuchu, o espíritus aliados para la curación, representados en tallas antropomorfas de madera. Empieza a hacer el canto del camino de Muu o Muu-igala, para ir a recuperarla. Selecciona a sus aliados y menciona la traída de un sombrero de oro. Así equipado, emprende el viaje. Llegan donde los poni y en cualquier descuido los cubren con el sombrero o kurgin. Finalmente, Muu es rescatada y traída hasta la vagina de la parturienta.

Durante este lapso, el nele y su ayudante  deben enfrentarse con muchos monstruos fantásticos o animales que acrecientan el dolor de la parturienta.  En esto se ha establecido una similitud entre la técnica de imaginación activa de Carl Jung y la técnica chamánica guna, ya que el conflicto es personificado y transformado en imágenes de personas, animales o cosas de carácter positivo o negativo, en donde hay personas que ayudan al enfermo a superar el problema causado por las malas imágenes o influencias.  Entre los indígenas, los espíritus realmente existen, mientras que en la imaginería Jungana, son imágenes que el paciente crea para representar sus complejos y conflictos.  De todos modos, hablamos aquí sobre la eficacia simbólica de este tratamiento y de una perspectiva cultural ampliamente aceptada. Todo este proceso de canto del Muu-igala puede durar varias horas, pues el recorrido y la operación de captura de los espíritus de la enfermedad se relatan detalladamente y en lenguaje ceremonial.

Cuando el parto es difícil por falta de dilatación uterina, este procedimiento chamánico obra psicosomáticamente, a través del convencimiento que la madre tiene de la tradición oral y de la eficacia simbólica. Es un compromiso cultural que obra de manera "sugestiva" y logra la relajación y la dilatación necesarias (Holmer y Wassen, 1953; Levi Strauss, 1977: 168-185).

Existe la creencia de que antes del alumbramiento la parturienta se debe despojar de todos los collares, ya que si no lo hiciese la criatura seria víctima de una culebra. Apenas terminado el proceso del parto las parteras, los curanderos, la madre y el niño, se bañan; todos los que intervienen en el alumbramiento.  Si no se bañan podrían ser víctimas de la hemorragia de la parturienta.

Entre los dules el cordón umbilical de un recién nacido es envuelto en una hoja de plátano y amarrado a la cabeza de la hamaca donde nació.  Después de varios días se le entierra bajo un árbol frutal o de coco, y así el árbol y sus frutos pertenecerán al niño.

Cuando un niño nace con la membrana amniótica adherida a su cabeza o cara, creen que este niño está predestinado a ser un gran líder religioso o nele. Esta  membrana, una vez removida, debe ser tratada con gran cuidado: Debe de ser envuelta en hojas de plátano y debe de ser ahumada con 8 hojas de cacao. Debe de ser enterrada bajo la hamaca del niño y se queman semillas de cacao sobre la tierra  donde se enterró.  Madre y niño son ahumados con el incienso de aquellas semillas. Creen que si no se hace esto, la madre puede morir.

Después de esto cuando ya no hay más peligro la madre se levanta y va con el niño a su casa acompañada por  cuatro comadronas; quienes si ésta ya tiene otros hijos se quedaran cuatro días en estrecha vigilancia, si es primeriza la acompañaran una o dos semanas. Como recompensa el esposo proporciona a cada curandera una bola de cordel una yarda de tela roja y al curandero un collar e hilo rojo para coser.Actualmente el pago es dinero.

Desde el nacimiento hasta los dos o tres años el niño o niña depende exclusivamente de su madre, ya que el cuidado de los niños es una tarea exclusivamente femenina. La infancia termina con la suspensión de la lactancia que dura más o menos hasta los dos años o hasta que la madre queda nuevamente embarazada. Al niño se le sienta siempre sobre una hoja de plátano, que simboliza la vagina.  Desde recién nacido se le coloca sobre una tablilla y se le mantiene así cuando duerme y cuando se le da de comer, para que se mantenga derecha su columna.

Para arrullar a los niños, las madres les cantan a ellos acerca de los quehaceres que deben de desempeñar cuando sean mayores. Utilizan unas sonajas hechas del fruto del calabazo para distraerlos mientras duermen o están echaditos.  Esto lo presencié cuando estuve en una de las islas, y el sonajeo mientras se mecían la madre y el niño enla hamaca, duró horas...

