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sábado, 29 de julio de 2017

La Casa Suárez por Luis Felipe Gamarra

Gracias a una ordenanza municipal que abre la posibilidad de recibir financiamiento para su restauración, la Casa Suárez, una imitación de Palacio de Gobierno en pleno Miraflores, recuperará el esplendor de antaño. (Revista Cosas, 17/09/2014)







Se ha especulado mucho sobre el personaje que mandó a construir una casa a escala de Palacio de Gobierno. Pero Sonia La Hoz Suárez ríe al escuchar las historias que se han tejido alrededor de su abuelo, el doctor Gay Suárez del Castillo, porque sabe que no se trató de un personaje excéntrico ni que estuvo encaprichado con ser presidente del Perú. “Mi abuelo fue médico, amigo de los hermanos Manuel y Jorge Prado Ugarteche, quienes lo invitaron a postular a la cámara de diputados en las elecciones de 1939, en las que Manuel ganó la presidencia. No alcanzó los votos para entrar a la cámara, pero mantuvo vínculos con los políticos de la época. Dentro de ese círculo de personalidades, mi abuelo conoció al arquitecto Ricardo de Jaxa Malachowski, a quien le pidió que le construyera su casa”, explica Sonia, nieta del doctor Suárez, un próspero médico del Hospital 2 de Mayo, que vivía entonces en la calle La Virreyna, lo que sería actualmente la cuadra 4 del Jr. Huallaga, a la altura de la Plaza de Armas, una zona exclusiva donde vivían familias como los Wiese, los Menchaca y los Orbegozo, en un segundo piso donde tenía su consultorio particular.

Suárez compró el terreno en lo que ahora es la cuadra 42 de la avenida Arequipa, en Miraflores, en el año 1931, por un valor de S/.250, a Don José Antonio Dapelo Vargas, heredero de lo que era entonces el Fundo Barboncito, que iba desde lo que conocemos ahora como Avenida Aramburú hasta la avenida Ricardo Palma, una chacra enorme partida en dos por la Avenida Leguía. Según los papeles de la época, el dinero se pagó en efectivo en la Notaría Chepote, donde se inscribió la propiedad a nombre de sus hijas mayores: María Antonieta y Edelmira Suárez Hudtwalcker. Para aquella fecha, el arquitecto polaco de Jaxa Malachowski ya se había convertido en un reconocido diseñador de emblemáticas construcciones, como el Edificio Rímac y el Banco Italiano, así como el ala izquierda de Palacio de Gobierno, por lo que -según Sonia- le habría ofrecido al doctor Suárez hacerle un palacete similar. En 1939, después de seis años, la casa se acabó de construir. Era tan hermosa, y tan parecida a Palacio, que los vecinos creyeron que se trataba de un museo.

El doctor se mudó con su esposa y sus tres hijos. En un principio, la casa era tan grande que colindaba con la Avenida Petit Thouars, pero años más tarde se vendió parte del terreno a una panadería, la misma que colindaba con lo que fue el Cine Canout, propiedad de la señora Clara Canout, casa con la que compartían un pasadizo, por el que Sonia y sus primas se escabullían para ver las primeras películas de rock & roll.






A la venta
Los hijos de Gay Suárez se casaron y tuvieron descendientes. En algún momento, salvo por periodos en los que el esposo de María Antonieta -el general Enrique Falconí- era asignado a otro destino, hermanos, primos, sobrinos y cuñados llegaron a compartir la casa, cuyos 23 ambientes alcanzaron de sobra para albergar a todos.  Entonces, la familia era vecina de los Marzano, los Spa, los Tijero, los Seco, los Berckemeyer y los Perata, cuyas casonas trazaron desde entonces el carácter histórico del distrito. Sin embargo, con los años, los hijos de los hijos se mudaron al extranjero, dejando la casona en pocas manos, a las que cada vez les costó más mantener la propiedad. La madera se fue apolillando, el mármol se fue ennegreciendo, los tonos se fueron decolorando. Finalmente, hace solo unos pocos años, tras el fallecimiento de María Antonieta, los herederos de Gay Suárez decidieron vender la casa, convertida en monumento histórico en 2007 por el INC.

