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Thursday, February 14, 2013

Día de la Amistad y del Amor


Día de la Amistad y del Amor



El Día del Amor no está circumscrito sólo a celebrar el amor entre parejas, sino que representa también una celebración al valor de la amistad para cada uno de nosotros.  Desde tiempos remotos, en los frisos egipcios, decoraciones romanas y de civilizaciones que les siguieron o precedieron, las flores han estado presentes como el símbolo más expresivo del pensamiento y lenguaje de las personas que las ofrecen, porque su belleza, muchas veces ayuda y excede a la palabra. Son generalmente las rosas, las flores más usadas para expresar estos sentimientos, aunque si uno explora los libros sobre el tema, se encuentra que  diversos tipos de flores están asociadas desde tiempos pasados con ocasiones o mensajes inherentes.
Un ramo de rosas, una rosa sobre un libro, pétalos al pie de un sendero, todos representan el mensaje que quiere transmitir un ser humano acerca de sus sentimientos.  Puede ser una brillante rosa roja, frecuentemente asociada con la pasión o la intensidad de un amor o con la brillantez de nuestra amistad, 



o puede ser un paseo por senderos bucólicos bañados de sol y de flores de colores variados que intentan evocar memorias de tiempos pasados o de momentos especiales en la vida de las personas, "donde el espacio de la memoria permanece atrapado en los rincones de nuestro silencio".

Depende del tono de la flor, la suavidad de sus colores puede representar una loa a la juventud o al  amor temprano o a la dulzura que uno quiere representar en la dádiva que se hace.  Curiosa forma del 

género humano para decir en silencio, el grado de nuestros sentimientos...

En un mundo rodeado de momentos infelices y míseros, donde el egoismo causa dolor y el sufrimiento y las palabras mal dichas estrujan corazones ilusionados, es agradable imaginar la belleza de esa dádiva tan especial de nuestro creador, que es la naturaleza en su máximo esplendor. 
Y aunque ésta se vuelva agreste y espinosa en las estaciones que  la varían, una puesta de sol al fondo de un horizonte
o la visión de una luna llena que se cuela a través de las desnudas copas de los árboles en invierno, igualmente son regalos esplendorosos de la amistad de ese ser sobrenatural que nos regaló el universo, no para disputarlo, sino para compartirlo.

En el Día de la Amistad, les regalo mi imaginación, les regalo mi visión y les regalo mis deseos porque siempre podamos revivir momentos especiales, con sólo cerrar los ojos e imaginarnos que después de todo, nadie, absolutamente nadie nos puede quitar la capacidad de viajar por los espacios felices de nuestras vidas.  Con sólo cerrar los ojos....yo lo hago frecuentemente!