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Thursday, June 19, 2014

Un Matrimonio Especial en el Cusco

Y llegó el día especial en el cual todas las compañeras de promoción de nuestra amiga Luz María, que pudimos ir, (22, algunas con esposos) la acompañamos en la celebración del matrimonio de su querida hija María.
Hace un año nos había invitado con una cartita que decía así:
Junio, 5 del 2013
 Queridas chicas,
                     Se casa el año entrante mi hija Maria en el Urubamba con Diego Sarmiento.  Se preguntaran porqué tanta anticipación con el evento!   Lo que sucede es que el matrimonio va a ser el 19 de abril en plena Semana Santa y por esas fechas todo alojamiento se toma con mucha anticipación.

Todas están invitadas a la celebración y recibiré con mucho cariño a las que puedan acompañarnos.
Estamos muy felices e ilusionados con la boda y  con los preparativos, de eso se trata, de disfrutar,
desde el comienzo . Cualquier pregunta o duda me avisa y se lo traslado a Maria, ella es casi  una
Cuzqueña más y conoce de muchos  alojamientos del Valle y les puede dar una mano.

Un beso grande a todas.

Durante todo el resto de ese año y los meses que siguieron, estuvimos informadísimas de cada uno de los pasos que se dieron en la organización del evento, que finalmente se realizó en los campos de la Escuela Ecológica de Capacitación Técnica, que es una escuela de formación laboral, donde se dictan clases de cocina, bar y housekeeping.  Ellos tienen un restaurante, llamado Sol Ayni, donde se puede gozar de platos típicos de la región en un ambiente campestre.
Luz María se pasó meses coordinando la organización de un evento que sería una experiencia inolvidable para todas.
Y así viajamos al Cusco, un día de miercoles santo.  Ya en el avión venían parte de los invitados...todos con grandes planes para esos días...Cuando llegamos, nos esperaba un grupo grande de choferes ávidos de "darnos una carrera" hacia el hotel; habíamos hecho la reserva con muchos meses de anticipación, ya que en el Cusco la Semana Santa es grandiosa y van muchos turistas de todas partes del Perú y del mundo...y por supuesto, los precio suben sin pena! Otra vez, después de un año, regresaba a esta ciudad sagrada de los incas, con sus callecitas retorcidas, llena de templos  superpuestos construidos por dos culturas, la inca y la española...uno encima de otro...para extirpar las "idolatrías" del pueblo conquistado.

Nuestro hotel "La Posada de Anita", quedaba en lo alto de la cuesta de San Blás. Los taxistas nos querían hacer subir unas escaleras altísimas con maleta y todo.  Afortunadamente, nos pudimos acercar más a una calle con acceso menos difícil y logramos llegar con las justas...agitados y con la lengua afuera por el cansancio y sensación de  vacío que da la altura. 






