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martes, 28 de julio de 2020

Brujos, Curanderos y Chamanes: La Medicina Tradicional

BRUJOS, CURANDEROS Y CHAMANES:  LA MEDICINA TRADICIONAL


La Mesa Energética del Chaman
Foto del articulo de la Dra. Rachel Mann sobre Chamanismo y Sus Poderes Curativos


    Se entiende por Medicina Tradicional a todas aquellas prácticas de salud que son ejercidas por los diferentes grupos culturales de los países en desarrollo, y cuyos conocimientos se derivan de tradiciones ancestrales transmitidas verbalmente de generación en generación.  En el Perú, este tipo de medicina ha sido practicada desde tiempos inmemoriales, alcanzando un alto desarrollo en el Perú Pre hispánico.  Actualmente, ésta se encuentra bastante arraigada como medicina alternativa dentro de nuestras comunidades andinas y nativas, y por los grupos migrantes establecidos en las grandes ciudades. Es ésta la medicina prevalente en los grandes sectores populares y la única a la que tienen acceso vastos sectores de la población marginada; principalmente debido a la falta de recursos económicos para acceder a la medicina convencional y también por el profundo arraigo de su cultura tradicional..
  El indígena tiene una concepción propia del universo y de las fuerzas que lo dominan.
Vive en un mundo regido por fuerzas espirituales que determinan su existencia y cree que las enfermedades se producen por el desbalance entre el cuerpo material y las fuerzas espirituales.  Dentro de su vision del universo, el hombre se compone de tres elementos: el cuerpo material, el alma, que da el soplo de vida y animación  al cuerpo material, y el cuerpo astral o psíquico, que se desprende del cuerpo material cuando duerme.  Si  el cuerpo material despierta antes de que el cuerpo psíquico regrese, se producen las enfermedades.
Para los antiguos peruanos, siempre hubo una relacion muy estrecha entre su religión  y la medicina tradicional.  La religión estuvo siempre ligada a la explicacion de los fenomenos naturales que regían los ciclos agrícolas, y por ende, su sustento diario.  Tambien era importante el papel que jugaban sus ancestros, a los cuales representaban por medio de huacas  y que hacían el papel de mediadores y protectores locales. Estas huacas podían ser cerros, tumbas de una momia ancestral, una cudad ceremonial, un altar, un árbol sagrado, una cueva, un manantial o lago, un río o una piedra, la estatua de una deidad, una plaza reverenciada o un lugar donde se llevaban a cabo festivales, o donde vivió un gran hombre.  Los objetos procedentes de aquellos lugares están llenos de su energía y sirven como instrumentos de curación al transmitir sus buenas vibraciones.
 
