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Friday, February 19, 2010

Mi cumpleaños

Hoy fue mi cumpleaños y me sentí muy importante; como hace tiempo no me sentía. Mi escritorio parecía el bufete de una persona muy importante. El teléfono no dejó de sonar con montones de mensajes que venían desde todos los extremos de Estados Unidos y del Perú...de gente con muchas demostraciones de cariño. Hoy tengo un año más de los no sé cuántos más me faltan para vivir; que ya no son muchos en comparacion con los que contaba antes. Este año he aprendido a que uno debe de vivir bajo sus convicciones. Que es necesario conservar nuestra fortaleza en los momentos de adversidad y no importar quién te critique o qué piensen de tí, cuando tu inteligencia y tu corazon te dicen que estás haciendo lo correcto. Aprendí que a los hijos se les orienta hasta llegada una edad...después, se les sugiere. Aprendí que la miel puede más que la hiel, y que las personas sí pueden cambiar con paciencia y devoción. Aprendí que las cosas no salen siempre como uno las ha planeado y que siempre existe un porqué divino o trascendental de las cosas que nos pasan. Hace tiempo leí un libro de Mitch Albom, "Las Cinco Personas que Encuentras en el Cielo". En él encontré una verdad increible: hay veces uno determina el destino de personas que ni siquiera uno conoce, o que hay personas que tocan nuestras vidas sin que ni siquiera las conozcamos. Siento que en cada libro que leo, en la lectura de cada uno de mis escritos por personas que ni siquiera conozco, soy influenciada o influencio a alguien.
Historias bellas que me animan a escribir como el hecho de que cada semana o cada vez que escribo, sirvo un poco de consuelo para un grupo de presos en una carcel de NY, o derrepente para esa persona que necesitaba tener acceso a un determinado tipo de información, y yo se la facilite. La vida trae muchas satisfacciones, y el camino que recorremos mientras nos adentramos a nuestra vejez o mientras simplemente avanzamos hacia nuestro ultimo destino, es un camino pedregoso, pero si tenemos fe, si tenemos esperanza y si creemos en un ser superior que nos acompaña, se nos hace menos difícil. Me siento como cuando tengo que ir a mis clases de Cross Fit (gimnasia extrema): lo pienso, estoy tentada de decir no, pero la esperanza de ser mas fuerte, sentirme mejor, aunque no baje ni un gramo, me dan la energía suficiente para superar cualquier obstaculo. Y más...si en todo lo que hago, tengo como guía a mi tutor espiritual. Cositas entre él y yo....
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