Pero no fue fácil. No solo porque el comprador no podría derrumbar la propiedad para construir una enorme mole de concreto, sino porque la casa demandaba millones en gastos de reparación y restauración. La solución llegó de la mano de la Municipalidad de Miraflores, bajo la gestión del alcalde Jorge Muñóz, en forma de dos ordenanzas, la Nº 401 y la Nº 387, que proponían preservar las casonas antiguas del distrito bajo la modalidad de la obtención de recursos privados para su recuperación. A través de un mecanismo ingenioso, llamado Certificado de Derechos Edificatorios, familias como los Suárez podrán ‘vender’ a una empresa inmobiliaria los derechos de los pisos que dejan de edificar en una avenida como la Arequipa, donde se permiten hasta 12 pisos, de tal forma que la empresa compradora sumará esos pisos adicionales en un predio en construcción, sin tener que hacer estudios de suelo ni demolición.


Este documento, inscrito en registros públicos, le permitirá a la familia Suárez acceder a una suma de alrededor de US$400.000, monto que estiman costará poner la propiedad en valor, para más tarde venderla o alquilarla a un precio mejor. La obra de restauración estará a cargo del arquitecto Enrique Guzmán, quien ya ha empezado los trabajos de investigación dentro de la misma casa. Sonia calcula que el próximo año la Casa Suárez dejará de parecer una propiedad abandonada, para dejar otra vez su impronta por otros 100 años más. 

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Felices Fiestas Patrias 196 Perú

sábado, 22 de julio de 2017

La Flor de la Canela por Darío Mejía



Por Darío Mejía, quien ha tenido la gentileza de prestarme su artículo para informarles a los lectores acerca de los orígenes del famoso vals de Chabuca Granda, nuestra gran compositora peruana.