Complejo Arqueológico Mateo Salado


Y de esta concepción surgieron los ritos para aplacar las fuerzas de la naturaleza personificadas en los dioses locales, y la explicación de muchas de las enfermedades.
La medicina ritual y naturista devienen de esta concepción animista o espiritual del mundo.
Así, enfermarse y curarse en el contexto de las poblaciones indígenas tiene un concepto diferente a lo que implica estar sano, estar enfermo, o curarse, en terminos tradicionales.
El desarrollo de la medicina tradicional fue truncado con la conquista española, que en su afán de dominación, impuso sus propios valores y modelos, condenando a la clandestinidad  a una rica herencia cultural que había sobrevivido abiertamente por siglos.  Así, su medicina fue calificada de hechicería y herejía por los conquistadores. Más adelante, con la llegada de nuevos gupos de migrantes. la constitución de ella tambien estuvo influenciada por los aportes de la cultura africana llegada con los esclavos negros durante la época de la colonia y los de ellos y los de los chinos e inmigrantes llegados durante la época republicana; los cuales trajeron su respectiva amalgama de supersticiones y prácticas curativas.
El Perú es un pais de muchas y variadas culturas y razas y cada una tiene su concepto del mundo y por ende, una amplia gama de prácticas curativas.
La medicina folklorica es ejercida por brujos, curanderos o chamanes y se encuentra muy arraigada en los sectores populares y rurales de la poblacion; en especial entre los que tienen un bajo nivel de educacion formal y los que se encuentran alejados de los servicios publicos de salud.   En las grandes ciudades, los curanderos han utilizado sus conocimientos como medio de sustento, muchas veces abusando de la ignorancia de las personas e inventando como razones de enfermedades a los “danos” hechos por personas enemigas.  Practican “operaciones”, muchas veces costosas, de donde sacan  toda clase de deshechos o sapos y culebras de los estomagos de los pacientes, con el fin “diz que” librarlos de los maleficios inflingidos por sus enemigos.  Curan males de amores, voltean danos y “limpian” personas y casas.. En los sectores populares de las grandes ciudades se pueden ver toda clase de carteles frente a sus “consultorios”.
El paciente que va donde el curandero, siente una relacion personal con el, ya que este le habla en su propia idioma, comprende su idiosincracia y lo acompana hasta su recuperacion final.  El medico moderno, diagnostica el mal, lo cura con medicinas o tratamientos caros y no mantiene una relacion personal con el paciente. Asi, la eficacia de la medicina tradicional responde a la caracteristicas culturales de cada poblacion.
En la curacion de las enfermedades es muy importante el uso de las hierbas y raices, cuyas propiedades curativas se conocen desde tiempos ancestrales.  Un paseito por los mercados locales o regionales nos deja ver una cantidad de mercaderes dedicados a la venta de estos productos, hasta con sus cartelitos explicativos delante de ellos.
El Chaman es el intermediario entre la planta y el paciente.  Se pone en un trance mistico para curar y vaticinar.  El medico tradicional ve el drama interno de cada persona, viaja al reino de lo invisible, inventa cuentos simbolicos para explicar el mundo, organiza el ritual para acceder al plano sobrehumano e invoca a la energias que nos estan enfermando.  El chaman tiene que ser capaz de inspirar confianza y seguridad, para establecer una comunicacion efectiva con el paciente.  Las principales enfermedades que se consultan y cuyas causas y efectos estan definidos en las diferentes culturas, son el susto, el aire o los vapores daninos procedentes de emanaciones de tumbas, las aguas malas tomadas de pozos o puquios, el dano o accion malefica hecha por una persona a otra, y el mal del ojo.  Todas estas enfermedades tienen manifestaciones como dolores de cabeza, vomitos, diarreas, conjuntivitis y otras dolencias.  Los procedimientos para curarlas son diversos, entre los que vale mencionar algunos como “la pasada del huevo”,  “la limpia con el cuy”, el humo del tabaco, etc.  El chaman, segun su procedencia cultural, utiliza la ayuda de plantas como el cactus “San Pedro” o la hoja de coca en la sierra,  o el Ayahuasca en la selva, para determinar la causa de las enfermedades.  Segun sus creencias, las plantas, al igual que los demas objetos de la naturaleza, tienen espiritus que los relacionan con las divinidades.
Entre los que practican la medicina tradicional tambien se encuentran los yerberos ya mencionados, que conocen las propiedades de las plantas, las parteras (oficio muy solicitado en las comunidades rurales), el huesero o sobador que arregla fracturas, el pusanguero (cura mal de amores), y el ayahuasquero(se ha vueltomuy popular en los ultimos tiempos).  El pago a los servicios se hace de acuerdo al dinero disponible y en las comunidades al interior del pais, es muy comun el trueque con productos agricolas o animales.
La medicina tradicional  representa una opcion muy importante de respuesta ante las necesidades de atencion de salud de los paises en desarrollo. En un importante libro que estoy leyendo: “Waking Up the Tiger” (Peter Levine, 1995), se dice que por miles de anos los curanderos orientales y chamanicos, y ahora en los tiempos modernos, los cientificos dedicados al estudio de las neuronas y a la psico-neuro inmunologia, han establecido una fuerte evidencia de la estrecha relacion entre mente y cuerpo  y de la influencia de uno sobre el otro en el proceso de sanacion del ser humano. Cuando observamos la milagrosa eficacia en la curacion de las enfermedades por cuenta de los curanderos tradicionales, nos damos cuenta de la necesidad de aprovechar estos recursos para incorporarlos com agentes de los programas de Atencion Primaria en Salud.
Alla por los anos noventa, cuando se realizo la Primera conferencia Internacional sobre Atencion Primaria de Salud en Alma Atta, Rusia, y para la cual tuve el privilegio de participar en la preparacion del documento que llevo la delegacion del Peru para tal proposito, se propuso la participacion de la comunidad en la atencion de la salud adaptandola a las necesidades de su poblacion y la recuperacion del curandero y de las parteras como amigos del medico.
El Peru todavia no tiene una legislacion clara sobtre la participacion de los “medicos tradicionales” en la salud comunitaria.  Desde 1992 existe un proyecto de Ley de Medicina Tradicional que sigue durmiendo el sueno de los justos.  En ocasiones, el Ministerio de Salud otorga permisos a los terapeutas para realizar sus practicas.  En 1997 se creo un Instituto Nacional de Medicina Tradicional, ahora reemplazado por el Centro Nacional de Salud Intercultural y donde se estudian las politicas de integracion de la medicina tradicional  como importantes baluartes de ayuda para la salud de las poblaciones marginales y tambien como contribuyentes al saber de la medicina convencional


viernes, 17 de julio de 2020

LA FLOR DE LA CANELA

Aquí un pequeño aporte a difundir cultura, venida a menos en estos días...

Historia de "La Flor de la Canela"
A 70 años de esta icónica canción. 1950 - 2020

En estas épocas de un "racismo absurdo" y donde aún las diferencias creadas por los humanos se encuentra presente.
La Flor de la Canela, se presenta como una canción que "hermana" razas y credos.
Esta es la historia, de la canción que Chabuca Granda le compuso a una vieja amiga.

