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Monday, March 24, 2014

Trenzando la tristeza de Paola Klug

Aquí, en sus propias palabras, Paola Klug, una exitosa y talentosa escritora mexicana, les explica quién es ella:
"Mi nombre es Paola Klug -mejor conocida como La Pinche Canela; soy escritora  y toma- fotos.  Nací en Tecolutla, Veracruz pero radiqué la mayor parte de mi vida en el sur del D.F. / actualmente radico en Guanajuato. Soy autodidacta, no estudié en ninguna universidad, no terminé ninguna carrera, no acudí a ningún taller ni clase de letras, literatura u ortografía. Me considero anarquista, apoyo la sororidad femenina y el respeto y comunión entre los individuos sin importar creencias, preferencias, color de piel o idioma.
Soy una de las afortunadas escritoras más leídas en las redes sociales y es en ellas y en este blog en donde encontrarás la mayor parte de mis obras. Lo que más disfruto es escribir cuentos, sin embargo también escribo poesía y relatos eróticos. Mi primer novela está en periodo de edición, en cuanto encuentre alguna editorial interesada en ella podré publicarla; mientras tanto trabajo en la segunda y en la creación de nuevos cuentos.
También soy la creadora de la Red Artesanal Chimalma;  he participado en diversos encuentros de escritores y he apoyado u organizado eventos culturales -especialmente en el Bajío Mexicano-
Si te interesa que colabore en alguna de tus publicaciones, tienes dudas sobre donde adquirir las obras, antologías y/o  revistas en donde he participado, quieres que promocione algún producto, me quieres saludar, comentar sobre mi trabajo o dejarme algún mensaje por favor escribe al siguiente mail:  paolamklug@gmail.com"
TRENZANDO LA TRISTEZA

Trenzaré mi tristeza..
Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.
Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.
Paola Klug