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jueves, 11 de julio de 2019

Tejido Andino


viernes, 5 de julio de 2019

Independencia de los Estados Unidos


INDEPENDENCIA

Hoy se cumplen 243 años de la Independencia de los Estados Unidos.  Fue en esa oportunidad que en el documento de la Declaración de Independencia que redactó Thomas Jefferson, con ayuda de otros ciudadanos de Virginia en 1776, se especificó un principio importantísimo en el que se decía:
Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios, y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrecerá las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad....
Estos derechos permanecen inalienables hasta el día de hoy y se traducen como la plena libertad política, económica y administrativa de un Estado.  Los individuos que forman parte de él, vivirán dentro de sus confines con un sentimiento de libertad total, dentro del cual tendrán la capacidad de actuar, tomar decisiones y valerse por sí mismos.
 La verdadera independencia es reconocer que todos somos parte de un gran cuerpo de colaboración que nos ayudará a liberarnos en el plano político y económico a cada uno de nosotros y que este sentimiento proviene de nuestra pertenencia a ese cuerpo integrador, que es el Estado del cual formamos parte, y que ha sido elegido para representarnos.
Muchos de estos conceptos se ven minimizados por decisiones unánimes que muchas veces no representan el consentimiento de las mayorías, y que están orientadas a satisfacer los intereses de los poderosos.  Y es así que el verdadero concepto que se concibió como orientador de las futuras generaciones que poblarían este país, se ve amenazado en varias ocasiones.
Toda nación nueva, al formarse, busca que entre sus ciudadanos exista el orgullo de pertenencia que deviene de anos de tradiciones e intereses acumulados. Con el tiempo, el crecimiento demográfico, las relaciones económicas y comerciales, hacen necesarias una globalización; y el sentido de que, para progresar, hay necesidad de integrarnos a un sistemas más amplio, nos pone en una situación de cuidado, ya que en ello va la protección de nuestra individualidad como Estado y la protección de nuestros intereses como Nación.
Podríamos decir que los ciudadanos de hoy son ciudadanos del mundo, porque no podríamos sobrevivir sin él, pero los lazos internos deben mantenerse fuertes para proteger nuestra individualidad.
Estados Unidos de América es una nación sui generis; una nación que no responde a los moldes de las demás que nos rodean, porque está integrada por sus pocos pobladores nativos sobrevivientes y por ciudadanos del mundo entero que fueron bienvenidos en su momento y se integraron a esta gran nación y la hicieron poderosa y benevolente.  Vinieron de todos los rincones de este gran mundo y trajeron sus culturas propias y se derritieron en la gran caldera que la forma para llegar a un interés común, que es la convivencia libre y tranquila dentro de un mismo ámbito.

El crecimiento demográfico con sus consecuencias económicas y sociales crea la división de intereses dentro de cualquier población y la competencia por el poder encuentra razones como el racismo, la opresión de las clases deprimidas y el rechazo a políticas migratorias que implican el compartir los bienes de producción con nuevos pobladores.
Y en el caso de este gran país, hoy se olvida el primer propósito sobre el cual se fundó  y que está  expresado como testimonio, en la inscripción de una placa al pie de esa gran dama que ilumina con su antorcha ese gran puerto de entrada que es Nueva York, y que dice así:
"El Nuevo Coloso" de Emma Lazarus (1801)
No como el gigante plateado de fama Griega,
Con extremidades conquistadoras extendiéndose de tierra a tierra;
Aquí, en nuestras puertas en el atardecer bañadas por el mar, estará de pie
Una poderosa mujer con una antorcha, cuya llama es
La luz de los prisioneros y su nombre es
La madre de los exiliados. Su mano como faro
Brilla en bienvenida al mundo entero. Sus ojos dóciles comandan
La bahía ventosa enmarcada por las ciudades gemelas.
"Tierras de antaño quédense con sus historias pomposas!" Exclama ella
Con labios silenciosos. "Dadme tus cansados, tus pobres,
Tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres,
Los despreciados de tus congestionadas costas.
Enviadme a estos, los desposeídos, basura de la tempestad.
¡Levanto mi lámpara al lado de la puerta dorada!"
Traducido al español por Jorge E. Sanint
Demos alojamiento a los pobres del mundo; a aquellos que huyen de la pobreza, de la violencia y de la guerra; a los niños que escapan de estas situaciones y que son el futuro de cualquier nación. ¡Somos una nación rica con posibilidades de extender la mano a los desposeídos para ayudarlos a surgir como ciudadanos del mundo! No permitamos que los ideales de libertad e igualdad de nuestra nación sean chamuscados por la ambición desmedida de líderes desalmados.