Un día de ese 1949, cuando se encontraba trabajando como demostradora de los productos "Helena Rubinstein" en la antigua Botica Francesa del jirón de la Unión, recibió la visita de su amiga de la infancia Doña Victoria Angulo Castillo de Loyola, apuesta morena de abolengo, pues era nada menos que la "Madrina de la Primera Cuadrilla de Cargadores del Señor de los Milagros", lo que constituye alcurnia negra en Lima.
Pensó en dedicarle una canción, y al evidenciar que en su cabellera ya peinaba canas, pudo captar un rubor en las mejillas de aquel fino rostro, surgiendo así los versos de "jazmines en el pelo" y "rosas en la cara"; al momento que la musa se despedía diciéndole "Niña, me voy caminando a mi casa", lo que indujo a la artista a imaginar su andar garboso y elegante "por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera" para dirigirse a su barrio en el Rímac, cruzando el río Hablador por el viejo Puente de Palo a fin de llegar a la Alameda del Tajamar, en la zona donde hoy se levanta el moderno puente de Santa Rosa, al final de la avenida Tacna.
Ella consignó como fecha final de su obra el 7 de enero de 1950 y se la cantó por primera vez a Victoria Angulo el día de su cumpleaños, el 21 de julio de ese año.
Chabuca Granda nunca dio oficialmente a cantar su obra "LA FLOR DE LA CANELA", sino que entre quienes acudían a su casa y tuvieron oportunidad de escucharla, aquellos que la aprendieron fueron difundiéndola de boca en boca.
Y en una entrevista televisada en 1983 para el canal 4 en Lima, declaró :"Esta canción a la que todo debo, la hice para Victoria Angulo, señora limeña de fina raza negra, por quien lima tendría que alfombrarse para que ella la paseara de nuevo. A ella y desde ella, esta canción como un ínfimo homenaje a esta admirable raza que nos devuelve con ritmo, con sonrisa y con bondad, los hasta ahora incomprensibles años de injuria de la esclavitud, lo que la historia aún no ha calificado. Esta es mi Flor de la Canela".
Fuentes:
Sra. Teresa Fuller, hija de Chabuca Granda.
SISBIB : Sistema de Bibliotecas del Perú

sábado, 30 de mayo de 2020

REVISTA RUMBOS: LA RUTA DE LA PAPA



DESTINOS

La Ruta de La Papa: un recorrido que obliga a despertar


Esta vez tomamos nuestro rumbo hacia Ayacucho y protegidos del frío llegamos a más de tres mil quinientos metro de altura sobre el nivel del mar para abrir los ojos frente a una de las bondades que caracteriza al Perú a nivel mundial: su diversidad de tubérculos.
Por Delia Ochoa 
La papa ha sido un alimento domesticado por los pueblos de los andes suramericanos y por miles de años se ha convertido en el sustento de familias agricultoras. Hoy día es el tercer cultivo de mayor importancia para la alimentación humana luego del arroz y el trigo.
Curiosos por conocer cómo es el proceso de cosecha de la papa, emprendimos este viaje que impone un despertar madrugador para aprovechar su extensa propuesta. En el camino por esta ruta, descubrimos dos cosas: la primera es que la papa peruana no sólo está enriquecida por lo nutrido de nuestros suelos, sino también por la nobleza de esos pueblos ancestrales que se dedican a preservar centenares de variedades nativas de papa. La segunda cosa aprendida es que este tubérculo puede emplearse en casi todo tipo de preparaciones, incluso en postres, licores y néctares medicinales.
MÁS RUMBOS:

Condorccocha: Un reino de sabores, texturas y colores

Salimos de la ciudad de Ayacucho tomando una carretera que entre curvas y cielos muy azueles nos dejó llegar en tan solo 45 minutos al punto inicial de esta ruta. En Condorccocha dimos inicio a esta experiencia que es una propuesta de agroturismo que permite conocer más sobre la historia, variedad y uso de este tubérculo, y de otros como olluco, mashuas y ocas.
Un orador local nos recibe junto a la papa silvestre en este parador turístico y nos narra la historia de la evolución de la papa. No parece una letra aprendida, al contrario, es un testimonio en primera fila observado por años en su familia dedicada a la producción de estos alimentos. Ostentosamente nos detalla poseer más de 400 variedades de papa en sus sembradíos.
A su palabra y gestos toscos le comienzan a acompañar las miradas de asombro de quienes estamos presentes. Un beso de novia, la garra de un puma, una leona, un pumamaqui y hasta sangre de toro se nos muestran con lujos de detalles. Esos son algunos de los nombres con los que se distinguen las variedades.
Esta zona de los andes peruanos es un campo lleno de colores que alberga más de 900 variedades de papas nativas. Algunas de carnes amarillas, otras rojas, azules y blancas. Su aroma es realmente distinto una entre otra y las texturas únicas. La ruta hasta ahora también nos ha permitido conocer cerca de 50 variedades de mashuas, 50 variedades de oca y al menos 20 de olluco.
Luego de este desfile de aromas, colores y sabores resulta casi imposible pensar en la papa de la misma forma como lo hacíamos en la capital En donde en un super o en el mercadito de la esquina, rebuscábamos la papa más grande y blanca posible para llevar a nuestra mesa. La más plana de todas es la reina de nuestro hábito.
En esta región que hasta hace poquísimo conservó como casi un secreto las mejores papas del mundo, también hay una intensa actividad agrícola. Esto permite que a lo largo de la ruta de la papa también podamos degustar exquisitos quesos frescos y otros de maduración artesanal que son verdaderamente un privilegio.