Felizmente nos habíamos tomado una pastilla que  normalmente se recomienda para el glaucoma (que es una excesiva presión en el nervio ocular por acumulación del humor acuoso; la pastilla sirve como diurético y para bajar la inflamación por insuficiencia cardíaca) que se llama Acetozolamida (muy popular además para calmar el mal de altura), y las primeras horas no fueron tan difíciles de soportar.  Claro que como en toda recepción de los hoteles del Cusco, hay unos termos enormes con té de coca, muña y otras hierbas medicinales que ayudan para ese efecto, también nos tomamos algunas agradables tazas de estas infusiones.  Nuestro cuarto tenía como 5 camas, porque esa habitación estaba reservada para un grupo familiar que llegaría al día siguiente.  
Una vez que se nos pasó un poco la confusión y mareo que causa el mal de altura, decidimos pasear un poco por las calles del Cusco.
Queríamos conocer los principales hoteles del Cusco, que han aprovechado los lugares donde antes estuvieron ubicados monasterios y monumentos historicos y que hoy albergan a visitantes que podrán recrear así la historia de esta singular ciudad.  Así, junto con un grupo de amigas,visitamos ese día los hoteles Monasterio y  Nazarenas de la marca Belmond ( Orient Express ha adoptado el nombre Belmond, que dicho en la voz de Laurent Carrasset, director gerente regional de Belmond Perú, "Con esta imagen le darán una nueva fuerza a su estrategia de márketing, ventas y relaciones públicas a sus propiedades, que además de hoteles involucran a trenes y cruceros de río"en todo el mundo).  Sobre estos dos hoteles y su historia,he hablado ampliamente en otros capítulos referentes al Cusco en este blog.
También, visitamos el bellísimo  hotel Inkaterra, construido en una casona colonial muy elegante, y que cuenta con sólo 11 suites. Esta encierra una rica historia desde la época de los Incas.  El terreno sobre el que hoy se asienta fue el lugar donde se encontraba la Academia de los Warakos, el ejército elite de los Incas. Fue también la casa del conquistador Diego de Almagro en 1534, y en 1544 fue la residencia de Juan Alvarez de Maldonado, explorador, conquistador y encomendero, y gobernador de la región Amazónica denominada Nueva Andalucía (hoy departamento de Madre de Dios). 
Pero la más conocida figura que habitó esta casona, fue don Simón Bolívar, en 1825, después de la batalla de Ayacucho.  En 1830 la casa fue comprada por Don Faustino Maldonado.  A partir de 1920, la casa fue adquirida por los de La Torre Pacheco, hasta 1960 que fue vendida a la familia de la Torre Urbina. Recién en 1999, Inkaterra adquirió la residencia y después de dos años de renovación, abrió en Mayo de 2008 como un hotel con 11 suites. Está amoblada y decorada con muebles y artefactos pertenecientes a la época incaica y colonial.   Este hotel y monumento nacional, es considerado como uno de los mejores hoteles del mundo. 
Y por último, visitamos el loquísimo hotel Fallen Angel, con su decoración ecléctica, como una mesa hecha sobre una tina antigua, un cuadro de un arcángel con una cara fotografiada, esculturas con connotaciones sexuales, y luces rojas y azules. Dicen que "su emblema es el personaje inventado, mitad ángel, mitad humano.  En el convergen la pureza sublime y la fragilidad terrenal, principios opuestos que están presentes en cada uno de nosotros." Más que hotel es un restaurante-bar con una carta tipo fusión y galería de arte. Sólo tiene 5 habitaciones con servicio de masajes sofisticados y comida a la carta. Es gay-friendly. 
También entramos al Museo de Arte pre-colombino o Casa Cabrera.  Esta casa sintetiza la historia de la arquitectura urbana en la ciudad imperial desde los segmentos del muro incaico que aun se conservan, hasta los claustros republicanos en el claustro interior.  Sirvió como sede del Convento de Santa Clara hasta el siglo XVII, fecha en que fue comprada por Don Jeronimo Luis de Cabrera y la Cerda, cuyo escudo nobiliario de puede ver en la portada de piedra.  En 1981 la adquirió el Banco Continental y la renovó, respetando sus características arquitectónicas.  Hoy como Museo Pre-colombino, nos abre sus puertas gracias a un convenio entre la fundación BBVA Banco Continental y el Museo Rafael Larco en un esfuerzo por promover la educación y la difusión de nuestra cultura en el país.  El restaurante dentro de este museo tiene fama de ser muy bueno.
Después de una visita rápida al bullicioso y artístico Barrio de San Blas, donde vimos la Galería de Máximo Laura, con sus maravillosos y coloridos tapices y  su bella Iglesia, famosa por su portentoso púlpito, del que también me he referido en una entrada de este blog, bajamos viendo los cientos de tiendas de artesanía y vendedores de chucherías que se alinean a sus costados.  Por allí vimos al pata que se disfraza de Inca y cobra por tomarse una foto con él junto a la piedra de los 12 ángulos. 
Por supuesto que pasamos por la Catedral, la Plaza Mayor, el Convento de Santa Catalina de Siena y la Iglesia de la Merced, donde, en esta última,  nos reencontramos con otro grupo de nuestra comitiva, y oímos una misa dentro de las celebraciones de la Semana Santa. Allí estaba el Niño Doctorcito con sus montones de juguetes que le regalan los fieles y que después se donan a los niños pobres en la Navidad.
Después de un paseo agotador, fuimos a un rico restaurante a celebrar nuestro 37 aniversario de matrimonio, y luego caminamos jadeando hacia nuestro hotel allí en la cumbre de San Blás.  Al día siguiente emprenderíamos nuestra aventura en Urubamba.


Pulsar sobre las fotos para agrandarlas
Urubamba y los preámbulos del matrimonio:

El Valle de Urubamba en el departamento del Cusco, posee uno de los paisajes más lindos alguna vez vistos en el mundo. Rodeado de imponentes nevados que se mezclan con valles y ríos en un trayecto de 43 kilómetros hasta Aguascalientes,  sus valles están bañados por el río Vilcanota en su curso alto, y que se llama Urubamba a partir del Pisaq, y que lo atraviesa a lo largo de 100 kms. También es llamado el río Wilcamayu o río sagrado. El valle, posee un clima agradable y está situado a una altura entre los 2700 y 2900 msm. Sus valles son regados por los deshielos del nevado Piturisay. A lo largo del río se extienden muchos poblados y sitios arqueológicos, como Maras con sus salineras, Moray con su laboratorio agrícola, Chinchero donde todavía se practica el trueque, Andahuaylillas con su "Capilla Sixtina" peruana, Pisac con su mercado, Ollantaytambo con su fortaleza, Yucay de clima cálido y lugar de reposo de los Incas. 
Urubamba, "la meseta de las arañas", posee uno de los ecosistemas más complejos del mundo.
Se dice que los de la Leyenda, los hermanos Ayar, fueron los beneficiarios de estas tierras, cuando "se repartió el mundo"...su visión del imperio, en los cuatro Suyos o divisiones geográficas. Allí se libraron varias batallas entre los incas y los pobladores originales
El valle fue la última morada de los incas de Vilcabamba que resistieron someterse al poderío español por algunas décadas, luego de la conquista del Cusco. Fue el asentamiento predilecto de la nueva nobleza imperial...el valle sagrado, centro religioso,  llamado también el curacazgo de Tampu en sus tiempos. En su curso bajo, está la entrada a la selva o al Antisuyo...dicen que por allí se encuentra el buscado Paititi, la ciudad donde los incas escondieron el oro del imperio para que no se lo llevaran los españoles.
Fue uno de los principales puntos de producción agrícola y es de allí donde viene el maíz blanco gigante  de Urubamba.
Después de recorrer paisajes increíbles; de comprar nuestras "chutas"en la parada obligada de la Capital del Pan, Oropesa; de ver dos arcoirís consecutivos; al cabo de dos horas, llegamos al pueblo de Urubamba, y a nuestro hotel, el Pisonay (llamado así por los árboles de ese nombre que se encuentran en la propiedad.