domingo, 16 de junio de 2019

Día del Padre





DÍA DEL PADRE

Hoy celebramos el Día del Padre…pero no el del padre biológico irresponsable.  Hoy celebramos el Día del Padre que contribuye a traer al mundo a un niño o que lo toma bajo su protección y que colabora en su crianza; no sólo como padre proveedor, sino como la persona que va a tratar de darles a sus hijos lo mejor de sí mismos, de influenciarlos con sus buenas costumbres y trazar su primer camino con buenos cimientos y guías de vida, para que el día que puedan responder por sí mismos lo hagan en forma responsable.
Por allí leía el otro día que algunos añoran al papá estricto, que sólo con la mirada manejaba a los hijos, a la familia; a ese papá al que no se le puede mostrar ningún parecer…sólo obedecerlo sin cuestionamientos…al padre no papi…a ese al que no se le tiene confianza.  ¡Triste añoranza! Si se identifica el respeto con infundir miedo, si la confianza no existe, si la estrictez es la única forma de lograr la buena crianza de los hijos, estoy personalmente en desacuerdo.  Creo que el niño o niña así criados, sólo desarrollan incomodidad alrededor del padre, y se sienten humillados ante el despliegue innecesario de poder que aquel expresa. Yo creo que la personalidad aplastada alguna vez explota. Creo que una palabra cariñosa, el elogio del buen comportamiento y la crítica firme y constructiva, pueden más que una amenaza de consecuencias mayores si no se cumplen las reglas “impuestas” sin explicación.
Un hogar bien constituido, es aquel donde los hijos aprenden que la armonía es condición importantísima para lograr una mente sana y formar a gente con buena actitud en la vida. Donde hay negatividad, sólo se crearán individuos nocivos quienes a su vez seguirán el ciclo dentro de sus futuras familias.  Hoy estoy más que convencida que las personalidades son producto primero de los hogares donde se forman.  Donde hay carencia de amor, de seguridad, de ayuda para el primer empujón en la vida, siempre queda el rencor en el cuarto trasero del cerebro.
Desde el momento que decidimos ser padres, estamos obligados…sí señor…a nunca más considerarnos independientes y desarraigados de nuestra familia…de los hijos.  Tenemos una responsabilidad grandísima. Y quien cree que puede tener una vida independiente…acciones inadmisibles, sin crear consecuencias, están equivocados.
Hoy recordamos al hombre sincero, que da el todo por el todo para que, con sus acciones, viva en el recuerdo de los hijos que trajo al mundo.  A esos, los felicito por el esfuerzo inaudito para lograrlo.

Domingo 16/6/2019                                                                                      Lucy Valdivieso


miércoles, 20 de febrero de 2019








MIS SETENTA AÑOS



Hoy día di la vuelta a una década más en mi vida para entrar a otra llena de montañas rusas, llenas de saltos, curvas y apuro frenético. Creo que a pesar de los achaques propios de los años apilados, sigo conservando la energía para querer vivir los que vienen con mucha plenitud y gran aprovechamiento. Como alumna aplicada de la escuela de la vida, seguiré aplicando mis aprendizajes a tratar de resolver las encrucijadas que me plantean los hijos, los amigos y la vida cotidiana. Creo que los años nos traen humildad para aceptar que el orgullo mal entendido es innecesario para lograr el respeto de los demás....basta con demostrar que somos el logro de una vida bien vivida. Creo que la comprensión del porqué de lo que sucede se va logrando poco a poco también. Porque la experiencia de vida encuentra el porqué del pasado y la razón de nuestro presente. Comprendemos que nuestras palabras y acciones hacen historia y que dan lugar a nuestra aceptación en la sociedad del mundo. Comprendemos también que es irreal la eternidad de nuestras vidas y que debemos vivir el torbellino ahora, para siempre ser recordados como seres transitorios pero positivos. Es nuestra misión hacer historia con nuestras palabras y marcar una diferencia, para que seamos siempre recordados. Así que a ver la vida positiva, a conocer nuevos mundos y muchas más personas fuera de los círculos que hasta ahora hemos trazado, para enriquecernos con valores que de repente hasta ahora no hemos conocido, con el exotismo de otras cullturas y con el candor de los nuevos niños que nos
lleguen a la vida! Gracias a todos por sus innumerables recuerdos, felicitaciones y amores, que me han hecho sentir hoy reina de mi día.

Lucy Valdivieso
18  de Febrero de 2019