Una gruesa tajada de queso fresco, col silvestre y rocoto empleado de manera generosa dan vida a platos como sopas, cremas y demás delicias culinarias que se preparan en los fogones del lugar y que en el recorrido nos fueron abriendo el paladar.
Dependiendo de la época del año en la que se visite, la ruta de la papa permite experimentar los ciclos de cultivo como la preparación de los suelos, el aporque inicial o secundario y la extracción que da punto de cierre a la cosecha.

Un despertar de conciencia…

La producción de estas papas nativas está basada en un gran esfuerzo de preservación de sus semillas. Éstas han sido protegidas de generación en generación y se han extendido por el intercambio entre familias agricultoras.
La demanda de papas nativas es mínima fuera de las provincias. Es un dato que nos deja atónitos, pensar que hoy en día nos estamos pasando de largo estas maravillas de cultivo.
Incluso nos sorprenden detalles como que a pesar de producir más de tres mil variedades de papas en el país, parte importante de los restaurantes de Lima utilizan para freír papas congeladas que provienen de lugares como Polonia y Holanda. En estas regiones como Ayacucho, se consiguen por centavos el kilo de estos manjares que brotan de la madre tierra.
El hábito de consumo en las grandes ciudades del mundo nos lleva por la selección de papas que han sido producidas de otra forma. En su lugar, la papa nativa además de ser cosechada de manera ecológica y con técnicas ancestrales, tiene un elevadísimo perfil de nutrientes, lo que las convierte en alimento prodigioso.
Con un consumidor mucho más educado y consciente sobre lo que ingiere, la producción de papa nativa en el Perú podría despegar y convertirse no solo en sustento significativo para los productores, sino en un valioso recuso culinario asequible a la mesas de todos los hogares. Una forma de comer mejor.

Un paseo que regala hermosura…

Si bien es cierto que el Perú posee una riquísima biodiversidad de flora y fauna, Ayacucho reúne belleza singular. El constante soplido del viento se convierte en música de fondo en estos paisajes que adornan el camino hacia la ruta de la papa.
Saltos de agua, recintos arqueológicos y paleontológicos, aves silvestres y lagunas tan bellas como espejos invitan a ser descubiertas. Atractivos como la ciudad de Cangallo, el Templo del Sol y la Luna, y el Ushno en la ciudad de Vilcashumán y la histórica ciudad de Huanta se encuentran a pocas horas por carretera desde Condorccocha.

Así que si conocer sobre papas no es suficiente motivación para adentrarse en Ayacucho, tal vez estos parajes complementarios animen al explorador interno a conectar con la naturaleza, a respirar puro y a enriquecer la mirada con unas vistas de belleza singular.
Por lo menos nosotros regresamos de este viaje maravillados y también agradecidos con la empatía y amabilidad que brota de nuestra gente con tanta fuerza y belleza como las flores de la papa.

Rumbos 2020

LA RUTA DE LA PAPA

jueves, 28 de mayo de 2020

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO

Mensaje del Papa Francisco l

Abril 2020

¡Este Papa es alguien fuera de lo común!  Aquí va su nuevo mensaje, lleno de sabiduría y humildad. Si no profesas religión alguna, si eres agnóstico, si eres Cristiano, si  eres ateo o Testigo de Jehová. NO importa. Léelo...no te arrepentirás.

SER FELIZ... regalate un minuto para leerlo.

Papa Francisco

"Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo.
Sólo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren. Y no lo sabes pero existen personas para quien eres especial
Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones personales sin decepciones.
Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.
No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, tristezas, incomprensiones, y períodos de crisis emocionales y económicas.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de si mismo.
Es tener coraje para oír un "no" hasta de aquellos a quienes aprecias.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir 'me equivoqué'.
Es tener la osadía para decir 'perdóname'.
Es tener sensibilidad para expresar 'te necesito'.
Es tener capacidad de decir 'te amo'.
Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz...
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría y la paz.
Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.
Pues así serás más apasionado por la vida.
Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.
Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas....
Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible!”

El Papa Francisco convoca a todo el mundo, sin importar donde esté, ni el credo o la religión, a un momento de recogimiento, meditación u oración por la paz. Todo el planeta unido en oración por la PAZ

Si puedes reenvíalo por favor. La humanidad te lo agradecerá.