Pan de Oropesa
El árbol  Pisonay

Hotel Pisonay

Estaba ubicado en un lugar rodeado de árboles y se entraba por un camino de tierra apisonada.  Allí encontramos nuestros pequeños bungalows con un cuarto grande y cómodo, con  un buen baño.  Ese sería nuestro lugar de descanso, de conversaciones grupales hasta bien entrada la noche entre el grupo de compañeras de la clase de Luz Maria, que habíamos acudido al matrimonio de su hija,con gran ilusión. Habíamos planeado el viaje con un año de anticipación y todas mirábamos con gran expectativa el día en que se realizaría.  Algunas habíamos viajado desde diferentes lugares en el extranjero, para tal ocasión...señal de gran compañerismo. Ahora estábamos aquí, en este lugar paradisíaco, que se ha convertido en el destino preferido de peruanos y extranjeros por la calidez de su clima y los paisajes impresionantes que ofrece, así como por los grandes tesoros incaicos y coloniales que se exhiben en sus linderos. Además, la Semana Santa en estas regiones se celebra en forma espectacular.  Había que verla! Ya muchas de nuestras compañeras que llegaron temprano al Cusco, habían asistido y quedado sobrecogidas con la procesión del Taytacha Temblores el lunes santo y la lluvía del tradicional y rojo ñuchu ( también llamada cantuta o flor del inca, nuestra flor nacional) flor que vierten los fieles desde canastas, y que se derraman como chorros de sangre al paso del Señor.  Sobre la procesión he escrito una entrada en este blog que debería ser consultada.


Hoy en la famosa "meseta de las arañas", abundan los hoteles lujosos, los hospedajes campestres y las pensiones familiares que ofrecen grandes comodidades en la región.
En uno estos hoteles, el Tambo del Inca, se realizó la recepción de bienvenida de los invitados al matrimonio de María.  Fue un gran reencuentro para muchas de nosotros. La comida fue abundante y deliciosa y la conversación...interminable.





Hotel Tambo del Inca

Las amigas


Al día siguiente, un grupo del Pisonay, habíamos organizado un tour a lo que se le llama el corredor barroco andino. Este tour se convertiría por falta de tiempo y por cambio de planes  a último momento, en un interesante recorrido detallado de sitios como la Iglesia de Andahuaylillas, maravillosa "Capilla Sixtina Andina", Tipón con sus canales de irrigación incaicos, y Raqchi, la morada del Sol.
El guía que contratamos era casi un historiador profesional y nos dio una gran "conferencia in situ"de cada uno de los sitios que visitamos.

Tipón:

Tipón , una maravilla de la ingeniería hidráulica y de irrigación, se encuentra situado a 23 kms. al sudeste del Cusco, en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchis, a una altura de 3,560 msnm.
Abarca alrededor de 500 acres.  Es el único complejo Inca en que funciona hasta nuestros días el 95% de su sistema hidráulico. Al llegar, después de subir en la camioneta por un camino de tierra, llegamos a una explanada donde nos apeamos para iniciar nuestro ascenso por una escalera de madera,al sitio arqueológico.  Muchos de nosotros nos desanimamos al ver el sinnúmero de peldaños y lo empinado del camino de ascenso...más, por el hecho de que la falta de oxígeno, a estas alturas, no permitía a algunos, el continuar la visita detallada.  Para los que subimos, fue una experiencia sobrecogedora. No es lo mismo verlo de lejos.  Por la parte superior del complejo, pasa el Camino Inca.
Camino a Tipón
Subiendo la escalera hacia las fuentes
 En  este lugar se pueden ver plazas, canales, acueductos y fuentes, que están todos diseñados para integrarse perfectamente con la naturaleza. Tiene, en lo más alto de su entorno, una fortaleza desde la cual se podían observar los posibles ataques del que podría ser objeto esta ciudadela, que está rodeada de un muro de protección.  
El vocablo Tipón proviene de la palabra quechua "Timpuj", que significa "estar hirviendo", y que hace alusión a la impresión que dan las aguas, al  brotar de las fuentes en forma burbujeante, como si estuvieran hirviendo. 
Tipón está ubicada junto al río Huatanay, y el historiador cusqueño, Victor Angles, nos cuenta que fue la casa del Inca Yahuar Huaca, quien se retiró allí huyendo de un ataque Chanca.  Su hijo, Huiracocha, se enfrentó  a ellos, y fue coronado Inca.