Un día como hoy, el 21 de julio de 1891, nació Victoria Angulo en Barranco, Lima. Victoria Angulo fue en quien Chabuca Granda se inspiró y a quien le dedicó el vals "La Flor de la Canela", que es el vals peruano más interpretado en el mundo.
Un día también como hoy, el 21 de julio de 1950, Chabuca Granda cantó "La Flor de la Canela", por primera vez, a Victoria Angulo en su cumpleaños.
VICTORIA ANGULO, LA FLOR DE LA CANELA
El vals peruano "La Flor de la Canela" es considerado por muchos peruanos como una especie de himno, siendo también el vals peruano más interpretado en el mundo. Chabuca Granda le dedicó esa canción a Victoria Angulo de Loyola, una mulata nacida en Barranco el 21 de julio de 1891, donde pasa su niñez para luego mudarse al Rímac, barrio donde se casó, y que fue donde vivía cuando Chabuca la conoció.
Cuando Victoria Angulo vivía en el Rímac, en su casa se armaban unas jaranas memorables que reunían a las grandes glorias de nuestro criollismo de aquella época. Por su casa desfilaban sus primos hermanos Elías y Augusto Ascues, su prima Bartola Sancho Dávila, también Manuel Covarrubias, Luciano Huambachano, Pablo Casas Padilla y lo más renombrado de la bohemia criolla. Chabuca Granda fue llevada a la casa de Victoria Angulo por María Isabel Sánchez Concha de Pinilla, una barranquina muy vinculada con los artistas.
La casa de Victoria Angulo quedaba en un corralón frente al antiguo "Puente de Palo", que ya no existe. Dicho puente quedaba en la curva del ferrocarril Lima-Ancón y comunicaba al Jirón Arica (actual Jr. Rufino Torrico) con "Abajo el Puente" (como también se le conoce al Rímac). Ese "Puente de Palo" es el puente al que se refiere Chabuca Granda en "La Flor de la Canela" y no el Puente de Piedra o el Puente de los Suspiros como, equivocadamente, son mencionados a veces.
En "Chabuca", de M. Gonzalo Bulnes Mallea, Lima 1990, se señala que Chabuca Granda ganó su segundo premio en un concurso de marinera organizado por el Club de Leones de Lima, haciéndose acreedora a la suma de 2,500 soles con su composición "Tun, tun, ábreme la puerta". Su primer premio, de mil soles, lo había ganado en un concurso organizado por la Municipalidad del Rímac con su primera composición, el vals "Lima de veras", en 1948.
Después de la premiación que recibió Chabuca en el Club de Leones, se llevó a cabo un almuerzo donde también estuvo presente el gran historiador Dr. Raúl Porras Barrenechea. Al respecto, refiriéndose a nuestro historiador, Bulnes dice: "(...) quien al hacer uso de la palabra, durante su alocución pidió 'piedad para el río, el puente y la alameda'. Desde ese instante comenzó a bullir en la mente de Chabuca como un estribillo, esas frases inolvidables que pronunció el gran historiador y diplomático que también vivió algún tiempo en Barranco".
El inmenso amor que Chabuca Granda sentía por Lima, a pesar de no haber nacido allí, la impulsó a querer plasmar, por intermedio de un vals, el cariño que ella tenía por esa Lima que estaba cambiando. Chabuca deseaba resucitar la belleza de Lima a través de sus canciones y contar a los propios limeños el encanto de su ciudad... "Déjame que te cuente, limeño, / déjame que te diga la gloria / del ensueño que evoca la memoria / del viejo puente, del río y la alameda..."
Gonzalo Bulnes menciona que fue en 1949 cuando Victoria Angulo visitó a Chabuca Granda en su trabajo en la Botica Francesa y que de su conversación Chabuca se imaginó a Victoria dirigiéndose lentamente hacia el puente, siendo el puente en mención el "Puente de Palo". De esa manera, Chabuca fue forjando una canción que personalizara la belleza de la mujer limeña, aquella que hace estremecer las veredas al ritmo de su cadera, la cual se la iba cantando a las hijas de Victoria cuando ellas la visitaban en su trabajo... "Del puente a la alameda, / menudo pie la lleva / por la vereda, que se estremece / al ritmo de su cadera..."
Según información proporcionada por Teresa Fuller Granda, hija de Chabuca Granda, el 7 de enero de 1950 Chabuca Granda firma "La Flor de la Canela" en su cuaderno. En esa fecha, Chabuca Granda termina de hacer "La Flor de la Canela", cuyas dos primeras estrofas estaban hechas con casi un año de anticipación. El toque final de "La Flor de la Canela" fue ese 7 de enero de 1950, en el cumpleaños de José Moreno Alarcón, lo señala también Gonzalo Bulnes.
Chabuca Granda cantó "La Flor de la Canela" por primera vez a Victoria Angulo en su cumpleaños, el 21 de julio de 1950 (información que me fue proporcionada por Teresa Fuller Granda, hija de Chabuca Granda). Ninguna de las dos se imaginaron, en ese instante, que más que un presente de cumpleaños, Chabuca Granda había inmortalizado a Victoria Angulo con su canción.
Victoria Angulo, después, se mudó a los Barrios Altos, a la calle Maravillas, actual cuadra 14 del Jr. Ancash, que fue donde falleció el 18 de diciembre de 1981. Pero, "La Flor de la Canela" nos hará recordar a ella y Chabuca Granda, por toda la eternidad.
Dario Mejia
Melbourne, Australia
Escrito el 7 de Marzo de 2006
Fotografía de Victoria Angulo, a cinco años de haberse terminado de componer "La Flor de la Canela", publicada en la revista Caretas No. 97 del 5-19 de Noviembre de 1955.