Bosco

/http://www.revistatigris.com.ar/historia-de-un-secuestro/

HISTORIA DE UN SECUESTRO


Bosco Gutiérrez Cortina es un arquitecto mexicano, padre de nueve hijos, que cuando tenía treinta y tres años fue secuestrado. Durante casi nueve meses, no escuchó ni una voz ni vio una cara, pero en ese cuarto de 3×1 se sintió más libre que nunca. Tuvimos la increíble oportunidad de entrevistarlo vía Instagram, él desde México, nosotros desde Argentina, y el resultado es sensacional. Transcribimos sus palabras.
Hace 4 mayos estuvo en la Argentina y escuchamos su testimonio en Eidico. Hoy, en medio de una pandemia mundial que nos tiene recluidos en nuestras casas, volvemos a acudir a su experiencia, que también se encuentra relatada en el libro “257 días. Historia de un secuestro”, escrito por José Pedro Manglano y editado por Ediciones Logos. 
“No tenemos la posibilidad de alargar la vida pero sí de ensancharla” así empieza su libro y así comenzamos esta entrevista. ¿Cómo decidió pasar a la acción en un espacio de 3×1, aferrarse a la oración, elegir ser dueño de esta experiencia y, sobre todo, cómo logró tener paciencia? Sabía que afuera había un equipo que lo estaba esperando, y no quería defraudarlos.
Lo secuestraron en mayo 1990. Bosco era un arquitecto de 33 años, estaba casado y, en ese momento tenía siete hijos y una familia feliz y muy tranquila. Su padre era un importante empresario, pero él se define como un “arquitecto común y corriente”. Un miércoles cualquiera, saliendo de misa de ocho de la mañana, lo agarran, lo meten en el baúl de un auto y viaja durante seis horas a un destino incierto que más tarde comprobaría que se trataba de Puebla, una ciudad no muy lejana al DF. 

Secuestro e interrogatorio bisagra

Allí lo encerraron en un cuarto de 3×1, le quitaron toda la ropa y pasó a depender del cuidado de cinco secuestradores encapuchados con guantes rojos. “En los nueve meses nunca escuché una voz, ni vi una cara”. El trauma de pasar de una vida feliz y cómoda a estar encerrado y desposeído de todo fue duro, muy duro. En el cuarto no había luz, y el ambiente estaba contaminado de una música fuerte que se repetía sin parar, con el fin de volverlo loco o, por lo menos, trastocar su sentido auditivo.
Al cabo de unos días, los secuestradores lo obligaron a contestar una serie de preguntas muy íntimas sobre Gaby, su mujer, y sobre sus hijos, y ese episodio se convirtió en uno de los más dolorosos de todo el encierro. Luego de mucha presión a base de golpes, no le quedó más remedio que revelar rutinas, quehaceres y movimientos de toda su familia. Inmediatamente, se sintió un verdadero traidor hasta el punto de entrar en una depresión tan fuerte que prefirió morirse a enterarse del destino de su familia después de sus revelaciones. Dejó de luchar, se tiró al suelo y durante dieciséis días no se levantó. “Faltaba poco para que me muriera, y por eso intentaron reanimarme ofreciéndome una bebida y pedí un whisky.”
Esta técnica para demoralizar al rehén es típica de los secuestros y es llamada Síndrome de Prisionero de Guerra. Así lograron derrumbar sus valores, su humanidad y consiguieron una manipulación más eficaz.

Whisky Flush

Bosco aceptó la oferta sólo si le traían su trago en un vaso de vidrio. Ante el temor de que le sirvieran su whisky en el vaso de plástico que flotaba en el balde inmundo del que tomaba agua todos los días, les advirtió que si la bebida no estaba en un vaso de vidrio, entonces era mejor que ni se la ofrecieran, que no la quería. Le trajeron un vaso alto jaibolero con un sólo hielo, como había pedido. El hecho de pensar que se podía emborrachar y así apaciguar un poco su realidad lo animaba. Repondría fuerzas, cambiaría el gusto de su boca, se relajaría. Empezó a desear muchísimo esa bebida, y cuando llegó, se fundió en un gran culto al whisky antes de probarlo.
“Antes de darle el primer sorbo, empecé a olerlo, a disfrutarlo entre mis manos. De pronto oí una voz en mi conciencia que me decía ´ofréceme el whisky´. Y ahí le dije ´Dios mío ¿cómo te voy a ofrecer esto? Estoy secuestrado, necesito esta bebida´. Yo escuchaba perfecto en mi conciencia que esa voz me decía ´eso no depende de ti, ofréceme el whisky´. ´Te ofrezco no ver a mi familia, estar encerrado´, insistí, pero enseguida la voz me contestaba ´eso tampoco depende de ti´”. Así relata Bosco el tironeo entre su inteligencia y su voluntad al escuchar cómo Dios le pedía el sacrificio que cambiaría su vida.
Finalmente encontró una alternativa a la decisión. Se giró de espaldas a la cámara para no ser visto por los secuestradores, y sin tomar ni siquiera un sorbo tiró el contenido del vaso por el inodoro. “Al principio me sentí muy tonto por lo que acababa de hacer, pero un rato después entendí que había hecho algo bueno, que había sido capaz de tomar mis propias decisiones aún estando encerrado. Aquel día anote en mi papel: Whisky Flush, hoy vencí mi primera batalla porque me doy cuenta que sigo siendo libre”.
Ese fue el punto de inflexión en su historia. Encarnó, de alguna manera, lo que Viktor Frankl dice en su libro “El hombre en busca de sentido”: no podemos cambiar las circunstancias que nos rodean, pero sí podemos cambiar la actitud ante esas circunstancias. Y ahí radica la holgura y el ensanchamiento para poder actuar. “No podemos cambiar el curso de la pandemia del coronavirus, pero sí podemos cambiar la actitud ante mis días. Y eso mismo es lo que descubrí estando secuestrado y por eso el mensaje es bastante actual. Un encierro se ha convertido en una anécdota muy valiosa en mi vida, en la que me encontré a mi mismo”.