Está conformado por 12 andenes o terraplenes, que fueron utilizados para la agricultura, y a los cuales se accedía por unas escaleras de piedra incrustadas en sus paredes.  Todas estas terrazas fueron y siguen siendo irrigadas por unos canales de agua perfectamente controlados en cada uno de sus estadios, que fluye de una fuente principal que se alimenta de agua que baja de un río subterráneo. La fuente alimenta varias caídas de agua construidas con un significado simbólico que integra la cosmovisión andina del mundo. Primero se divide en dos caídas que podrían significar la dualidad del mundo de los incas, dos caídas opuestas, pero que se complementan para formar una nueva fuente; que ahora  formarán tres canales con caídas, que representarían los tres mundos andinos: hanan pacha (mundo de arriba o nuestro cielo), kay pacha( el mundo donde vivimos), y ukupacha (el mundo de abajo), que se juntan de nuevo en otra fuente que se dividirá en 4 canales que representarían las cuatro divisiones del Tahuantinsuyo.  Se dice que aparte de servir para la agricultura, Tipón fue un adoratorio mayor donde se rindió culto al agua.

A lo largo de cada una de estas caídas, hay canales laterales que alimentan cada andén, que se supone se utilizaba para sembrar los alimentos necesarios para los habitantes del lugar.  El agua discurre con lentitud sobre los canales, frenada por la conformación de aquellos en forma de zigzag, pero se desparrama por las cascadas a gran velocidad. Los muros muestran una ligera inclinación, con el fin de disminuir la erosión de la piedra.


 Alrededor de las áreas de las viviendas del inca y su séquito hay una fuente con asientos a los costados que serviría para el baño del inca y de la nobleza.  Las vertientes discurren a la misma velocidad que hace 500 años.

Andahuaylillas:

Andahuaylillas es un pueblo situado 37 kms. al Sureste del Cusco,a una altura de 3150 msnm. 
Tiene un clima cálido y benigno y está rodeado de montañas, como el Ausangate y Curiorco, a las que les llaman sus Apus tutelares. En sus linderos de encuentra una naturaleza boscosa y muy rica en flora y fauna.  Allí crecen muy bien la papa y el maíz. Su nombre significa la "llanura donde "pasean las tarucas"(o venados andinos).  El pueblo fue fundado en 1631 sobre restos preincas e incas. ya anteriromente había sido fundado por don Francisco de Toledo con el nombre de Antahuaylla,como pueblo de indios en 1572, y fue cambiado al nombre de Andahuaylillas en el siglo XVII.
En esa plaza, dormida por el sol, se encuentra una iglesia de tipo renacentista, que no en vano ha sido llamada la Capilla Sixtina de las Américas, la iglesia de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, el patrono del templo.  Es una de las iglesias que integra el famoso Corredor Barroco del valle del Urubamba.  Pareciera que inicialmente fue construida en 1580  con el fin de convertir a los nativos herejes de la zona y evangelizarlos en la verdadera fe: "la religión católica".   Más adelante, en el siglo XVII, fue ampliada para obtener la jerarquía de templo.  Los jesuitas se ocuparon del templo entre 1628 y 1636, en que fueron expulsados por la iglesia.    




Uno de los más importantes clérigos que sirvieron a la Iglesia, fue Juan Perez de Bocanegra, quien se ocupo de que la tarea de evangelización de los indios, tuviese en consideración los usos y costumbres de los pueblos conquistados.  Y como el arte fue uno de los más efectivos métodos de evangelización de la iglesia católica, en su época se mandaron a pintar las paredes de esta edificación con figuras alusivas a los preceptos que se querían instruir. Escribió un importante manual con indicaciones para los curas rurales de cómo administrar los sacramentos a los indios, investigar sobre sus rituales tradicionales y sobre sus memorias de sus ancestros, y sobre sus esperanzas y deseos.  Escribió también, la primera pieza polifónica vocal publicada en América;  un himno dedicado a la Virgen María. 
Lo que más destaca en esta iglesia es la riqueza de la pintura mural de la nave  y el abultado techo pintado con motivos mudejares.  

A ambos costados de la entrada a la iglesia, se encuentran unos murales  del siglo XVII, que se atribuyen al pintor  criollo,Luis de Riaño , discípulo del pintor italiano angelino Medoro, en los cuales se describen los caminos al cielo en uno, y al del infierno, en el otro. Estos fueron encargados por Luis Bocanegra.

 El camino al cielo está lleno de espinas, es difícil, pero, muestra al alma resplandeciente su triunfo al seguir los preceptos de la iglesia.
   El camino al infierno está lleno de rosas y placeres, pero lleva a los cristianos hacia el infierno o hacia los fuegos eternos.
Enseñaban al nativo el concepto del bien y del mal a través de la pintura y de su interpretación.
Son importantes el bautisterio con su puerta de las cinco lenguas, sobre la cual está pintado el rito del bautismo en quechua, aymara, español, latín y puquina; las pinturas  de la vida de San Pedro y de San Pablo,a lo largo de la nave ; los ocho altares rícamente tallados y forrados con pan de oro; el altar del Señor de los Temblores con cabeza de plata; el cuadro de la Virgen de la Asunción que se atribuye a Murillo;  el púlpito con sus pinturas; y  el gran altar central.
.