La Muerte

Los dules creen que las personas “continúan su vida en la muerte”. Creen en un Dios creador al que nunca verán hasta el momento de su “muerte”.  En el cielo está el agua sagrada, hay jagua de todos los colores y cada uno tiene su perro guardián. Los ángeles son los que avisan en sueños cuando las personas van a morir.  Cuando uno muere llega a donde están las estrellas; donde todo es dorado. Vivimos en un mundo que parece una totuma, y la morada de Dios está más allá del cielo.  Al llegar al cielo, las personas se encuentran con 8 ángeles a un extremo, y al otro, con ocho personas que apuntan nuestras faltas en la tierra, y si son menores, las perdonan.  Y así van caminando por caminos con algunos obstáculos, que luego se  van convirtiendo en un sendero lleno de flores y de oro y  luego se bañan para purificarse. Y así llegan a la morada de Dios que tiene ocho pisos, donde todo es de oro y hay de todo, y donde ya no existe la muerte.  Y allí serán premiados por sus buenas obras. Los malos eligen el camino espinoso y son castigados.

En la versión antigua del siglo XVII todavía no habían sido influidos por el cristianismo, y en ésta se presenta a un tamborilero rodeado de danzantes que les indica el camino a seguir.  El mundo de arriba es el mundo de los gallinazos puesto que se los identifica con los que se sitúan alrededor del cadáver y lo descarnan, dejando los huesos listos para lavarlos, perfumarlos y enterrarlos en diferentes tinajas con sus pertenecías, como lo hacían antes.  Existe una leyenda de una mujer que estando llorando desconsolada por la muerte de su hijo, y es abordada por un gallinazo que le dice que su hijo está vivo y feliz y la lleva volando hasta el cielo y le enseña a escondidas a su hijo bailando.  También le enseña los ritos que han de seguirse para el buen vivir de las almas, de modo que ella también las divulgue por la tierra.

Antes se enterraba a los muertos usando canoas como cajas funerarias.  Hoy en día, hay opciones divididas, por la influencia del cristianismo.

Vale especificar que el fruto del cacao, ha sido el elemento que acompaña a todas las ceremonias de la comunidad  guna,  pues se dice que fue una de las primeras plantas investida de grandes poderes que envió Dad Ibe a la tierra para la protección de los hombres. Todas las curaciones e invocaciones se hacen acompañadas de la quema de los granos de cacao y de unos cantos alusivos a éste.

Los rituales funerarios de los dules están llenos de simbología y metáforas.  Ellos creen que la muerte se anuncia a través de sueños con albinos, con serpientes, cacerías de tapir, indigestiones con mango, o sueños con otros muertos.

Cuando las personas mueren, se espera que éstas sean sepultadas dentro de la tierra…como estuvimos enterrados en el seno o matriz de nuestra madre; así, al morir, debemos ser enterrados dentro de la tierra madre. El alma renace de la madre tierra y sale de una caja de oro desde el mundo de abajo, ayudados por los espíritus malos que viven allí.  Cuando un dule muere, se coloca en su cabaña un pico de tucán, sin duda para que este pájaro acompañe al difunto al otro mundo, y se ponen a la vez, en la tumba, provisiones para el viaje.

Los rituales funerarios entre los indígenas gunas son diferentes, dependiendo si el muerto  es un sabio o cantor.

A los difuntos los bañan con hierbas aromáticas, los visten de blanco o negro, colores que denotan pureza; y les pintan la cara de rojo con achiote para ahuyentar a los malos espíritus.

Florian Yuveró, en su artículo Aportaciones para la Reflexión Antropológica, Filosófica y Literaria, nos describe con mucho detalle, el ritual del enterramiento.

Nos dice que cuando una persona muere, la visten con sus mejores ropas y la ponen en una hamaca con una cuerda (lo compara con el cordón umbilical) en sus manos para que le sirva para cruzar por los ríos del mundo inferior, durante su travesía hacia el cielo.  Después se le cubre con un manto blanco que simboliza la vagina, y se canta un canto funerario delante de todo el pueblo, por 24 horas,  mientras los familiares lloran la pérdida y, de acuerdo a su presupuesto, reparten alimentos a los asistentes. Creen que la comida le asegura al muerto un camino seguro y tranquilo a la eternidad.



 Al siguiente día, generalmente a mediodía porque es a esa hora que la tierra está más firme, un grupo de personas abre una fosa de dos metros de profundidad en la tierra y el pueblo se traslada al sitio. En el hoyo entierran dos estacas en las que se sostiene una hamaca con el difunto, y en el fondo colocan dos vasijas de barro: una con granos de cacao -que hacen el trabajo del incienso- y la otra con algunas pertenencias del difunto.  El cacao servirá para componer y dirigir el espíritu del muerto hacia el cielo y para proteger a la familia y a la comunidad de las enfermedades. También se ponen sobre el promontorio, hojas de plátano, que simbolizan el sexo femenino.  Sobre las estacas ponen barrotes, sacos de henequén y tierra. Arriba colocan una cruz y una mesa con más pertenencias, y encima levantan un techo de pencas -a modo de choza- para proteger el área de lluvias.
Mi casa más alla del Nega Du (Oswaldo León Kantule)

i el fallecido es sabio o cantor, los cantos se recrean y extienden, y entre los invitados se reparte licor.

Mientras el pueblo regresa a sus casas, las mujeres de la familia cuentan anécdotas de vida del fallecido. Cuando el enterrador regresa, quema de nuevo el cacao y le agrega ají chombo.

El bracero se quedará al pie del entierro y sus deudos se ocuparán de tenerlo siempre prendido.  Cientos de plumas de colores cuelgan de los cuatro postes que sostienen el techo.

Para el viaje que va a emprender el deudo, le confeccionan  escaleras y se deja una canoa esculpida con una soga amarrada en un extremo, que le servirá para su viaje. Antes de irse, echan unas semillas de ají rojo en un balde de agua y la vierten sobre la tumba.  Creen que así, el muerto abrirá los ojos y emprenderá su viaje.

Primero, el muerto se irá hacia abajo a través de ocho capas de la tierra, de las cuales las primeras cuatro son morada de los espíritus malos.  En el cuarto nivel se encuentra el río dorado, por donde viajará el alma para llegar al octavo nivel o casa del árbol balsa, desde donde viajará al cielo.

Cuando un niño muere se le enterrará bajo su hamaca.  Esto ayudará a la familia a tener otro niño, puesto que su cuerpo es como una semilla que germinará como planta.  La tierra árida se fertiliza con el cuerpo del niño, más no con el del adulto.  La planta del niño se reproduce y retorna a la matriz de la mujer, que se convierte en una especie de árbol cósmico con una fruta sangrante dentro.

Al atardecer, todos regresan a la isla donde comparten comida y se dan un baño purificador.

El luto entre los dules no consiste en usar ropas oscuras como en algunas otras culturas, sino en repartir comida entre los habitantes del pueblo. Lo hacen por varios meses, y también visitan la tumba periódicamente.

Las mujeres dules no suelen llorar desesperadamente ni a gritos. Ellas lo hacen mientras cuentan, cantando, historias y anécdotas del ser amado: "Cómo vivió, cómo ayudaba a la gente, sus logros, sus momentos felices, entre otras cosas", explica Piler, un dule de 32 años. "Al final, relata cómo le hubiese gustado que siguiera la vida de esa persona fallecida, si le hubiese quedado más tiempo de vida".

Según el libro Inanadili: Hija de las estrellas, escrito por Iguanabiguinya, las kunas no sabían llorar hasta que llegó a la Tierra Inanadili, una mujer, que según los relatos, vino del espacio exterior a enseñar a los humanos a desarrollar sus habilidades gastronómicas y hogareñas. Según los relatos, cuando Inanadili llegó a la Tierra tuvo un hijo con un humano, pero el bebé murió.

Ella lloró contando lo que hubiese querido que su niño lograra ante la sociedad. Aunque al principio las mujeres del pueblo no comprendían su forma de llorar, de ella aprendieron a versar. Así nació el llanto con poesía que se mantiene hoy en día.

Las Molas:

A pesar de que los indígenas de esta cultura confeccionan muchos tipos de artesanía que van desde canastas, objetos en madera, abalorios y adornos con moluscos, es importante resaltar el tremendo valor y significado de los bordados invertidos que realizan haciendo cortes dibujados y de profundidades diferentes sobre varias capas juntas de tela de algodón de muchos colores, llamadas molas; y que han alcanzado fama mundial por su detalle y sus diseños;  que además de ser bellos y coloridos, tienen un significado mitológico y simbólico sin precedente. Les alcanzo una linda descripción de las molas por N. Friedeman: “Dos, tres o más piezas de tela, Una sobre la otra ( nota mía: muchas molas que he visto tienen hasta 7 pieza de telas apiladas una encima de la otra), permiten cortar dibujos cuyos colores surgen a medida que estos se abren paso por entre los tajos del diseño, que se cosen con puntadas pequeñísimas.”


Según la tradición dule, se cuenta que la MOLA fue creada en el principio de los tiempos, pero permaneció oculta en un lugar (el Kalu Tuipis) donde residen los espíritus y tienen origen las cosas relacionadas con el universo de las mujeres, hasta que la mujer profeta Olonaguedili entró y las vio, y regresó a la tierra y enseñó a sus hijas cómo hacerlas.

“Las molas son las hijas del libro de las memorias de los dules, en el que las mujeres plasman sus visiones del mundo, episodios de la literatura oral, cantos, poemas y costumbres (las de los caminos de los padres).”  (Ewa Kulak, Mola: Las Memorias de los Indios Kunas)

Cuanto he leído de la cultura guna, me ha hecho pensar por momentos, que muchos de los elementos que la conforman son relativamente nuevos,  En el caso de las molas, que las mujeres usan para confeccionar sus preciosas blusas, aplicándolas en la parte de adelante y de atrás de aquellas, estableciendo la misma complementariedad y dualidad que caracteriza a su visión del mundo, los testimonios históricos,  como el del pirata inglés Lionel Wafer, nos hacen ver que ésta es una técnica reciente…que se hace popular recién en el siglo XIX, y que ha ido evolucionando con el tiempo. Las preciosas pinturas o tatuajes corporales con figuras de aves, flores, y otras estampas de la naturaleza con los que los indígenas pintaron a Wafer, parte de la “vestimenta corporal” de aquellos durante esos años, fueron adquiriendo el recato europeo a través del tiempo, y fueron suplantados por vestimentas “más pudorosas”. Y los tatuajes siguieron cubriendo sus cuerpos,  pero esta vez dibujados sobre las telas, y se convirtieron en bellísimos y prolijos bordados que plasmaron su arte para siempre y formaron parte de aquellas blusas que orgullosamente lucirían  hasta la tumba.

Nos dice el gran pintor Dule Oswaldo León Kantule, cuyas obras he ido usando para ilustrar este librito: "En mi gente básicamente las mujeres trabajan el textil de una u otra forma, muy diferente a como lo trabajan en el resto de América. Hay una historia muy interesante detrás de eso: con la conquista las mujeres no podían cargar telares y se aliaron con los piratas ingleses del Caribe. Los piratas ingleses habían traído la aguja y la tela, y comenzaron a hacer los tejidos. En vez de tejer comenzaron a coser en retazos de tela, y de eso salió una técnica nueva que en Panamá se conoce como “mola”, se trabaja en planos, se van poniendo capas y capas hasta terminar un motivo, entonces ha hecho que el arte en la tela sea mucho más expresivo o más libre porque no sigue un patrón en la tela, entonces mi trabajo está mucho inspirado en esa técnica de trabajar, mis colores son planos ahora, pero trabajando en capas se transforman, se llenan de matices y movimiento, mi obra está llena de círculos que para mí son remolinos del mal, que representan el caso del mundo actual."

Frutos del mar de los delirios (Oswaldo León Kantule)

Se ha pretendido quitarles el valor como representación de la cosmovisión y simbolismo de su cultura, sin embargo, analizando los dibujos  (la naturaleza y los eternos laberintos) y los elementos que se conjugan en su confección, se encuentra una correspondencia innegable con el mundo mágico dentro del cual se mueve la cultura guna.  Es un mundo donde cada átomo existente tiene una correspondencia en el universo.  Los dibujos de las dos molas que forman parte de sus blusas, así como su posición sobre ellas (una adelante, otra igual pero más vistosa, atrás), poseen una dualidad de almas (purba le llaman ellos) que es inseparable, una similitud no exacta pero complementaria, una diferencia que es capaz de metamorfearse para lograr un todo diferente…donde la realidad se puede expresar lo mismo de diferentes formas.   Es decir: “Las caras de cada pareja de molas expresan una complementariedad, pero casi nunca una verdadera identidad. Ambas partes pueden estar decoradas con motivos muy semejantes o  los diseños de ambas pueden estar organizados según los mismos principios y mismos contrastes de colores, pero siempre habrá variaciones sutiles de tamaño, forma y color”.   Al decir de Sherzeer y Sherzeer (1976) cuando se refiere al arte oral, pero que se puede aplicar a la estructuración de las molas en lo que respecta al paralelismo de sus dibujos: “es un juego que se desarrolla durante largo tiempo entre lo mismo y diferente y que establece una afortunada alianza entre el embrujo del diseño (variación mía…él dice: embrujo del ritmo) y el placer de la variación.”

Pienso que las acciones culturales, dentro de las cuales se incluyen las artes, se expresan en forma inconsciente…se realizan porque las tenemos imbuidas dentro de nosotros, como genes que vienen desde nuestros ancestros.  Y a pesar que los hombres de la cultura guna se creen depositarios de género del conocimiento mitológico legado por sus ancestros,y sus mujeres aparentemente no están autorizadas para decir la palabra de los antepasados míticos, ellas  conocen el simbolismo de su mundo porque participan en las actividades de la casa del congreso, donde el saila cuenta noche a noche la epopeya de la creación de su historia. Ellas la  conocen  directamente y la expresan de manera inconsciente e implícita. Y me robo una cita de Sherzeer and Sherzeer (1976) que nos dice: “Sea que lo sepamos o que lo ignoremos, nunca caminamos solos por el camino de la creación”.

Los motivos de las mola han ido integrando variedades en estilos y sus dibujos han ido obedeciendo a la constante creatividad de la mujer.  La mujer ha ido plasmando en las telas su visión del mundo y de su espiritualidad y ha dejado en ellas un testimonio de la historia pasada y presente de su cultura…Las molas de los caminos de los padres, las molas de las costumbres y tradiciones, las molas laberínticas y las con efecto de relieve, son ejemplo de aquello.

Los estilos de las molas y los dibujos han ido variando con las diversas influencias culturales y sus dibujos obedecen a los nuevos panoramas que se le presentan al artesano, así como a las demandas impuestas por los tiempos.  Cuando la mola se comercializa, ésta se adapta a la demanda exterior y los diseños adoptan los de otras culturas: dibujos de Mickey Mouse, de Santa Claus, etc. La mola pierde su magia o la relega en aras del utilitarismo.

La confección de una mola constituye una ocupación exclusivamente femenina, desde la infancia hasta cuando son adultas ya tienen grandes habilidades para confeccionarla. Actualmente las jóvenes confeccionan las molas con la ayuda de instrumentos modernos como lápices, reglas y tijeras. Debido a la transacción comercial o turística, el estilo tradicional de las molas se va perdiendo paulatinamente sustituyéndose por el estilo occidental, muchas veces con el objetivo de vendérselas a los turistas.

Conclusión:

He llegado al final de mi crónica de viaje que se convirtió en un estudio intenso de casi dos meses acerca del mundo de los hijos de la tierra, los Dule...un estudio que se nutrió de una observación directa que duró algo así como un abrir y cerrar de ojos, pero que creó en mi un deseo casi apasionado por adentrarme en el mundo de estos indígenas y colectar toda la información posible que ofrecen los escritos de muchísimos estudiosos de esta cultura.
Termino satisfecha y agradecida, porque en el curso de mi investigación para la recabación de este material, aprendí mucho acerca de simbología y de las formas como el ser humano responde antes los retos de su ambiente. Comprendí que el respeto por nuestros ancestros, el constante recuento de su historia y sacrificios para lograr empujar a sus descendientes a un sitial reconocido dentro de su espacio tiempo histórico, el reconocimiento  e integración de los valores y cualidades de sus héroes mitológicos, la espiritualidad y la esperanza de la continuidad de la vida después de la muerte, son elementos importantes para el desarrollo progresivo de una sociedad.  Comprendí que las que algunos llaman "culturas primitivas", están realmente más adelantadas que ellos, porque estos últimos en su desalmada obsesión con el llamado progreso, han olvidado, que en último caso, la comunión con la naturaleza y con los mensajes de sus sonidos, así como la atención minuciosa a aquellos, ha desarrollado una sabiduría que jamás lograremos en un mundo indiferente al  llamado del espíritu y a la inhabilidad para compartir lo que la tierra nos ofrece.