Una autocarta que renovó sus fuerzas

Bosco sabía que en ese secuestro no estaba solo. Y para que realmente ese pensamiento se convirtiera en una realidad hizo un ejercicio sensacional. Se autoescribió una carta suponiendo que el secuestrado era su hermano y era él el que estaba libre. Allí volcó lo que le diría en esa situación: “Tu no estas secuestrado, la familia entera está secuestrada. Este no es un problema personal, sino familiar, y lo resolveremos en equipo. Por lo tanto no te queremos bien a tu regreso, te queremos perfecto de cuerpo y de alma. Si no llegas perfecto traicionas al equipo”. 
Estaba tan sensible a la palabra «traición» después del cuestionario, que entendió a la perfección que alinearse a los intereses de su familia era cumplir sus deseos de cuidarse, y así se sintió parte del equipo. “Ahora con la pandemia pasa lo mismo. De mis nueve hijos, siete ya no viven conmigo y cuando alguno se deprime, yo les recuerdo el secuestro: saber que los demás están bien, hace que uno esté bien. Ese entramado de cariño que existe en una familia, en esos momentos del secuestro, pero también ahora, se pone de pie y te hace ser solidario con los que te rodean”.

Un equipo cuidado por todos

Podemos trasladar perfectamente esos conceptos a nuestra rutina diaria con nuestros equipos de trabajo. Muchos seguimos trabajando desde casa pero no dejamos de ser parte de un equipo y nuestro aporte influye a un entramado mayor. “Esa conciencia social se empieza a despertar en momentos como este. A mi me entusiasma que en un mundo tan indiferente como en el que vivimos, nos estamos despertando para servir a los demás, para ser más solidarios”. 
“Para mi tu secuestro es un patrimonio familiar sin el cual no sabría cómo vivir”, fueron las palabras de su hija Josefa en una carta por el aniversario número 25 del secuestro. Se trata de una de sus hijas que aún no había nacido cuando todo esto ocurrió, y que sin embargo, pudo entender que este suceso fue una enorme oportunidad de crecimiento personal para su padre. “Creo que algo parecido puede pasar en esta pandemia para muchos de nosotros”, nos contaba Bosco.

Receta contra el desánimo

Durante los 257 días que duró el secuestro, los sube y baja en las emociones de Bosco eran constantes. Los plazos que se iban alargando y la liberación que se convertía en un objetivo lejano e inalcanzable terminaban de tumbar su energía para desmoronarlo por completo. 
Pero tenía claro que para no caer en una nueva depresión, necesitaba recordar frecuentemente sus objetivos, y para eso quiso conquistar el tiempo, ponerse horarios y ordenar su día. ¿Cómo estructurar su reloj? Tenía derecho a tres comidas diarias, pero él mismo era quien decidía si desayunaba, almorzaba o cenaba, sin ninguna noción del tiempo. 
Finalmente, la música que tanto lo agobiaba funcionaría como su reloj de ahora en más. La pausa entre un cassette y el otro sería su unidad de tiempo. Con el objetivo de estar despierto durante dieciséis horas y dormido durante ocho, la meta fue llenar su día de actividad permanente para garantizar una rutina durante el día que genere el cansancio necesario para dormir durante la noche. 

Enfocarse en un objetivo

En la vida es fundamental tener un objetivo claro. Sabemos que muchas veces la inteligencia justifica a la voluntad, se transforma en una trampa en la que si la voluntad no está enfocada ni la inteligencia disciplinada, podemos desviarnos del camino fácilmente. En ese momento, el objetivo estaba clarísimo: salir lo mejor posible del secuestro. Y esa misión decantó en un método: salud mental, salud física, haz algo (“aprovecha el tiempo que es oro aún en estas circunstancias”). 
“Fue muy importante para mi repetirme la frase ´ahora comienzo´, y la escribí en la pared para recordarla”. Traer al presente constantemente sus objetivos, hizo que Bosco fuera perseverante y tenaz. Y esto mismo nos anima a hacer a nosotros también durante este aislamiento, aunque se prolonguen los plazos, es importante recomenzar cada día.

Agenda completa

El primer apartado, salud mental, tenía como propósito liberarse de la angustia. Y sabía que cuantas más cosas aceptara de las que no pudiera cambiar, menos angustia tendría. Recuerda las palabras de un amigo de su padre que decía que la inteligencia era la rapidez de adaptarse a las circunstancias. Y eso es lo que se propone. Aceptar su secuestro, cuidar el lugar donde se encuentra, hacerlo propio. No luchar contra las circunstancias, sino hacerlas amigas. La pandemia es un gran ejemplo para hacer un alto en nuestra vida, meditar nuestro camino, y poner en práctica una rutina que nos permita aprovechar el tiempo. 
Su segundo foco se centraba en la salud física. Y entrenaba, como buen maratonista, aún en ese pequeño lugar donde se encontraba. Corría durante tres cassettes, aproximadamente una hora y media, y luego hacía otra hora y media de ejercicios como abdominales, lagartijas, etc. A las 12 del mediodía se unía mentalmente a la misa más cercana, y era increíble la fuerza que sacaba de acá. Mientras más actividades hacía, menos tiempo dedicaba a pensar en los problemas que no podía resolver y que lo angustiaban. 
En su tercer objetivo que era “Haz algo”, disponía un rato del día a una actividad que le divertía muchísimo y que se llamaba “Escápate”. “Voy a jugar con la fantasía del escape aunque no lo logre, para cuando regrese poder decir ´lo intenté´”. Cada vez se sentía más tranquilo, con menos angustia y con más fuerza física y espiritualmente. 