 A la salida de la iglesia existe una pequeña tienda donde venden diversos artículos religiosos, grabados y libros. A un costado de el atrio, hay tres cruces que representan la crucifixión de cristo y de los ladrones en el calvario. Allí se celebran los ritos de entierros.
Bajando las escaleras incas de la iglesia, llegamos a la plaza principal, alrededor de la cual esperaban vendedores con sus coloridas artesanías de textiles, cerámica , y joyería.

De allí, partimos hacia Raqchi, o Kaccha, como era llamado este pueblo en épocas antiguas.  Éste está ubicado  a 100 kms. de la ciudad del Cusco, en la ribera derecha del río Vilcanota, entre los 3,450 y 3,550 msnm. 
Lo que más destaca allí es el complejo arqueológico donde se ubica el templo construído para el dios hacedor del mundo, el Dios Apu Kontiki Wiracocha.  Éste esta rodeado de colcas o almacenes para productos diversos, cuarteles, el baño del inca, fuentes para irrigación, la gran muralla, edificios de forma esférica y casas en terrenos rectangulares.  Se encuentran allí, las casas de las vírgenes del sol, las acllas.
El terreno alrededor del que está construido este complejo es de orígen volcánico.  Cuenta la leyenda, transmitida por los cronistas, entre ellos, Cieza de León, que hubo una erupción del volcán Quinsachata, que quemó el pueblo, como venganza por la agresión que le hicieron los pobladores a un hombre milagroso que iba predicando por allí.  Alrededor del lugar se encuentran varias piedras porosas, volcánicas quemadas.  Dicen los cronistas que después de esto de construyó una estatua de piedra, cuyos restos fueron encontrados siglos después, y que los arqueólogos sostienen que fue la estatua de Huiracocha,  llevada al Cusco y destruida por los españoles como parte de la política de extirpación de idolatrías. El cuerpo está en el Museo Inca del Cusco y la cabeza, en el Museo de América de Madrid.  



Como bien lo dice  el afiche de la foto, el adoratorio fue mandado a construir por el Inca Wiracocha ("Comentarios Reales" de Garcilazo) en homenaje al dios superior invisible de los andinos: Apu Kontiki Wiracocha (hacedor del universo).  Este templo es el único de su tipo dentro del género de Kallancas (construcción rectangular y techo a dos aguas).  Exteriormente tiene 91 mts. de largo por 28 mts. de ancho y al menos 12.30 mts. de altura ( Investigaciones han sacado la conclusión, que el templo pudo tener 16 mts. de altura) cuya base es de piedra finamente pulida de acabado almohadillado, típico del período inca; y de adobe enlucido con arcilla.  Tiene puertas y numerosas ventanas trapezoidales además de once columnas circulares en ambos lados del muro.  Su techo a dos aguas que abarcaba más de 2500 mts. cuadrados, con una inclinación de 50 grados, debió ser impresionante.  Existen teorías que el templo quizá fue un centro artesanal con recintos para los textiles, y que en los depósitos circulares se guardaban lanas, pero otros estudios demuestran que el templo fue dedicado al dios principal Wiracocha.  Y que allí , en la zona, también se confeccionaron textiles. Era un centro de almacenamiento de alimentos procedentes de diferentes lugares, existiendo además en su complejo, amplios talleres de textilería y cerámica. A la entrada hay una laguna que se dice gue sirvió para lavar las lanas de los animales.


Esta es una reconstrucción de cómo fue posiblemente la parte interior del templo:
Fuente: www.arqueologiadelperu.com.ar, hecha por Lizardo Tavera



Piedra volcánica
El templo a WIRACOCHA

Las Colcas


Casa de las Nustas


Ver bisagra de la antigua puerta al templo

Fuentes de agua



Después de un viaje agotador, decidimos que queríamos comer algo.  Nos moríamos de hambre y pensamos que siendo Raqchi famoso por sus chicharrones y cuy, comeríamos en uno de esos rústicos restaurantes del camino. Y así emprendimos un larguísimo viaje de regreso; escogiendo, escogiendo, sin decidir nada y comiéndonos alguna galletita escondida para el camino.  Los restaurantes no fueron aparentes para todo el grupo, para desencanto del chofer y guía, que casi mueren de hambre.  Finalmente decidimos bajarnos en el pueblo de Urubamba, desde donde después de comer, tomaríamos un taxi de regreso a nuestro hotel.  Y así, nuestras amigas, Bea y Lili, que habían llevado sus almohadas del hotel para estar cómodas en la van, tuvieron que caminar por todo el pueblo con ellas.  
Era viernes santo, y la gente se preparaba para la procesión del Santo Sepulcro y de la Virgen de la Pasión.  Los fieles, artesanos de las alfombras de flores, se apuraban para terminar sus obras de arte sobre las que pasaría el Señor.  Eran unas verdaderas obras de arte.
Esta es una tradición que viene desde las épocas de Jesucristo, cuando en Domingo de Ramos, al entrar a Jesús a Jerusalén, las calles fueron adornadas con palmas, mantos y pétalos de rosas.  Parece que en España, esta tradición se llevaba a cabo para la fiesta del Corpus Christi y luego para la Semana Santa, en que se elaboraban con tierras de colores y pétalos de flores. Más adelante, comenzaron a dibujar diferentes motivos referentes a la Pasión de Cristo y otros temas religiosos. Esta manifestación cultural, fue traída por los españoles al Nuevo Mundo, y fue fusionándose con la símbolos de las culturas prehispánicas. Como parte del proceso de evangelización, este arte se favoreció y extendió en las celebraciones religiosas importantes, en especial, durante la Semana Santa.  En los pueblos donde se confeccionan con aserrín de colores y pétalos de flores de múltiples colores,  las familias, colegios y organizaciones, compiten por el premio a la mejor alfombra.


Bea y sus almohadas






La hora de la procesión apremiaba, pero nadie quería oir nada de procesión sin comida, así que por allí encontramos un restaurancito simpático para comer pizza...nada menos que pizza, en un pueblo rural del Cusco.  Horror!  Pero ni modo, allí fuimos.
Yo me escapé para ver la procesión mientras los demás pedían la comida.  Y así salió el Señor en su urna...una estatua de un Cristo muerto en una tremenda caja de cristal que refulgía a la luz de los débiles faroles de la plaza.  Atrás le seguía la Virgen Dolorosa.  El Santo Sepulcro era cargado por las hombres, mientras que las mujeres de la hermandad, cargaban a la Virgen. Caminaban sobre las alfombras recién hechitas, cuyos fabricantes miraban con orgullo, pues las habían confeccionado en señal de respeto y amor por esta celebración tan importante en el mundo cristiano.  Desde el balcón de la municipalidad, los ilustres del pueblo y sus esposas, se preparaban con sendas canastas para arrojar el tradicional ñuchu sobre las imágenes.  Se sentía una emoción singular, mientras las bandas pueblerinas tocaban una triste música mientras acompañaban a la procesión.



Vianderas en la plaza




La plaza del choclito
Iglesia de Urubamba en Viernes Santo






Después de la procesión entramos a la iglesia, que en señal de luto había vestido sus altares con mantos blancos; como para recordarnos que Cristo está muerto y que debemos de concentrar nuestra atención en su Pasión y Muerte y en prepararnos espiritualmente a los momentos que se acercan.

Después, cansados de un día de recorridos intensos, nos retiramos a nuestros cuartos en el hotel Pisonay, para prepararnos para el esperado matrimonio.

El Matrimonio:
El día del matrimonio había llegado por fin.  Todos habíamos llevado nuestras mejores prendas.  Las mujeres, nuestros vestidos bonitos y los hombres, la mayor parte de ellos, sus ternos.  Los padres de la novia habían mandado una movilidad especial para recogernos en los hoteles. Todas estábamos de lo más emocionadas, y como era temprano, tomamos nuestro desayuno a una hora prudente que nos permitiera vestirnos con calma y lucir de lo más bien.  Por allí vino una peluquera, y Olgui, una de nuestras amigas artistas, les hizo el maquillaje a varias. La ceremonia sería en Yucay, un pueblo apacible donde estaba la ONG y escuela de chefs,que María había escogido para la celebración de su boda..  La gente estaba hospedada como en cuatro hoteles diferentes y habían más de 400 invitados.  Fue un triunfo recoger a cada uno de ellos y reunirlos a todos, bajo la manta tutelar del Apu protector a cuyas faldas se efectuaría la unión de la pareja.
Era el cumpleañós de Julio, mi esposo; era una ocasión adicional para celebrar, y así lo hicimos. Desde la noche anterior en el restaurante, y durante todo el día, no paramos de cantarle y celebrarlo
El lugar estaba ubicado en una de las mejores zonas ecológicas del Valle Sagrado de los Incas, cerca a los humedales de Huachaq, entre las ciudades de Urubamba y Yucay.

P1040842El visitante cliente nacional como extranjero a primera vista al ingresar por una corta trocha carrozable siente la sensación de reencontrarse con un medio natural empezando por un sendero lleno de plantaciones de eucaliptus, pisonay y otros árboles, seguidas por unas parcelas de maizales y hortalizas y una acequia de regadío por donde discurren las cristalinas aguas de los manantiales de los humedales alimentados por los nevados de la cordillera. Al adentrarse unos metros más se encuentra con el Hospedaje u Hotel de aplicación de la ECOCAT, escuela de formación laboral donde se dictan clases de Cocina, Bar y House keeping con un amplio campo verde  de aproximadamente 1.5 Ha de área y una lagunilla de casi 7000 m2 de espejo de agua adyacentes al local del Restaurante donde puede disfrutar de una variedad de platos típicos y  preparados a base de insumos naturales  u orgánicos y de alta calidad con aperitivos a base de la fruta andina “Aguaymanto” (Physalis peruviana).









En los campos de ese complejo, se realizaría el matrimonio de María y Diego.

Este es un collage con las fotos más relevantes de ese día y noche memorables en Yucay, Valle del Urubamba, en el Cusco.



Nos recibieron con el sonido de caracolas o pututos, un instrumento que se ha utilizado desde tiempos inmemoriales, entre otros usos, para darle la bienvenida a huéspedes ilustres.  Según uno de los músicos, el sonido del caracol simboliza el comienzo de la vida y el camino inevitable hacia la muerte. 
El uso de los caracoles, antes tan universal, ha quedado limitado al departamento del Cuzco y allí confinado a dos áreas: Paucartambo y Pisac. Tañen las autoridades para congregar a la comunidad en momentos graves, reunir a los braceros para faenas agrícolas, limpia de acequias, chaco o cacería. etc. Acompaña a las autoridades desde su casa hasta la iglesia. En Paucartambo un toque seguido y largo significa asamblea de ayllus; uno corto seguido de un largo, llamada a las autoridades. Los caracoles llevan el pabellón de la concha horadado, por allí pasan un tiento y de esta manera se les lleva pendiente de la muñeca toda vez que no se tañe
Jimenez Borja, en su artículo sobre los instrumentos de música del Perú, nombra al Pututo o caracola como uno de ellos.  Dice que desde tiempos pre-incaicos, se usaba éste, y que los moches iban hasta el istmo de Panamá en balsas para conseguir este molusco. La dificultad para conseguirlo y la escasez de ellos, llevó a los naturales a confeccionarlos en barro cocido. En el ritual que acompaña a los prisioneros de guerra de los moches, en los dibujos de su cerámica se ven músicos tocando el pututu y  acompañándolo hacia su sacrificio.
La ceremonia comenzó con la entrada de la novia, vestida con un elegante atuendo corto y escotado, y llevada del brazo de su padre, caminando sobre unas alfombras de flores, como caminan las grandes dignidades de la sierra




"Coreon maior i menor. Hatun chasqui chiri. Mullo, chasqui curaca"
(se trata de un chasqui de rango, un curaca)





"Acabó de rreynar, murió en Andamarca. / Quis Quis Ynga / Challco Chima Ynga / Andamarca / Comensó a rreynar y murió"
(el inca Huáscar llevado a ejecutar por Quisquis y Chalcuchimac, quien tañe un pututo)




Indígena quechua del Cusco tocando pututo - Martín Chambi



María y Diego prefirieron un matrimonio a la usanza andina, lleno de simbolismo, en el que darían gracias a la madre tierra, la Pachamama, la divinidad protectora y proveedora de vida, en agradecimiento por la bendición concedida y le rogarían por su prosperidad futura. La Pachamama o Madre Tierra, forma parte de la creencia andina en algunos países de 
Sudamérica incluyendo los territorios indígenas del sur del Perú. Aquí la costumbre 
nace desde la época preincaica, donde sus antiguos pobladores concebían a la 
Pachamama como la divinidad protectora y proveedora de vida.  Le harían una ofrenda a la tierra para alimentar su hambre, rendirle honores por todo lo que nos provee, e invocar su protección.  Esta fue oficiada por una "sacerdotisa"o "chamana";  una muchacha limeña que había asimilado la cultura andina y se había consagrado como una oficiante de los ritos religiosos que la acompañan. 
La ceremonia comenzó con la entrada de la novia, vestida con un elegante atuendo corto y escotado, y llevada del brazo de su padre, caminando sobre unas alfombras de flores, a la usanza andina, como las que se tienden al paso de  las grandes dignidades de la sierra o de las imágenes de la procesiones, en señal de halago, respeto y dignidad hacia ellas; un rezago de las épocas de la colonia. 
El escenario fue al pie de un apu o cerro tutelar, en cuyos brazos se situarían para invocar su protección. Curiosamente, y dentro del sincretismo que caracterizó a la comunidad andina desde la época de la colonia, sobre el gran cerro se divisaba a lo lejos una cruz gigante. Un símbolo tutelar dentro de nuestra religión, enclavado sobre los brazos del cerro tutelar. 
Sobre la mesa donde se realizaría la ofrenda, que estaba bajo una rústica enramada de la cual colgaban ovillos de lanas de colores hiladas y teñidas en la región, había un manto hilado que contenía el "alcanzo"  que consistía de metales, cereales, papas, hierbas diversas, mirra , incienso, sebo y hojas de coca.  La celebrante oró a la Pachamama por la prosperidad de la nueva familia y rezó con  las hojas de coca, ofreciéndolas a las montañas,  y los cubrió con el humo del incienso, para despejar toda mala influencia de sus vidas.  Reunió a la familia y amigos en un rezo comunal, y envolvió el "pago". que sería enterrado como ofrenda . También nos contó el cuento del origen del Arcoiris.
Las mesas  estaban decoradas con  flores, cereales de la sierra, papas, mazorcas de maíz y otros elementos que tenían un valor simbólico.  La comida que se ofreció fue de potajes propios de la región, y en mesas gigantes habían una variedad de quesos y panes increíble. No faltó el baile con canciones del recuerdo y música moderna, para darle gusto a todos los presentes.  
Caída la noche, nos dirigimos a un espacio abierto, donde todas las amigas participamos, en parejas, en prender unas luminarias de papel  de colores que se impulsaban con unas lamparitas prendidas con combustible.  Cientos de ellas se elevaron  alto en el firmamento, dando un ambiente mágico al cielo nocturno.  Más allá hervía una gran fogata sobre la que se retorcía alegremente el fuego.
Ya por la noche, se armaron unas parrillas sobre las que se cocinaron salchichas, alitas de pollo, papas y otros platos para "matar el hambre" de los bailarines jóvenes. Aunque, creo que no era necesario después de todo lo que ya se había comido.
Cuando regresamos a nuestros cuartos, casi no podíamos caminar.  A mí se me rompió y perdió el taco de uno de mis zapatos, y a Olguita, una de nuestras amigas, simplemente se le perdió el zapato.  Fue una noche memorable.

Al día siguiente, Domingo y Pascua de Resurrección, nos levantamos temprano para cancelar el hotel y dirigirnos hacia la ciudad del Cusco para pasar nuestro último día juntos. El viaje de regreso estuvo lleno de conversaciones memorables, y salpicado de risas y anécdotas diversas.
Y así continuamos algunas en el Pisonay y otras se dirigieron a algunos cercanos. Fue una noche de regañonas y regañones, por el servicio del hotel, que no se parecía nada al del que nos dieron en el Urubamba. Así que después de muchos reclamos y de tomar un buen desayuno, quedamos en encontrarnos un poco después de nuestros apurados recorridos para ultimar nuestras compras y visitas turísticas del día.
Nos reunimos a almorzar, en el restaurant de los Balcones, para ver el panorama de la plaza y algunos desfiles regionales. Y después de un suculento almuerzo, nos fuimos a San Blás a comprar mi precioso Niño Manuelito en miniatura, donde los Mendívil, "artesanos de alto vuelo del Cusco".  También visitamos el Marriot de nuevo y lo pudimos apreciar en su esplendor nocturno.  








Como era Domingo de Pascua, no podíamos dejar de visitar a Papalindo, así que fuimos Ofi, Willy Ship, Blanquita, Inés, Lilly, Bea, y nosotros a La Iglesia de Santo Domingo, el otrora famoso Coricancha o Templo del Sol, a escuchar una misa en honor de la Resurrección de Cristo. Me imaginé cómo resplandecería ese sol de oro que desapareció cuando vinieron los españoles.  Dicen por allí que los naturales lo sacaron antes y lo llevaron al Lago Titicaca, donde se encuentra fondeado. El cura casi me mata cuando le pedí su bendición y poco después lo iluminó el flash prohibidísimo de mi cámara, ante la reprobatoria mirada de nuestra amiga profe, Inés.  Poco se acordaba ella que me cobré sus desobediencias, cuando yo era una de las "Student Officers" en nuestro colegio...te acuerdas Inesita?  Qué verguenza sentí!






Púlpito
Señor de Luren






Por la noche visitamos el novísimo Hotel Palacio del Inca , situado en la Plazoleta Santo Domingo, construido por el Conquistador Gonzalo Pizarro, sobre las ruinas de un antiguo templo Inca, y renovado en 2013 por la empresas Starwoods Hotels and Resorts y la cadena Libertador por la friolera de 15 millones de dólares.  El turista que se aloje en el Inti Suite de dicho hotel, podrá acceder al balcón desde donde Pizarro se dirigía a las multitudes. En el primer piso se puede apreciar en la sala de estar, una de las paredes incas originales. Por la nochecita, nos fuimos un grupo de amigas a comer a uno de esos restaurantes deliciosos del Cusco, y nos regresamos a hacer nuestras maletas.

 








 Al día siguiente, Julio y yo fuimos al Mercado San Pedro a comprar queso mantecoso y otros quesos que llevaríamos a Lima, las famosas chutas, unas mantas para hacer cojines rústicos y unas canastas preciosas para regalarle a  mi prima Choli.  Mi nieta también fue "chapita premiada" porque le compramos muñequitas, carteritas, y un montón de sorpresitas, como ella diría. 
Sorprende lo ingeniosos que somos los peruanos, cuando se trata de inventar juguetes o cosas utilitarias.  Había un joven que vendía un "aparatito" para dibujar basado en el reflejo de una placa de plástico sobre el papel.  Tenía a varios niñitos dibujando entretenidos, mientras que sus padres pensaban si lo compraban o no.  Por supuesto que sucumbí a la propaganda, y me compré uno.  





Si vieran cómo buscaban algunos turistas jóvenes el cactus San Pedro




Nuestro avión saldría en poco tiempo, así que con mucha pena, tratando de rescatar con nuestros ojos y demás sentidos todo lo que podíamos ver y sentir de esta mágica ciudad, regresamos a nuestro hotel para recoger nuestro equipaje y dirigirnos hacia el Velasco Astete, a embarcarnos hacia Lima, donde estaríamos algunos días más. 
Un agradecimiento especial a nuestra amiga Luz María por invitarnos a ese cuento de hadas que creó para su hija María y su esposo Diego.  Y por crear el ambiente propicio para que pudiésemos visitar tantos lugares especiales como los que he descrito a lo largo de este extenso artículo, que ha sido especialmente dedicado a todas las compañeras de viaje, con el fin de que lo lean aunque sea por partes, y lo guarden para que siempre recuerden otra más de nuestras reuniones memorables.

                                                         Dejando la ciudad del Cusco
Llegando a Lima




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