Comunicación con su familia e inyección anímica

Bosco tiene una familia inmensa. Habían contratado una agencia especializada en secuestros para entablar negociaciones con los captores. Gaby, su mujer, dejó en manos de su suegro y de sus cuñados las idas y vueltas con los secuestradores. Con catorce hermanos, quedaba muchísima familia afuera que quería ayudar y no sabía cómo. El asesor se dió cuenta y convino en que una manera de darles trabajo a todos, empezando por Gaby, era que hicieran un intento de mandarle a Bosco inyecciones de ánimo, “moral booster” como los llamó, a través de mensajes cifrados.
Después de haber asesorado en más de 450 secuestros, el mismo asesor, reconocía que nunca había podido establecer contacto con un secuestrado, pero igualmente los animó a intentarlo. Sabían por las pruebas de vida que les estaban dando de Bosco que leía la revista Newsweek, de publicación semanal. Y se encaminaron a publicar una serie de anuncios con el objetivo que él y sólo él los pudiera identificar, y que sirvieran como inyección de ánimo en estos momentos. 
Así fue que tomaron una foto de una de sus últimas obras que había sido su casa, y que por ese entonces había ganado el Premio Nacional de Arquitectura. En el anuncio vincularon también una de sus últimas conferencias que había dado en Los Ángeles y que se llamaba “La riqueza del espacio interior”. Parafraseando esa charla, se dirigen a Bosco así: “Considerando las difíciles circunstancias de tu proyecto, y la poca comunicación, te garantizamos todo nuestro esfuerzo para una salida exitosa. The Glorieta Group.” El término «Glorieta» era familiarmente clave, y Bosco lo identificó enseguida. Se llena de lágrimas de emoción al leer, pero sabe que es muy importante que los secuestradores no relacionen la revista con su estado de ánimo, y por eso aparta el anuncio para que la cámara no lo viera. 
“Mi peor mortificación en esos nueves meses de cautiverio fue aguantar dos días sin abrir la revista para evitar cualquier sospecha. Debía cuidar mi canal de comunicación y así, además, fortalecía mi voluntad. Recibí 29 mensajes en 29 semanas”. 

Respuesta a tantos mensajes

Pidió a los secuestradores si podía escribir algún mensaje en la foto polaroid que le enviaban periódicamente a su familia. Y dentro de ese espacio bien chiquito pudo dejar en claro a su familia que estaba recibiendo los mensajes semanales en la revista. Escribió: “Papi, reina, estoy muy bien en la riqueza de mi espacio interior. Ustedes son mi proyecto más importante, pero estoy muy preocupado por Gaby”. 
En el siguiente mensaje en la Newsweek, llegó un logotipo que hacía referencia al emprendimiento de maquillaje profesional en el que trabajaba Gaby. El texto decía: Modem, maquillaje profesional, arreglo personal. Soy mujer, formadora de personas, conservadora y transmisora de los verdaderos valores. Una mujer que es firme como la roca, fuerte como el acero, serena como el atardecer, confiada como un niño y bonita como una flor es capaz de mantenerse en pie y hacer felices a los que la rodean. Te espero segura de poder ayudarte. Glorieta Group.
Bosco llora de nuevo, y transcribe este mensaje en una hoja para poder verlo cuantas veces quiera, sin levantar sospecha, y además para adoptar esa filosofía. Afirma que el 50% de su supervivencia fue gracias a estas inyecciones de moral.

Ejercicio de memoria

Dentro de su grilla de actividades, dedicaba media hora por día a pensar en algo ajeno al secuestro para ejercitar la memoria y traer al presente recuerdos, historias, filosofía. Se propuso llenar un calendario de los últimos diez años con cosas que hayan sucedido en cada mes. Allí se dio cuenta que muchos meses de su vida los tenía perdidos en la memoria, en blanco, sin significado para recordar. ¿Cómo hago para que un día sea inolvidable?, se pregunta Bosco, aún hoy libre. “Tenemos ansias de aprovechar el tiempo también en el aislamiento, y este es un ejercicio clave”. 

Planteo supremo

Una de las claves de haber podido ensanchar su fe estando encerrado fue que Bosco se la cuestionó desde raíz. ¿Creer o no creer en Dios? En base a su respuesta se alinearía todo su plan y debía ser coherente con lo que decidiese.
“Fue determinante para mi replantearme mi fe y la actitud que yo tenía frente a la vida, frente a la muerte, ante todo. Estaba en una situación en la que la muerte estaba muy cerca, entonces tiré a la basura lo que había recibido, para retomar la fe de una forma personal y consciente de ser mi propia decisión. ¿Crees o no crees en Dios? Creo en Dios, y en un Dios omnipotente”. Esa fue su respuesta.
De allí sacó su primer mandamiento: aceptar la voluntad de Dios como venga, Él sabe más y quiere lo mejor para sus hijos. Y este convencimiento le dio la seguridad de que una persona abandonada en manos de Dios es invencible. En ese momento perdió el miedo gracias a la fe que pudo sembrar. “Hoy extraño el nivel de intimidad que alcancé con Dios durante ese tiempo y la estabilidad emocional que logré”. 
“Estoy convencido que el hombre del siglo XXI tiene que entender que la gasolina de nuestro auto es la fe. Independientemente de la religión que se profese, si somos profundos en nuestra fe conseguiremos mucha más estabilidad de vida”. 

La mejor Navidad de su vida

“Un día le conté a mi madre que había soñado que estaba en el infierno y que un tipo me insultaba y me decía que estaba allí por haber hecho mucho daño en su vida, pero también porque yo no había hecho apostolado con él. Enseguida mi madre me dijo que había entendido por completo mi responsabilidad como cristiano”. 
Un cristiano, le decía su mamá, es una moneda de dos caras: de un lado se llama santidad personal y del otro lado se llama apostolado. Con esto en la cabeza, Bosco se lanza a la misión de hacer apostolado con sus secuestradores. Se propuso hacer un mes de oración por ellos, un mes de mortificación y al tercer mes entró en acción. Era diciembre y en Navidad los invitó a rezar. “Hoy es Navidad, no hay secuestrado ni secuestradores, todos somos hijos de Dios, y a las ocho vamos a rezar”. Sorpresivamente, se presentaron los cinco captores para rezar con él. 
“Fue increíble porque cada uno se acercó y con lágrimas en los ojos me dio la mano de una manera totalmente respetuosa. Los rompí interiormente. Fue uno de los momentos más felices de mi vida”. A partir de ahí, los secuestradores se humanizaron, le llevaron regalos y lo vistieron, y fue ahí cuando TKT, el raptor con el que tenía más diálogo le preguntó a través de un papel: “Arquitecto, ¿de dónde saca usted tanta fuerza?”. 

Liberación providencial

Asustado ante la posibilidad de que un día los secuestradores se fueran y lo dejaran morir en ese cuarto desamparado, Bosco sabía que necesitaba un plan para escapar. Para eso, había fabricado una herramienta para poder abrir la puerta sólo en caso de que lo abandonaran. Todo se desencadenó luego de que se haya frustrado la cobranza del rescate en Brasil, a la cual sus hermanos no pudieron acudir. En ese momento Bosco, muy ofuscado, escribió una carta para el jefe de la organización pidiendo calma y tratando de ordenar las cosas para que el pago se concretase. Cuando TKT, uno de los secuestradores, fue a mandar el fax con la carta, Bosco escuchó que se abría la ducha y supuso que se estaba bañando quien sustituiría a TKT. “Me sentí sólo e intenté abrir, pero con el único fin de probar mi herramienta, no para escaparme. Resulta que abrí la ventana, traté de volver a cerrarla pero ya no podía. Estaba obligado a salir porque sabía perfecto que si me descubrían era hombre muerto”.
No tuvo más remedio que escapar. Pasó por enfrente de un guardián dormido y otro de espaldas, hasta que finalmente llegó a la calle y empezó a correr. Un milagro por donde se lo mire. Después de tres intentos fallidos para que alguien lo ayudase, se subió a un taxi y le ofreció al taxista una medalla como forma de pago. De camino a DF, el auto se rompe y se vieron obligados a frenar en la banquina. Bosco ve colgado en el espejo un rosario, y le ofrece al taxista rezarlo juntos. En ese momento el auto arrancó y más tarde Fidel, el taxista de quien se hizo muy amigo, le confesaría que había fingido ese percance porque le daba miedo llevar a un hombre con aquel aspecto. El rosario definitivamente había cambiado su opinión.

Cartas a sus hijos

Como una última voluntad en caso de que lo mataran, Bosco le había dicho a TKT que por favor enviara unas cartas por correo que había escrito para sus hijos. Por suerte, a las dos horas de haberse escapado pudo volver con la policía y recuperar los escritos de todo su cautiverio. Esas cartas se las fue dando a sus hijos a medida que fueron cumpliendo dieciocho años. 

Mensaje para el mundo

No dejemos pasar esta oportunidad para crecer espiritualmente. «Hoy Dios nos paró el mundo para que aprovechemos a profundizar en nuestra vida interior. Es un espacio de reflexión importantísimo en nuestras vidas, una magnífica oportunidad para vivir con más intensidad. Anoten sus propósitos». 
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Las fotos son de @rochilanu y corresponden a su visita en Buenos Aires en el 2016.
Algunos de los muchos mensajes que recibimos después de la entrevista: